yo quisiera ser tu caballero

Yo quisiera ser tu caballero

batallar enjaezando y con mis gualdrapas

¿Acaso en tus huestes podría ser arquero?

¿O mi Xochiquetzal caerás en mis trampas?

Yo quisiera poder siempre acuciarte

y nunca tener brida para olvidarte

¿Por qué en síncope ofuscas y atrapas?

¿O mi Yemayá seré tu embrujo con caldero?

Yo tendré pertinacia para alcanzarte

para que pueda al tórrido llevarte

¿Estaré mi ninfa por ti soñando muerto?

Yo quisiera a ti por siempre vislumbrarte

ya que en mi lecho, alma y mente acampas

¿Será que de ti mi Kuan Ying no me suelto?

Poesía original de @emiliolorivadxeneyra1

LA LENGUA DE LOS SIGNOS

Se puede llegar a pensar
que el ánfora de la oscuridad de la que bebemos
(y de la que por ansia nos mantenemos sedientos)
está resuelta por pinceladas de realidad sobre trasfondos de misticismo,
pues qué es un sueño sino un tiempo vertiginoso
en el que en su mayoría suceden deseos
disueltos, a veces,
por las desdibujadas sombras de absurdos periplos,
qué es soñar sino levitar en lo incierto
hasta sentirse dentro de este mundo y fuera,
quizá donde no habiten naturaleza ni reglas,
quizá donde no existan recuerdos ni quimeras;
y qué es nuestro
sino desdibujar la realidad a conveniencia
haciendo despuntes de un mismo verso,
perpetrando la soledad,
disolviéndonos en continuo desentendimiento.

Hoy que estamos solos,
titubeando silenciosos,
auscultando nuestro instinto,
medrando por las preguntas que nunca antes nos hicimos,
por fin nos damos cuenta del milagro de estar vivos:
estamos advertidos por la sangre en los ríos de los que antes vinieron,
por las viejas tumbas en los cementerios,
por las mudas tertulias de epitafios desvanecidos con el tiempo;
tenemos la advertencia inmediata de cada latido:
ya con su perorata acallada,
somos sombra tras sombra,
desubicados –
y encogidos.

Ya en el último auspicio,
cerca de todos los dogmas
o quizá de ninguno,
en los últimos cantos de nuestros decelerados versos
cerca del verdadero abandono de la filantropía,
somos sacudidos por el lento desvanecimiento
de lo que hoy llamamos sino
y en otros lugares entenderán como proceso:
el propio abandono, de facto,
es el único instante en el que existimos,
pues todo movimiento llega a su máximo
justo antes de considerarse extinto,
lo que para nosotros supone
el lenguaje de los signos,
la marcha sepulcral donde comunicamos
que dejaremos ya de ser oídos.

Poesía original de Joan: Tumblr | Blogspot

Deja, cordero, la luz

Cuando la negrura te ciega y el silencio te ensordece
te arrastras como la serpiente que muerde mi carne,
agonizante en busca de un rayo de luz.

Huyes de la noche
que te atrapa en sus sábanas.

Te expone al silencio
que a tus pensamientos
da voz, recluidos y ocultos,
del olvido presos.

No busques la luz, pequeño cordero.
Deja a tu rebaño atrás
que te priva de libertad,
y duerme en la noche
que te quiere cuidar.

Poesía original de @ms-barb

Una vela.

Una vela. Que atrape las tormentas y que ilumine mi camino. Con tela cosida en mundos exóticos y con fuego prendido en volcanes malditos. Con un mástil de madera bien sujeto y con vaguadas de cera mal cavadas. Con un destino fijado y con una sombra libertina. Con un cabo bien atado y con una mecha mal prendida.

Solo pido una vela, para surcar a los mares y para escribir a la vida.

Prosa poética original de @drwde

Para un amor olvidado

Tal vez es tiempo
de dejar que las cosas fluyan,
de impedir que mi mano
siga estando atada a la tuya.

Cada vez que pasan los segundos
te voy queriendo menos.
Ya mis labios no me piden
a gritos tus besos.

Miro el pasar de las horas
que se llevan consigo
la esperanza de un amor eterno.
Pero eso ya no importa,
ya tu recuerdo no me hace daño
y lamento decírtelo,
pero, amor, ya no te amo.

Poesía original de @fragmentos-de-vida

Como Penélope

Jugaré sola al escondite con las náyades

de algún rio tan nostálgico como ya seco.

Perseguiré a las auroras borelaes grises.

Hoy buceo en busca de nenúfares hundidos.

Sin tejer nada, tejeré como Penélope.

Sentada en el horizonte, todo lo lejos

que me permiten mis sueños de estar contigo,

te esparé siempre desesperadamente.

Hoy buceo en busca de nenúfares hundidos

en un rio tan nostálgico como ya seco.

Anestesio al tiempo, gritaré mis suspiros.

Volved golondrinas, vuelve Ulises conmigo.

Poesía original de Ulises Bernaldo de Quirós.

No sé nada ahora

Mis párpados siguen despiertos por el alcohol

Esto no acaba: mi pasión a lo etílico se torna en un sinfín hacia el olvido de historias atorrantes aturdidas para mi cerebro

Creéme cuando digo que vivo donde El Diablo -o Dios- mata a cientos de personas al mes… pero al no creer se torna el espejismo: es la realidad. No hay dioses ni ángeles.

Esta oscuro a mi alrededor -mis párpados despiertos- mi musa al frente descansando, mi fiel al alma también , y yo aquí, alcoholizado con el insomnio.

Escribo sin sentido por no poder leer. Inconscientemente mis dedos se mueven al azar de las palabras y la noche me acompaña, la lunas y las estrellas marcadas en cada huella.

A el hipócrita le deseo la peor pesadilla

A mi amada: todo mi amor, letra, música, película, obra, poema, sentidos, fantasías, logros -junto a ella-, y todo, del to al do.

A mi fiel: todo mi amor, letra, música, película, obra, poema, sentidos, fantasías y todo, logros -junto a él-, del to al do.

A mi familia: todo mi amor, letra, música, película, obra, poema, sentidos, fantasías y todo, del to al do.

Esto es por amor a la literatura, y más específico, al amor, poesía y mis más fieles acompañantes.

Cada palabra es amor

Cada dicho es poesía

Cada pensamiento un cuento

Cada amor una locura

Cada locura un amor

Cada amor, todo amor.

Poema original de Gabriel Costa, Venezuela. 

Invasión de espacios.

Siento pasos diminutos en mis costillas, camina el silencio entre mis muslos, estamos para olvidar el dolor en esta noche lluviosa, pero entre el dolor y el silencio hay un largo camino amargo, lleno de púas que construimos para protegernos del amor, aun así permanecemos en movimiento, nadie se detiene, solo aceleramos la respiración, en una hora el ciclo seguirá su curso, la habitación semi desordenada y dos cuerpos vacíos llenos de placer olvidando el encuentro.

Prosa poética original de Mónica Olivares.

Desde la otra ventana.

Retiene su llanto un inocente cuando sabe que todo esta perdido,
                                   recuerdo que en esta vida nadie dice nada,
en las calles los autos transitan,
la gente va, viene,
las ventanas podrían contarnos secretos
por eso permanecen cerradas,
todos callan, solo murmuran,
pero detrás de las paredes las cobijas asfixian.

Poesía original de Monica Olivares.

Días solitarios.

En una ciudad aburrida permanecemos vacíos,
vagamos por las calles silenciosos,
sin saber qué buscamos

a veces el aire sopla a nuestro favor
y con la lluvia disfrazamos el llanto y encontramos la paz

otros días el caos nos lleva a la cama,
no hay salida,
tampoco soluciones,

sólo queda
cerrar los ojos
y esperar el paso de otros
días.

Poesía original de Mónica Olivares.