¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos,
Ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos,
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto,
es por el esfuerzo de reirme tanto…
Etiqueta: Literatura
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.
Incoherente relato sobre el fin del mundo.
Inhalas.
Llevas a tu pecho más oxígeno de lo necesario.
Más oxígeno del que respiras inconscientemente,
más de lo que suelen necesitar tus pulmones,
más de lo que puedes cargar.
Exhalas.
Con más fuerza de lo usual.
No es algo mecánico,
sabes que llevas contigo demás.
Pretendes expulsar todo lo que cargas
boca, ojos y pecho,
entre tus manos.
Sangre que no es tuya,
sangre que cubre todo tu cuerpo.
Sangre que solo sabe como envenenar tu lengua.
Inhalas.
Te llevas el humo y sostienes el aliento,
pequeños segundos son suficientes.
Vuelas entre nubes,
entre acertijos,
entre carcajadas inexistentes.
Sacudes el polvo de tus alas brincando hacia el vacio
saciando tu sed de ansiedad y miedo.
Más sin embargo no mueves un dedo.
Estática
Inmóvil
Catatónica
Manos extendidas hacia el vacio.
Espero que llegues aquí.
– Poesía original por el usuario Missnatis.
Yo te fui desnudando…
Yo te fui desnudando de ti mismo,
de los “tús” superpuestos que la vida
te había ceñido…
Te arranqué la corteza-entera y dura-
que se creía fruta, que tenía
la forma de la fruta.
Y ante el asombro vago de tus ojos
surgiste con tus ojos aun velados
de tinieblas y asombros…
Surgiste de ti mismo; de tu misma
sombra fecunda-intacto y desgarrado
en alma viva…
– Poesía por la escritora cubana Dulce María Loynaz.
Aceptemos el día como día
y la noche como noche,
pasando por el tiempo
con la espalda recta y los ojos secos;
porque la mente no es dueña de la vida
y los deseos no son las leyes:
hay que acatar la moral y el orden,
revestirnos de una sonrisa de bolsillo,
apretarnos el corazón en un puño
y aceptar el sacrificio.
Campana
Mi memoria, campana,
hace sonar tu recuerdo,
en un estruendo,
te tengo, tus ojos, tu pelo,
tu transparencia tan pura.
Te vas, de apoco,
disminuyendo vos de mi, ahora
eco sos, de mis pensamientos.
– Poesía original por el usuario Fingur.
Sobre mi pecho saltan cadáveres de estrellas
que por ríos y por montes te robé, enternecida.
Terrible levantarse,
cada día, con el
mismo día.
Frustrante levantarse,
y verse inmerso
en el día,
en sus horas
implacables.
Triste levantarse,
y descubrirse únicamente,
en las sombras que,
todas las cosas emiten.
Me levanto.
Terrible, frustrante, y triste.
Me levanto, me visto.
Me voy.
Y lo peor,
es que jamás,
dormimos verdaderamente.
Los sueños son
las caras, las voces,
de las personas en el día.
Ecos.
Me levanto, me visto.
Me voy,
sin jamás
haber dormido.
– Poesía original del usuario Fingur.
¿Quién medirá el espacio, quién me dirá el momento
En que se funda el hielo de mi cuerpo y consuma
El corazón inmóvil como la llama fría?
