Cuando cierta gente me dice
que no le agradan las letras,
me siento bañada en gasolina
e incendiándome.
Etiqueta: Literatura
No hubo dolor que no sentiera, no muerte
que no fuera mía; mío cada último aliento
que, llorando, recibió un grito de respuesta
de la compasión que era yo.
llora cuando tu corazón se sature de tristeza
y deja que tus lágrimas
rocíen tus flores;
crecerán y florecerán
y con ellas, tú también lo harás.
Llévame a un lugar
que no tiene confines,
un lugar ilimitado,
en lo profundo de tu mente.
Abrázame allí,
dentro de una fantasía
que has creado
para que nosotros respiremos.
No pertenezco a nada, a nadie.
A quien corresponda.
Hoy la nostalgia continúa asediando mis entrañas y me somete a un recuerdo que pretendo haber olvidado, añejo e imparable, un recuerdo que crece y se enreda cada vez más en lo profundo de mi conciencia y provoca la sensibilidad de mis sentidos y juega con mi voluntad.
Todo lo mio está infectado por todo lo suyo y todo lo suyo constituye un ariete macizo e impenetrable que jamás voy a poder destrozar porque en realidad, o quizás en sueños, destruir se torna más difícil que reemplazar.
La verdad es que hoy, particularmente, he sido seducido por el mostrador de en frente, esa catapulta de impulsos que devuelve todo el arrepentimiento contenido en este último tiempo y, que fervientemente me recuerda el pasado todos los dias.
Hoy, más que nunca, comencé a extrañarte.
Prosa poética de @francogastoncarobene
Sábado, 23 de noviembre
Ni buen fuego ni mal hielo. Sólo un vacío, roído por la fatiga y por la espera.
Soñé que todos me abandonaban.
Sólo tú. Flores perseguidas por monstruos nacidos del barro. Sólo tú. En el triste lamentar de la tarde cuando lágrimas en mis manos anuncian que vivo.
Hay olor a viejas melodías, Sábado tristísimo. Quisiera querer. Deseo deseos. He aquí un problema más, tal vez el esencial, recién ahora afluido a la conciencia.
Y por todas partes la vieja carencia. Una melodía suavísima, tierna hasta el llanto. Una melodía que impulsa a tirarse al suelo y comenzar a llorar hasta la muerte de la eternidad. Por todas partes una herida inmemorial, una satisfacción angélica, algo con plumas y con espumas, algo sin palabras, anterior a la palabra.
Fragmento de Diarios por Alejandra Pizarnik.
Atormentaste mis labios
e hiciste un hogar
en la palma de mi mano.
No espero ni quiero
nada grandioso de ti,
solo deseo ser la persona
que eliges para sentarte al lado
en un recinto
lleno de gente que conoces.
sanar requiere
toda célula
en tu cuerpo
pero estoy tan acostumbrada
a lidiar
conmigo misma
en fragmentos.
