Estructura

Márquez habló de la mujer exquisita, yo la busco y no la tengo.

Fobia en una canción describe eones de reacciones, eones que no puedo provocar.

Cerati que aún duerme, dice desordenar átomos para hacerte aparecer, y aunque con física cuántica lo intente, jamás te tendré.

¿Acaso soy un necio que no puede atreverse a verte y dejar de latir exaltado?

Queda claro que la poesía y la ciencia no se deben mezclar, porque a pesar de que la oxitocina sea la que me provoque la feroz vertiente de emoción en ti, no tomaría inhibidores para dejar de emocionarme de tus ojos, tu sonrisa, tu lindo carisma, aunque sea inexistente para ti.

Y es que entre Páramo y Neruda, jamás encontraría la forma de decirte que me gustas, sin antes hacerte sanar todas tus heridas.

¿Por qué estructura, y no simplemente necedad? Simplemente es el cuerpo de todo eso que pasa y no puedes estar.

Prosa poética original de Davidoso.

A tientas

A tientas… con mis manos ciegas, 
buscando tus rasgos 
en la incesante marcha
de las negras almas. 
 
Que intentan persuadirme,
queriendo imitar
los vibrantes colores de tu aura.
Tratando de hallar tu rostro 
entre mil otros, 
que no tienen
tu esotérica sonrisa dibujada.
La tibieza de tus manos
en la memoria de mi piel desierta;
penetrando su calor,
intentando llevar 
al angustiado corazón la calma.
Y tu voz, eco silente,
en el silencio de la noche amarga;
dejando surcos de estrellas en el aire.
Convirtiendo en luz de luna
la densa neblina de mi alma.
Poesía original de Soledad Suarez.

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Fragmento de Me desordeno, amor, me desordeno por Carilda Oliver Labra. 

Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.

Fragmento de Algo sobre la muerte del mayor Sabines por Jaime Sabines.

Plumas.

Preparándose para salir el colibrí alista las plumas que ha de usar como atuendo y las deja sobre la cama para ponérselas una por una.

La borrasca celosa por tanto color llega iracunda y patea las plumas que de inmediato se dispersan allí y allá.

¡Qué caos!  Hay plumas por todos lados.

Desprotegido, el pájaro se agita…teme. El temor se alimenta de frío y lo enhiela.

Piel desnuda, expuesta,  inmune, endeble en épocas de crudo invierno.

Conservo la esperanza de que los rayos del sol surjan tras las toscas nubes

y disipen la lobreguez que lo inunda.

Que beba sol y se colme,

que resurja y eche a volar para acopiar los pedazos caídos.

Ulterior al caos, 

sonreirá

y entenderá que cuando una pluma cae,

es menester recogerla.

Y si acaso ésta se perdiese con la brisa,

correrá el tiempo deprisa y hará nacer en la tez baldía plumas nuevas,

más fuertes y ligeras,

más coloridas y vivas.

Poesía original de Colibrí de los corales, Krisa Giraldo

La ciudad es una olla express
que gotea sus vapores sobre sí
mientras la luna es el grafitti
más bello de la noche.

Fragmento de La luna es un grafitti sobre la ciudad por Leticia Luna.