Soy como un tren en movimiento,lleno de cargas y paquetes que se quedan en el camino.
Hace algunos años no poseo rumbo,voy andando al son de la Luna y el Sol.
Mis pasajeros se han marchado en el camino,algunos encontraron la brújula y otros siguen aquí,de ellos he podido conducir su camino al mío,es extraña la idea de andar y andar sin saber donde parar.
De mi hay ruinas,hay vagones oscuros y otros resplandecen en recuerdos,hay algunos que se han safado,pero ello no implica dejar de moverme.
Hay estaciones cruciales para seguir,otras que no tienen importancia … Y de esas que no tienen importancia siempre me llevo las más gratas sorpresas.
Ando por la vida de manera esporádica,taciturna,con los sueños por el aire,si decides montar en este tren no hay regreso.
Narración original de Daniela Arboleda.