Un mes pasa y trae otro mes.
Las calles vacías esperan
Llenarse de luz y colores.
¿No es triste conocer la muerte
Donde triunfar puede la vida?
El paso de los débiles, invisible,
El grito de los cobardes, solitario,
El corazón de aquellas personas, falso;
Es la huella de la sociedad enferma.
No se siente, más que pena,
No se escuchan más que gritos,
No se observan más que heridas,
Es la huella de la sociedad enferma.
Desoladores cristales empañados,
Reflejan lágrimas, agonía, sangre;
Suplicando libertad y esperanza,
Es la huella de la sociedad enferma.
Ya solo quedan pocos días,
Y por fin seremos iguales,
Esta pesadilla concluirá:
Cuando la luz se apague.
Andrea López Soto
Santander, Abril 2013