erosignem:

Cuando los versos no estallan,
cuando el aire explota,
cuando la sangre te rumia las venas,
cuando los muertos golpean a las puertas de la luna.

Me cago en Dios.
Y me cago en la vida
y en la muerte.

Y en los gusanos que acarician tu recuerdo.
Y en el amanecer que te llueve
con el olor atascado de las estrellas sucias.

A tomar por culo tú.
A tomar por culo yo.

Poesía original de Eros Ignem.

La tentación se llama amor
                                     o chocolate.
Es mala la adicción.
                         Sin paliativos.
Si algún médico, demonio o alquimista
supiera de mi mal,
                         cosa sería
de andar toda la vida por curarme.

Pues tan sólo una droga,
                                  con su cárcel
del olvido me salva de la otra.

Y así, una vez más, es el conflicto:
O me come el amor,
o me muero esta noche de bombones.

Disyuntiva de Juana Castro.  

No te amaré mañana. He aguardado
tantos días desnuda, con tu nombre
grabado entre las cejas, que olvidé
los inviernos, el azul y las rosas.

Fragmento de De la lonja por Juana Castro. 

Derrota

cadaveres-literarios:

Cada vez que caigo
y me vuelvo a levantar,

cada vez que encallo
en estas mismas rocas,
bajo este mismo cielo
y ahogándome bajo este mismo mar,

más y más converjo
en la idea de que sea mejor quizás

ya no despertarme
y dejar mi cuerpo hundirse
bajo estas mismas aguas,
aprensado y apacible, ante esta gravedad.

Lee M.S., de la serie de Descansos: Poemas para dormir.

Poesía original de Lee M.S.

Si hablase de ti no pronunciaría
                                                                 las sílabas supremas
pero besas bien y me gusta estar contigo.

Fragmento de Si hablase de ti no pronunciaría… por Yolanda Castaño.

De recuerdos y dudas.

gomoryscamel:

¿Ella me recuerda?
Estancada en los labios de él, con las entrañas revueltas de remordimiento y su lengua relamiendose las sombras de mis besos.

¿Todavía me verá venir en las mañanas, entre sueños y sollozos?
Mi silueta amarillenta. Sus ojos preciosos que el sol sumerge en miel.

¿Se acordará de mis caricias?
A veces como cera caliente en la piel, a veces como sábanas de satín tibias.
De ese golpe directo y violento que dejó marca en esta hoja de papel.

¿Se acordará mis palabras?
Las de una mujer perdidamente enamorada. De un alma inexperta lista para morir.
De una vida completa dispuesta a sucumbir.
De unos ojos, labios y manos siempre buscando complacer.
De una existencia y esencia siempre a su merced.

¿La recuerdo yo?
Con el ridículo corte de cabello que atribuía madurez a su silueta infantil.
Con una taza de té verde quemándole los labios.
Los ojos diminutos a través del cristal empañado, la mirada de duda, la sonrisa perversa, el puchero típico y su mano en mi piel.

Después, el mundo para mí sola.

¿Yo la recuerdo?
Díganle que no, que su traición me ha dañado la memoria, que ya no me sé su nombre ni su canción favorita.
Díganle que soy libre y agraciada, fuerte y sabia, que nada se me ha vuelto a hacer añícos.

Díganle que si quiere pasar a saludar, ya sabe dónde encontrarme.

Poesía original de @gomoryscamel

Lléname hasta que solo sea
una extensión de tu cuerpo
de miel y menta
hasta quesea solo brasas
como estrellas
o

   l
    a

       c
         o
            l
             a

                d
                  e
                    l

                      c
                        o
                          m
                             e
                               t
                                 a.

Poesía original de @pumpumita

No insistas. Alguien allá a lo lejos está matando el sueño.
Alguien destaza el corazón del tiempo.
Alguien allá a lo lejos acaba con él mismo.

A lo lejos por Piedad Bonnett.