Fragmento de Alma desnuda de Alfonsina Storni.
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y si nos encontramos ¿muy feo?
Catarsis existencial,
Tu cuerpo me aquieta, me desespera
Y es que, desde lo más intimo de mi alma,
Se enfrasca este sentimiento.
Son más que palabras, son más que simples golpeteos del corazón.
Si supieras esto que tengo aquí en mi pecho,
Entenderías el dulce calor de mis manos,
Abrazándote.
Hoy por hoy te espero en mi azotea,
Y poder ver tan siquiera un segundo tú hermosa figura a lo lejos.
Aún cuando llueva, cuando la tempestad me acongoje el alma,
Aún cuando el frío calcine mis venas y el vacio consuma mi paciencia.
Te espero, te lo juro que espero,
Con mi guitarra, y con el corazón en mi mano,
Saludándote.
Sueño con tus labios, duermo como un infante con su utopía
Jugando a la eternidad
Jugando a la juventud del corazón.
Fingiendo que estoy cansado
Y seguir consumiendo tus bellas palabras en mi conciencia.
Te extraño, no sabes cuánto.
Cálculo matemático incalculable,
Calculadora inservible,
¿Cómo calcular el infinito?,
¿Cómo calcular el tamaño de mi amor por tu espíritu?,
Por tu todo, por tu nada, por todo aquello que eres y serás
Te extraño, hermosa rareza.
Poesía original de Manumdez.
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
Algunas partes de mi.
Por ejemplo pensé que era mucho mas fuerte y que podría soportar estar lejos de ti, de tus besos, lejos de tus ojos en mis ojos, pero esa parte de mi que no conocía llego para sorprenderme, no puedo ser fuerte si mi cabeza no esta recostada sobre tu pecho, no puedo ser fuerte si no escucho a tu corazón diciendo “te amo”, no puedo ser fuerte sencillamente si no estas aquí.
Hay una parte de mi que entiende la imposibilidad de este amor, una parte de mi sabe cuan prohibido es que nos amemos; sin embargo algunas partes de mi, menos inteligentes que yo, solo entienden el idioma de tus manos, algunas partes de mi se comunican contigo sin mi consentimiento, algunas partes de mi no saben vivir sin ti y estoy a punto de creer que esas partes de mi solo existen en ti, solo existen para ti, solo existen contigo.
Estar contigo es la cosa mas hermosa que me ha pasado y que me pasara por el resto de mi vida, nada se parece y nada nunca se podrá parecer, ni siquiera se como se escribieron historias de amor sin conocer esta, como se puede hablar de amor sin hablar de ti, sin mencionar la forma tierna en que me miras, la forma dulce en que me hablas, la forma apasionada en que me besas. ¿como?.
Conocerte y permitir que me conocieras ha sido la mejor decisión que he tomado, parece locura, es cierto, la mejor locura del mundo.
Te amo y te amare toda la vida.
Romea, tuya.
Narración original de Romea y Julieto.
Toda la noche escribo para buscar a quien me busca.
Palabra por palabra yo escribo la noche.
Amanece. Tu cabellera se disipa en la acuarela del infinito nocturno,
trasluce.
Tu oscuro perfume de astro perenne inunda la superficie vaporosa de
azoteas y callejones; brota tristeza de flores lacrimales, pasa un tren
liviano y sin destino.
Pájaros de bronce trinan entre los árboles de tus dedos los himnos gloriosos
de tu evangelio.
Cierta alegría en tus ojos convierte en milagro lo cotidiano.
Una niña recoge flores de agua y las junta en racimos marinos.
Un anciano pasa fumando y el humo dibuja olvidadas ilusiones.
Paisajes nuevos asoman en cada esquina y al instante desaparecen.
En la sombra de tu pecho los amantes toman un respiro antes de sumergirse de nuevo en sus gastados adioses.
La lluvia reticente se ha evaporado. De ti nacen rayos de luz dorados
y veloces como peces.
Tañe sola una campana. Hay un niño de rodillas en un campo distante.
Ve arder algo alegremente. Es el lenguaje de un mundo que no entiende.
Desde que recuerda, le ha prendido fuego cada noche. Quiere empezar de nuevo.
Parvadas de nubes anidan en lo alto de los fresnos mientras formaciones de elefantes en el horizonte anuncian la caída de una cometa.
El niño arrodillado, pronto sabrá que la tristeza no se pierde.
La encontrará otra vez, cuando atareado nombrando el mundo,
distraído te dé otro nombre.
Poesía original de Alberto Villegas, Adán.
Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
NOCHE
La vida me ha mostrado con ímpetu las dos caras de esa dama elegante, oscura y fina. Me ha enseñado sus vestidos y sus máscaras, su carácter voluble: creador o destructor, maternal o frío, inmensamente cruel o protectoramente compasivo.
Sin importar qué vestidos use, que máscaras cubran su rostro, que joyas adornen su ser, te atrapará su belleza. La pregunta es: ¿Te acogerá en su abrazo o te aprisionará en su celda?
¡Oh Reina poderosa!.
I
La cara helada se viste con niebla espesa que la hace ver como una dominatriz vigorosa: Aferra con su látigo y no suelta si no es su deseo que así sea.
Se sirve de armas poderosas para llenar de miedo y sombra.
De no ser cuidadoso te atrapará y no podrás huir de ella.
Es caprichosa: la luz solo puede reposar en sus ropas si es Ella quien lo dicta.
Si lo intentase contra su voluntad, sea luna o estrella,
la cubriría con su capa de tinieblas y la sometería.
Es Ella quien decide cómo, cuándo y cuánto brillará.
Su aliento venenoso viaja en silencio y te besa los labios.
Una vez allí, hace florecer como maleza pesadillas vívidas que te paralizan y te sellan la boca para así ahogar los gritos que intenten huir en búsqueda de auxilio.
De su pecho pende un reloj de arena que la escucha y obedece:
“¿Quieres huir? ¿Anhelas la mañana con sed para que el sol disipe las penumbras?
¡Ja! Guarda tus energías, prisionero. ”
Entre más te muevas más te hundirás en el pantano:
los segundos serán horas y la arena que antes caía
se detendrá para volver arriba, estrangulando la gravedad.
¡Abre los ojos!
Justo cuando creas que no hay salida,
cuando la desesperación invada tu sangre
y quieras abrazar la muerte dejando escapar ese último exhalo,
abrázalo y detenlo…
¡Poderosa!… sí, pero no inmortal:
No puede existir noche sin día.
Poesía original de Colibrí de los Corales.
Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.
NOCHE
El rey del sol también tiene el poder de ser un tirano si así lo desea.
Malhumorado, moldea las horas para hacerlas lánguidas y fatigosas.
Te quita en ocasiones las energías violentamente, rasguñándote la piel,
hurgándote la carne, quebrantando la mente y el espíritu hasta volverlos mendrugos insignificantes.
¿Cómo encontrar las energías para no desfallecer y mantener los ojos abiertos
hasta que el día duerma y cambie de humor?
II
Hay una dama de negros cabellos, de tez oscura y fina,
con ojos luminosos como estrellas,
con dientes tan blancos
que parecen cincelados en fragmentos de luna llena.
Su espíritu es el de una madre protectora,
el de la madre más protectora.
Adopta diariamente las almas cansadas
y las mece en sus brazos hasta hacerlas dormir.
Con su aliento fresco olor a menta,
refresca el espíritu de los dolientes
y se lleva los desagradables sabores de los malos días.
Cura los rasguños de las pieles lastimadas
con los cantos que le entregan sus sirvientes:
con las finas cantinelas de los grillos y los búhos,
con el crujir de las ramas y el danzar cortejante de las hojas.
Es una jardinera vigorosa:
Planta sueños y los riega con luz de luna para cosecharlos luego
y enseñarles a surcar los cielos con libertad.
Cobija con su manto todo lo vivo y lo inerte.
No hay quien se resista a su abrigo protector,
que todo lo renueva para conferirlo nuevamente,
a la hora justa,
en los brazos de su Rey y compañero.
Es tan maravillosa, tan mágica, tan cálida,
que nunca será suficiente una pequeña estadía en sus brazos.
Su abrazo maternal hace que todos quieran volver a ella:
sea para curar sus heridas,
para regar un poco más las semillas de ilusión plantadas por la matrona
o para cosechar los frutos que alimentarán el espíritu
y le obsequiarán las energías necesarias no solo para alcanzar la meta
si no también para deleitarse y palpitar con cada obstáculo y paso del camino.
Poesía original de Colibrí de los corales.
