¿A quién irá mi doloroso canto,
o en cúya oreja sonará su acento,
que no deshaga el corazón en llanto?
Fragmento de A quién irá mi doloroso canto por Miguel de Cervantes Saavedra.
¿A quién irá mi doloroso canto,
o en cúya oreja sonará su acento,
que no deshaga el corazón en llanto?
El ver mucho y leer mucho aviva los ingenios de los hombres.
El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.