Confesiones de una noche de viernes

Lo mío fue a las 10 de las noche en viernes, fui a dejar a una amiga a la casa de un conocido en la condesa. Después de eso iba a recoger a alguien más para salir ya en forma, pero la Condesa se me hace super confusa y decidí detenerme a preguntarle a alguien indicaciones antes de perderme. El caso es que me detuve a preguntarle a un policía, vi la luz intensa en frente pero la verdad no le tomé mucha atención, el policía se asomó y me dijo que claro que me daba las indicaciones pero que primero soplara. Como realmente sólo había tomado un par de cervezas, yo creo que aproximadamente unas 5 ó 4, no sé en cuanto tiempo (como todos preguntan), pero la verdad no me sentía ni cerca de estar borracha, ni happy, ni nada.

Apague el coche y llegué caminando a la ambulancia, soplé y me dijeron que no había pasado. En todo este relajo, le marqué a mi amiga por la que iba a pasar, que resultó vivir a menos de media cuadra de donde yo estaba y me dijo que si ya había soplado no había manera de echarme para atrás. Con todo, claro que mi preocupación era el coche, con eso de que en todos lados en el df se los lleva la grúa. Así es que le pedí al policía que sólo me dejara darle las llaves del coche a mi amiga, pero no me dejó, lo cual me parecía ridículo porque: 1. No estaba borracha 2. No había llegado en coche al alcoholímetro y 3. Mi amiga estaba saliendo de su casa, lo que indicaba que no había tomado. Después de todo ese coraje, y sabiendo que además de todo iba a tener que pagar por el corralón, le dije a mi amiga que se fuera.

Como te dije, siempre me acompañó una mujer polícia, porque son parte de mis derechos y para evitar cualquier tipo de abuso. Dentro de todo fueron muy amables. Ya dentro del torito te revisa un doctor y te pregunta que si alguna autoridad abusó de ti, si tienes alguna alergia, tomas medicamentos, entre otras cosas.

La verdad, y ya siendo muy honesta, si estaba asustada porque cuando llegué me hicieron quitarme aretes y hasta los prendedores del cabello, que “por mi seguridad” y pensé que si alguien podía hacerme daño con un pasador, quería decir que las películas que había visto sobre las cárceles tenían que ser verdad.

Cuando entré, como era temprano no había nadie. Me metieron en una celda con prostitutas, que fueron sumamente amables conmigo y a la mitad de la noche, como por arte de magia, ya no estaban. Por ellas me enteré que te puedes mover de celda cuando quieras pero para hacerte la “novata” las policías se burlan de ti y te meten en la celda que ellas quieran. En general no detienen a muchas mujeres, lo difícil de ver es a las chicas que evidentemente viven en situación de calle y que están ahí por haber consumido alguna droga o la llamada “mona” porque les dan sus ataques o están como ausentes las pobres.

Porque no me pasé por mucho grados de alcohol, no recuerdo por cuanto, me dieron el mínimo de horas que son 20. Al día siguiente te dan la plática de salud de porque el alcohol y las drogas son malas, además de la asesoría legar en la que te dan la opción de que pagues el amparo. Tengo entendido que lo tienen que llevar a cabo conocidos tuyos desde fuera, aunque si te advierten que tengas cuidado porque hay mucha gente que vende amparos falsos. El problema con las que pagan amparo es que el proceso es tan lento que normalmente las sueltan cuando sólo le quedan un par de horas por cumplir y, para su mala suerte, tendrán que regresar otro día a terminar de cumplir las horas aún cuando ya pagaron una cantidad nada pequeña.

Además de eso, no haces nada, te abren las celdas y te dejan todo el día en el patio.Puedes sacar balones par a jugar basquet o te dan revistas para que las hojees. Te dan derecho a tu llamada y cuando ya es hora de que salgas te avisan con anticipación para que te vayas preparando, una vez más pasas por el médico que te pregunta lo mismo y ya. Regresas a ser un simple borracho más de esta enorme ciudad.

– Historia original por la usuario Ga-bri.

«Hola»

Estoy aquí, de nuevo, porque te extraño. Te extraño bonito porque te sonrío desde lejos.

Me hacen falta tus ondulaciones castañas y tu espalda suave, tu risa agradable y ojos amables.

Te extraño un poco en las canciones y otro mucho en los sueños. Te imagino en los libros y te pienso a momentos.

No tienes que saludarme, sólo espero que desde donde tú estás, sientas mis letras y quizás, sólo quizás, sonrías.

Prosa original de Entre letras y cafeína.

El me besó en la boca, y le entregué rendido
mi cuerpo frágil, dulce, deseoso y extenuado….
¡Oh reposo indecible después de lo pasado!
¡Oh delicia inefable después de lo sufrido!

Fragmento de En un cuarto de hotel por María Monvel.

Nunca me he creído esa imagen típica de telenovelas y/o películas

Esa imagen del padre jubiloso y rebosante de alegría y orgullo caminando por el pasillo central de la iglesia, llevando del brazo a su hija, a su niñita. Que tanta sangre, sudor y lagrimas le costo criar, educar y hacer una persona de bien.

¿Me pregunto tanto esfuerzo para que?

¿Para entregársela a un patán, que la va a tratar como una puta en la cama, que la va llenar de bebes, y mas temprano que tarde la terminara tratando como su nana? Come on!

Cuando me invitan a algún matrimonio siempre me salto esa parte, todo me parece un gran falacia, llego directo a la fiesta, donde Dionisio hace y desase y uno, puede pecar en paz.

– Narración original de Psychofinger.

¿Sabes todas las cosas palpitantes,
inanimadas, claras, tenebrosas,
dulces, horrendas, juntas o distantes,
que pueden ser tus ojos?…

Fragmento de En tus ojos por Delmira Agustini.

Ya no encuentro dolor en amar sin ser amado,

aprendí a tener una relación sin relación alguna, más que la distancia.

El arte de adorar sin caer en el deseo,

el fin de mi tormento.

Es una relación, que no es de dos,

es amor puro en el viento

Amor proveniente de mis suspiros,

esa brisa de intenciones que no lograron realizarse.

– Poesía original de Christian Medina.

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo…

Fragmento de El despertar: A León Ostrov por Alejandra Pizarnik.

Con el alma encendida

Quiero adentrarme en lo más profundo de tu mirada,
hablarte de silencios que nunca entiendo.
Sentirme segura en tus labios tibios
Caminar descalza con el alma encendida.

Acercarme a tu pecho y llenarme de tu aliento.
Así que llévame a donde tú estés.
Prefiero ser consumida por tus labios
que arrastrada por mis pasos.

-Poesía original de Entre Letras y Cafeína.

Una chica aparece en Badoo, 23 años, casada, bisexual, le hace al swinger y a los tríos. Me dice que le gustan mis fotos y lo que expongo en mi perfil. Me manda un mensaje interno. Comenzamos a hablar. Me pregunta si soy gay, le digo que no. Que fome me dice, los guapos como tu siempre son heterosexuales. Le pregunto por que, no responde. La conversación se acaba, es de madrugada, no insisto.

Domingo a media tarde. la chica de los 23 aparece, me envía un nuevo mensaje.
-¿Como estas?
– Ocupado le digo.
– De cuando no tienes sexo
– Desde anoche (mentí).
-¿Te gustaría hacer un trió conmigo y mi marido?
-No estaría mal. Eso, si te lo hacemos entre los dos.
Responde que si, que es lo usual en esos casos, pero me dice
que en realidad, quiere salir de una duda.

– Mi marido hizo un trió con una pareja amiga mía, y mi amiga me dijo que su marido había penetrado al mío. me dice muy suelta de cuerpo, al otro lado del chat.

-¿Y cual es el problema?-

– Es que desde ese día comencé hacer una retrospectiva y me di cuenta de que mi marido tal vez sea gay. (Comencé de inmediato a escribir este relato) Me gustaría saber empíricamente, si mi marido es homosexual”- sentí su excitación y nerviosismo en la fría línea de internet.

-¿Y que gano yo con todo esto?
– Podrías hacerme lo que quieras.
– Para hacerle lo que quiera a una chica voy con putas, replique.
El marcador de letras titilo por varios minutos…
– Anda, dame una mano, dijo ella.

-¿Que es lo que quieres?
– Quiero que contactes a mi marido, que lo seduzcas, que te acuestes con el. Así tendré la certeza de que es gay y podre ser le infiel con motivos suficientes.
Su honestidad brutal me pareció estimulante.

-¿ Y separarte no seria lo apropiado cuando resuelvas tu duda?
-Es que estoy recién casada, tengo una niña de tres años, el me mantiene y me paga la carrera que estudio.
– Eres una zorra .
– Si, tal vez lo sea, pero no por mucho tiempo, tu no te metas en eso, tu solo estas para ayudarme y no para juzgarme.
-Anda, mi marido esta en la piscina con el teléfono a su lado, envíale un Wassap y dile que viste nuestro anuncio en internet, que estas interesado en tener un “trió con una pareja bi”.
Me envió el numero, lo agregue a mis contactos. Fui por hielo para mi piscola dominical.
– Hola
– Hola, ¿quien eres? dijo  el tipo.

(¡Contesto, contesto!… Dijo la chica excitada por el chat de Badoo, mientras, yo iniciaba el contacto por Wassap con su marido).

-Nada, vi el aviso en internet. Estoy interesado y dispuesto, le escribí
-Asi que viste el anuncio eh!… Tendriamos que conocernos tu y yo primero para saber si realmente eres bisexual, anda cada idiota diciendo que es bi y finalmente solo quiere follarse a mi mujer.

(¡Esta escribiendo, esta escribiendo!- replicaba ella… ¿Qué te dice?)

Le transcribi textual.

– Pero solo hay una forma en que tu sepas yo soy bi o no, y esa, es que tengas algo conmigo.
– Claro esa es la idea, si pasas la prueba conmigo te dejo probar a mi mujer… ¿Eres dotado?, ¿podrías mandarme una foto?.

Mientras mas hablaba con el tipo, mas se le notaba su homosexualidad.
A medida que le contaba a la chica, lo que hablaba con su marido, sus respuestas comenzaron a ser reemplazadas por emoticones de sorpresa, constantes.

– Sabes, esto me tiene muy cachonda… Anda juégatela, dile que se junten, me conformo con verte besándolo y luego de la escena que le voy a hacer, me iré contigo a donde quieras, para que me hagas lo que se te venga en gana, estoy dispuesta a todo, bien merecido se lo va a tener. Tipiaba a gran velocidad, dejando ver su ansiedad.

A esas alturas ya no me importaba si tenia sexo o no con ella, me excitaba la idea de estar entre dos desconocidos, uno por Baddo y uno por Wassap a solo metros de distancia, ambos sabiendo que hablaban conmigo, pero ninguno sabiendo que el otro también lo hacia.

– El martes a las 9 en la plaza Buenos Aires, le dije al tipo.
– No, es un lugar muy publico, prefiero un lugar mas intimo “Tu como gay, al igual que yo, deberías saber que lo nuestro es la intimidad”.

Le replico textuales las palabras a la chica. Ella tipio en mayúsculas un “Que”, seguido de varias “e” y muchos signos de exclamación, si hasta me pareció escuchar el grito en mi habitación, (como si hubiesen estado en el patio de mi casa). Al mismo tiempo, el tipo en Wassap me escribía “Espérame”.

Me imagine a la tipa furiosa tirando la Tablet al suelo y partiendo decidida a encarar a su marido, que metido en la piscina, estaba ofreciendo, un encuentro homosexual por wassap.

El titilar en la pantalla de mi vaio se hizo eterno.
La señal de Wassap entrante en mi Smartphone no volvió a sonar.
la bomba exploto lejos de mi y su fuerza expansiva no llego hasta aquí.

– Narración original de Psychofinger.