Fue tan fácil meter los sentimientos en la maleta
tomar la primera buseta
y dejarme tu ausencia

fue tan sencillo
llorar a media noche
besar labios que te son infiel
a pesar que tu le eres fiel

no será tan fácil volver
aunque puedo humedecer tus labios
y besarte el dolor
la tormenta no desaparecerá de tu corazón.

Poesía original de R. Vela.

Cuando eres transparente

Soy aquél que todos oyen
pero nadie escucha;
el que no molesta
pero tampoco es necesario;
el que tiene mil conocidos a su lado,
pero ningún amigo cerca;
el que escribe cosas raras de la luna;
el nombre que a veces aparece
entre dos conversaciones,
pero que se desvanece de sus lenguas
como un crujido seco en el otoño
cuando hay algo mejor de lo que hablar.

Quizá sea por la falta de carisma;
o porque jamás miro a los ojos
cuando hablo,
y se sientan despreciados;
o porque soy difícil;
o porque digo lo que pienso;
o porque soy un huracán
que a veces no se tiene en pie;
o porque para echar raíces
quizá me enrede demasiado entre sus piernas…

… O porque, a veces,
nadie me soporta…

… O porque a veces,
yo no les soporto.

Y vivo viéndoles vivir,
mirando a ratos hacia el suelo
y preguntándome cómo será
pensar en el pasado
y que los recuerdos sean reales;
y que tus amigos también lo hubieran sido;
y no tener que sembrar universos paralelos
para no sentirte mierda;
y no tener que esconderte debajo de la música o los libros
para sentirte una persona;
y no dudar de que alguna vez ella te amó…

… Y sentir que alguien recogerá tu zapato de cristal…

…A pesar de que seas transparente.

Poesía original de Eros Ignem

Mi corazón no tiene gravámenes ni dueño.
Nunca podrán quitarme el ala con que sueño.
Y seguiré cantando cuando me dé la gana.

Fragmento de El Canto por Carilda Oliver Labra.

RETRATO

image

Ella sentía esa corriente tibia y confortable mientras él la dibujaba, acariciaba su alma sin siquiera tocarla con la yema de sus dedos. El sabía que al plasmar su verdadero espíritu las lineas formarían un cincel en la tierra para que ella permaneciera eterna en las cortinas de su memoria. 

Prosa original de La Chica Laberinto.

Si yo te contara las veces en que he querido retroceder el tiempo, retroceder en ese momento, en esa decisión. En esa decisión que hasta el día de hoy me estoy arrepintiendo…
Arrepintiéndome de ti, de tu sonrisa sanadora, de aquellos brazos que me transmitían una calidez y una paz tan grande como para detener a todos mis tormentos, todos mis miedos.
Arrepintiéndome de esos besos tan eternos y a la vez tan efímeros, que me pintaban un universo de felicidad, de que las cosas iban a salir como en los cuentos de hadas.
A veces quisiera volver el tiempo atrás, el mundo real me asusta… y mucho.
No es como lo imaginamos juntos, tan perfecto y tan ameno.
Me siento débil, estática y sin ninguna gota de confianza, vacía 
No solo te llevaste mi corazón, te llevaste mis sueños, mi sonrisa, mi fortaleza se hizo tan frágil que cualquiera la podría derribar. Te llevaste mi vida.
Aun espero el día en que el destino se apiade de mi alma y te ponga al otro lado de la calle y me devuelvas todo aquello que te llevaste.
Sé que es inútil… pero tu recuerdo es lo único que me dejaste y que aún me mantiene con vida.