Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
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No sólo soy yo
No, realmente no creo que tenga algo de malo tener dos personas en mi interior, no sólo soy yo ahora, puedo actuar en un momento con cierto prejuicio y después olvidar por completo. Por las mañanas puedo comer una manzana, estirarme, sonreír y tomar agua, por las noches beber vodka, fumar un cigarrillo y orillarme a llorar hasta quedarme dormida del dolor. Puedo pensar que el dolor es temporal y que para todo hay una solución hoy y mañana lamentar mi existencia. Prometerme, defraudarme y luego volver a prometerme que haré las cosas de cierto modo, pero no puedo porque hay dos voces en mi interior, no sólo soy yo.
Prosa original de Jal Hernández.
Nada turba mi ser, pero estoy triste.
Algo lento de sombra me golpea,
aunque casi detrás de esta agonía,
he tenido en mi mano las estrellas.Debe ser la caricia de lo inútil,
la tristeza sin fin de ser poeta,
de cantar y cantar, sin que se rompa
la tragedia sin par de la existencia.
Reflexión Nocturna
Sólo quiere noche, nada más que noche; que nunca acaben esas horas armadas de silencio hasta los dientes. No desea sino esconderse en las cavernas de Internet, ignorándose a sí mismo, rebuscando entre películas y series de otro tiempo algún resquicio por el que dejar caer su mente y no pensar.
Cuando amanezca, el Sol será guillotinado de un golpe de persiana…
Su rostro se tensa, bajo una coraza de temor y odio, porque no soporta que el mundo se sacuda la noche de los hombros.
Trata entonces de dormir, pero le pica todo el cuerpo…
Respira el olor de la luz irritada y corrosiva que se cuela débilmente desde afuera. Escucha cómo nace la vida al otro lado del miedo, más allá de las paredes, enroscado a la miseria como si de un peluche se tratara.
Se siente incómodo dentro de sí mismo; los músculos sucios y untados de grasa, flácidos y sin fuerza, son un fétido y burlón reflejo de lo que fueron una vez.
En ellos se resumía gran parte de su orgullo…
A lo largo de su vida, los engranajes de su espalda no fueron los primeros en romperse, pero los mordiscos de dolor en su columna son los que le recuerdan que a su juventud ya le han puesto el punto final.
Hunde entonces su cabeza en la música, ya que no puede dormir, buscando algo de paz en esas canciones capaces de fundir la distancia entre los años… Esos discos en los que el pasado parpadea y le guiña un ojo, sonriente, para ver si entre la maraña de vidas que ha vivido, hay alguna en la que le quieran dar asilo momentáneo.
El recuerdo… ese campo de refugiados para cobardes.
Finalmente, despierta por la tarde, cuando ya no escucha demasiadas voces encaramarse a la ventana; cuando se desperezan de nuevo los abismos, y busca a ver si queda algún sueño vivo debajo de la almohada.
Prosa poética original de Eros Ignem.
El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso…
Es inquietante lo que calla
Más aun lo que dice
Una perturbante pero melodiosa voz
Una octava más baja de lo que grita mi corazón.
Un sueño que vuelve,
Vuelve a molestar al inconsciente
Un recuerdo que es fuente
De una llamada inexistente.
Poesía original de Likeitornot2.
Una muerte cómoda
Sigo sin entender por qué, pero elegiste el suicidio y por si fuera poco, como medio de ejecución decidiste ir por la más cruel de las torturas que uno se puede aplicar a sí mismo. Te fuiste por el camino más plano, la recta sin fin. Te olvidaste de las curvas que la vida tiene, los bajones y los días tristes. Tomaste la píldora que entumece. Te ataste al cuello la soga que no mata, sino solo sostiene. Te lanzaste, amigo mío, al infinito abismo de la comodidad.
Prosa poética original de Mr. Black Grass.
¿Sabes que es la poesía? Un muchacho que va en busca de la felicidad, o la imagen
perfecta del peligro es atraer como lo hace la poesía a la belleza sin riesgo de caer en
la retórica.
Hilo Blanco.-
Cuando un hilo pende desde un punto a otro en su trayecto,
En una noche de fría narcosis, enciendo la luz de mi alcoba.
… el alba se descarría para no ver la siguiente estela de luz
Y genero en una ilusión nuestro propio reluciente amanecer.
¿Acaso es inevitable la agonía para serenar la desnutrida existencia?
¿Es inapelable la inexistencia para resolver los defectos del pasado?
¿Es la locura un engorroso trastorno sin fondo de un mundo ordinario?
Fraguando los palpitantes pensamientos se aprende a discernir.
Sea mi suerte como una moneda hospedada al costado de una vereda
E imponeme a besarte los pies porque así lo dicta la Jurisprudencia.
Reflejo saturado como el retrato de una roca en el fondo del océano
¿Dónde eyacula la libertad, que mi alma no deambula sin mi cuerpo?
Es preciso precisar lo imprescindible para marcar la linea del límite,
Una linea blanca y recta sobre un bastidor blanco.
Prosa poética orignal del usuario We Are Bukowski.
Me apena haber leído tanto y no haber consumado
el placer.
