Es en vano

 Detrás de nosotros
dejamos un rastro de cadáveres.
  A cuántos los quisiéramos resucitar
y darles su sol y su cantar y su sonrisa
  Nada hay que pueda ponerlos en pie
     De algunos nos hemos traído el perfume
pero ellos van en sus cajas negras
río abajo.

Por Lucía Sánchez Saornil.