¿Hay alguien en casa?

     «Morbo: Tendencia obsesiva hacia lo desagradable, lo cruel, lo prohibido».

                                           I 

               Ese ardor que se siente en los ojos al ser alcanzados por unas gotas de shampoo, tengo que enjuagarme rápidamente y para eso, tendré que cerrar un poco la llave del agua caliente ya que para mis ojos, no seria una sensación muy agradable enjuagarme con agua a punto de hervir, tendré que pasar un poco de frío, después termino de lavarme el cuerpo y cierro las dos llaves de la regadera, tomo la toalla y me seco. Me pongo los calzoncillos, los calcetines, me unto crema, me pongo desodorante y termino cepillando mis dientes. Salgo y me espera en mi habitación un pantalón negro recién planchado y una camisa blanca con litros de almidón en el cuello y las mangas. Me visto y me miro unos segundos en el espejo sólo para acomodarme un poco mi corto cabello, afuera, mi tía me espera con un plato en el que hay 3 tiras de tocino orgánico, unos hot cakes y un vaso de leche de soya.

               —Hijo, termina tu desayuno que se hace tarde.

               —Está bien Tía, creo que Joseph ya viene en camino.

               El reloj marca las 6:51 casi con exactitud, una exactitud que asusta y asombra a la vez y ya estoy saliendo a la cochera (si a una banqueta y un pedazo de tierra con un medidor para el agua en la esquina se le puede llamar cochera) y mi vehículo está esperando, un vehículo de dos ruedas y un casco.

               —¡Roberto, olvidaste tu biblia!

               —Chingad…

               —Nada de maldecir Roberto, ten y ya vete que Joseph te está esperando.

               —Está bien Tía, nos vemos más tarde.

               Tome la biblia y la puse en mi maletín, maletín que puse en la canasta de mi bicicleta. Tres cuadras más adelante me esperaba mi compañero, más bien mi pareja de trabajo, Joseph Collingwood un inglés rubio que no sabe mucho español, aunque lo suficiente para que me entienda y yo entenderlo a él.

               —Hola Robert, ¿por qué tardaste?

               —Qué paso Joseph, nada es que olvide unas cosas.

               —Ya veo, bueno, ¡hora de ir! El trabajo esperar, tenemos que llevar la palabra a todos los que podamos, Robert.

               —Si eso parece, vámonos.

               Era nuestro trabajo por así decirlo, era aburrido y demasiado monótono pero teníamos que hacerlo, recorríamos unos 30 Kilómetros todos los días en nuestra bicicleta, misioneros de la palabra, las buenas nuevas, íbamos de colonia en colonia, de casa en casa, de puerta en puerta. La mayoría de las veces no nos abrían pero cuando lo hacían, nuestra obligación era el de llevarles la palabra de nuestra iglesia hasta su casa, hablarles un poco de nuestra historia y regalarles algunos panfletos y libros, El Despertar, La Atalaya cortesía de la maravillosa iglesia de nosotros, en donde todos son bienvenidos, Los Testigos de Jehová.

                                             II 

               —Y pues nada fuimos a cenar al Costeñito y pues así, nos tomamos unas copas, bueno, yo pedí 3 tarros cubanos y ya cuando salimos dijo que si dábamos una vuelta antes de llevarme a mi casa, y el wey me quiso llevar al Montecarlo, ¡Jajaja! Y pues obviamente le dije que no y hasta me baje de la troca, pero pues nada, hizo que me subiera y me llevo a mi casa, todo el camino iba pidiéndome disculpas y ahora en la mañana, ¡me compro el iPhone 5s! ¡Jajaja! Me lo mando a mi casa y todo.

               —¡Jajaja! ¿En serio? Pues es que ya tienes loco al tipo amiga, no manches pobrecito.

               —Pues si, ¡pero mira! Hasta un iPhone me regalo.

               —Nada más que no te vea tan feliz, hazlo que sufra un poquito más, hasta que te regale una funda mínimo.

               —¡JAJAJAJA! Ya sé, si ahorita de todos modos no lo puedo ver, porque me quiere visitar Fernando.

               Así es, mi amiga es una zorra y yo, bueno, la verdad es que también pero no somos nada estúpidas. Me llamo Alexa y junto con Miriam que es mi amiga, estamos acabando la preparatoria apenas. Somos amigas desde la secundaria, la conocí ebria y drogada en una fiesta y desde entonces, siempre andamos juntas. La escuela siempre me ha aburrido, tengo suerte de pasar las materias, porque por fortuna la mayoría de los maestros son hombres y bueno, las que no son algo, curiosas por así decirlo, así que mínimo tengo mi boleta llena de seises, por eso he podido llegar hasta sexto semestre.

               En mis tiempos libres no me dedico a mucho, bueno, los fin de semana voy a confirmaciones en la iglesia, o confis como la mayoría las conoce, me aburre estar en mi casa, siempre lo ha hecho, desde chica soy muy hiperactiva, lo que en realidad me gusta es pasear y salir de fiesta, conocer chicos… Y en confis conozco muchos, pero todos ellos siempre quieren ir directamente al sexo es lo único que buscan así que yo, hago que paguen un precio muy alto antes por tener un poco de mi piel entre sus manos. Si que Miriam haya podido conseguir un iPhone 5s los impresiono, ¿cómo se sentirán cuando les diga que a mí, un tal Joaquín no sé qué, me regalo un auto? Lo sé, impresionante, pero al final obtuvo lo que quería y ya más nunca me hablo, está bien, yo tengo un carro y el, el sólo tiene sus recuerdos, recuerdos que usara en las noches para masturbarse. Creo que fue un trato justo, ¿o no?

               Por lo general siempre estoy sola en mi casa, mi madre trabaja todo el día y mi padre no vive con nosotras desde hace mucho tiempo, así que Miriam me acompaña casi todos los días a mi casa, en donde hacemos la tarea, vemos películas e incluso, vemos cosas que un hombre sospecharía pero ninguna mujer lo admitiría.

                                             III 

               Tengo ya 21 años y desde los 18 he estado haciendo esto, francamente me empieza a aburrir bastante pero toda mi familia ha estado siempre en la iglesia, así que yo sin elección prácticamente tuve que participar también. Pero a mí, a mi me gustan otras cosas, contrario de lo que tía Villanueva y Joseph creen, me gusta mucho el arte y sobre todo, el cine, amo ver películas, y ser adulto tiene sus ventajas puesto que, ahora todas las películas que no podía ver cuando estaba chico, puedo verlas ahora sin ningún problema, sin importar su clasificación, he visto cosas sorprendentes e intrigantes, a veces no entiendo cómo pueden poner tanta sangre y sexo en una escena, pero me gustan, son buenas, me dejan escapar por un momento de este mundo tan monótono y poco interesante en el que vivo. Así que cuándo no estoy entregando panfletos me gusta mucho ir al cine o ver películas en internet, claro, mi Tía cree que voy a rezar o a la biblioteca y Joseph, bueno en realidad no hablo mucho con el, así que no tengo que darle muchas explicaciones.

               —Parece que esta colony, esta es un privado Robert, tendremos que pedir permitir.

               —Sí, eso parece, un fraccionamiento privado Joseph, bueno, vamos con los guardias.

               A pesar de siempre hacer lo mismo, ir a fraccionamientos privados era lo que menos odiaba, podías ver muchas cosas bonitas, casas, parques y hasta mujeres… No entiendo como Joseph podía ignorar cuando alguna vecina salía en pijama a tirar la basura, ¡cómo ignorar esas piernas! Era extraño, pero quizá el ni siquiera ha sentido tensión sexual alguna, o quizá, se remata a pajas en la noche, no lo sé, pero yo nunca dudaba en disfrutar por lo menos, semejantes paisajes.

               —Está bien, pasen, pero no molesten mucho.

               —No sé preocupo señor… No preocupar.

               —¿Qué?

               —Lo que mi amigo quiere decir, es que no sé preocupe señor, no molestaremos a los vecinos, solo queremos llevarles la palabra verdadera y que sepan que…

               —Sí, si está bien, pasen.

               Parecía un fraccionamiento grande, así que le dije a Joseph que él se fuera por el lado izquierdo y solo se dedicara a entregar panfletos sin hablar, y yo me iría por el lado derecho a hacer lo mismo, así podríamos acabar pronto e ir a comer algo, y así yo estaría más cerca de ver alguna buena película en la red o quizá hasta ir al cine.

               Joseph acepto, él no se oponía mucho cuando le decía que hacer, así que nos fuimos. Llevaba casi 2 cuadras completas y en la última casa de esa misma cuadra, mientras me disponía a dejar los panfletos pegados atorados en la puerta vi algo que me impresiono, casi tanto como esa escena de Mila Kunis y Natalie Portman en El Cisne Negro. Estaban los dos ahí en un sillón, muy agitadas, y totalmente desnudas.

                                           IV 

               Mamá iba a salir de viaje todo el fin de semana, así que para no quedarme sola, dijo que le llamara a Miriam para que viniera a quedarse a dormir conmigo todo el fin de semana. Así lo hice y Miriam por supuesto acepto, no le interesaba escuchar como sus padres discutían todo el día por cuál de los dos ha sido infiel más veces. Por teléfono, Miriam dijo que tenía una sorpresa, que la vería más noche que llagara, yo no sabía que era, quizá otro regalo de un pobre desafortunado loco por su trasero.

               —Bueno Alexa, te dejo, se portan bien, ¡eh cabronas!, me la cuidas mucho Miriam.

               —Si no se preocupe Señora, aquí yo cuido de esta muchachita.

               —Bueno pues, ahí te deje el dinero en el cuarto por si quieren pedir comida o algo, y ten, te dejo las llaves, no sé te olvide cerrar cuando se vayan a dormir.

               —Si está bien mamá, ándale, ya vete que se te hace tarde.

               —Si nos vemos, babay mija, adiós.

               Cuándo mi madre por fin se había retirado, Miriam me mostró la sorpresa de la que me hablaba, abrió su bolso y ahí estaba, una bolsa llena de mariguana verde como la drogadicción, así que teníamos que celebrar. «Casa sola hoy ;)», esas palabras pusimos y todos los hombres y hasta mujeres que querían probar algo de nuestra piel, se convirtieron en cientos de likes. Así que ya teníamos una fiesta esperándonos, y seguramente sería un éxito.

               —Wey, pero tenemos que ir a comprar las bebidas de unas vez.

               —Ay no mames, apenas son las 9:00 de la mañana.

               —Pues si wey, pero de una vez, ándale bebé.

               —Bueno, deja nada más me cambio, ni modo de irme así en tanga, ¡jaja!

               —Pues si, ¡capaz y hasta nos dejan todo gratis!

               —¡NO LO DUDO!

               Me puse un pantalón y dimos rumbo al Oxxo, compramos 7 doces de cerveza, unas botellas de tequila y hasta Buchanan’s.

                Cuando llegamos a mi casa, yo ya estaba muy despierta y ya quería festejar, estábamos las dos en la sala viendo vídeos de Yuya en Youtube, así que le propuse a mi amiga que nos empezáramos a divertir un poco.

               —Wey, hay que ir tomando alguito nosotras, ¿no?

               —Jaja, pues sí, es más, pásame la bolsita aquella…

               —Bueno pero házmelo tú que a mí siempre se me rompen.

               Llevábamos ya alrededor de 4 cervezas cada una y 2 porros de mariguana y Yuya parecía demasiado linda pero quería algo más divertido.Youporn.com/section/lesbians.

               —¡JAJAJA! No mames Alexa que asco quita eso, de perdida pon un negro o algo.

               —Jaja que tiene wey, ¿apoco nunca habías visto de estos?

               —¡Ay pues no…! Me da cosa.

               —¿Por qué payasa? ¿Qué tiene? Hay que disfrutar la vida.

               —Jaja, estás loca wey en serio…

               Pasaron cinco minutos y Miriam ya me estaba ayudando a buscar otro vídeo, no sé qué estaba pasando en realidad, no sé si era la cerveza o la mariguana pero la señal que venía cada que un hombre bien parecido me invitaba a ver películas en su casa salía de entre mis piernas, de pronto veía a Miriam con otros ojos, notaba cada detalle fino de su rostro, su cuerpo, en realidad tenía una amiga bastante atractiva, ahora entiendo porque le regalaron ese iPhone.

               —¿Qué haces…?

               Dijo con entre risas con un suave tono de voz, yo pensé que ella se resistiría o que hasta me golpearía pero no. Le estaba besando el cuello mientras yo también me reía. Y no sé en qué momento sus manos llegaron a mi trasero pero ahí estaban, pronto nos fuimos desvistiendo más y más, hasta quedar sin ropa. Sentía el roce de su piel junto a la mía, la excitación y la ebriedad eran más fuertes que la culpa. Maldita mariguana.

                                   Novissime 

               No podía creer lo que estaba viendo, dos mujeres hermosas estaban tocándose y teniendo sexo. De pronto algo que ningún Testigo de Jehová que entrega panfletos debería tener en sus pantalones apareció, y es que era imposible evitarlo, más cuándo al girar mi cabeza, vi que la puerta de entrada estaba entre abierta… No podía creerlo, no sabía que estaba haciendo, en ese momento deje de pensar conscientemente así que esta vez sin tocar, entre. Estaba justo detrás de ellas y mis pantalones ya estaban en las rodillas.

               —¡Jajaja… ¿Y tú quién eres?

               —Es el cartero wey, jaja.

               —Ven, ¿quieres jugar?

               —Yo, sí, yo soy Roberto, yo venía…

               —Hola Señor Roberto, ¿qué tiene entre sus manos?

               Ellas empezaron a acariciar sin pena alguna mi pene, así que una especie de euforia entro en mi cuerpo y me lance sobre ellas.

               Acaricie sus lindas y tersas tetas, sus pezones erectos, sentía la tibia humedad entre sus piernas con mis manos, bebía cerveza y fumaba lo que parecía ser mariguana mientras ellas me mamaban el pene, nunca había tenido relaciones sexuales antes, ni siquiera había tomado una cerveza, pero ahora estaba aprendiendo todas las posiciones del Kama Sutra y cometiendo todos los pecados capitales en un sólo día. Ninguna película se comparaba con lo que estaba sintiendo en ese momento, era glorioso. Tenía a una deliciosa rubia empinada mientras la penetraba y otra dulce y exquisita pelirroja sentada en el sillón observándonos mientras se masturbaba. Yo estaba muy perdido, dándole duro a ese trasero cuándo de repente, la chica pelirroja grito, pero no era de placer. Subí la cabeza y ahí estaba.

               —¡AHHH! ¡MIRIAM! ¿QUIÉN ERES TÚ? ¡QUÉ HICISTE!

               —¿Joseph…? ¡JOSEPH QUÉ CARAJO ESTAS HACIENDO!

               —¡SUELTA ESE CUCHILLO PENDEJO!

               No sé de dónde había salido pero estaba ahí, Joseph estaba parado viéndome fijamente a los ojos con un gran cuchillo en la mano, él había cortado la garganta de orilla a orilla de esa chica. Ella estaba ahogándose en su propia sangre entonces, Joseph se giró y empezó a apuñalar violentamente una y otra vez todo su cuerpo, lo hacía con una fuerza que nunca creí posible de él, estaba desmembrando a esa chica, intestinos y órganos flotaban en un charco de sangre en el piso. La otra chica intento salir corriendo a las escaleras pero Joseph, fue tras de ella y la alcanzo.

               —¡JOSEPH DETENTE! ¿¡NO HAGAS ESTO QUÉ ESTÁS HACIENDO!?

               —¡NO, SUELTAM…!

               Alcanzo a esa pobre chica, y clavo ese largo y afilado cuchillo justo detrás de su espalda, ella cayó al suelo. Era espantoso mi mente estaba bloqueada, los gritos que despedía esa chica eran desgarradores, Joseph estaba apuñalando su cara y sin hacer ninguna expresión en su rostro y con lo que antes era una camisa blanca, ahora estaba toda manchada en rojo, tomo lo que parecía ser un ojo y lo arranco completamente de la cuenca del cráneo, clavo el cuchillo en su cara una y otra vez desfigurándola por completo, hasta que por fin, ella dejo de gritar. Joseph se paró lentamente y observo por unos segundos el cuerpo para comprobar, que su trabajo estaba completo. Giro la cabeza e hizo lo mismo con la otra chica, volvió a girar su cabeza y volteo a mirarme, camino lentamente hacia donde yo estaba, me quede totalmente paralizado, sin poder mover un sólo músculo de mi cuerpo y ya sin ninguna erección.

               —¿Qué haces…? ¿Por, qué? ¿Joseph, por qué hiciste esto…?

               —Porque tú, eres sólo mío Robert, nunca lo olvides.

Cuento corto original de Dante Vasách.

Te amo si te vas, te amo si regresas

Y ese sueño sigue intacto, ahí, junto a ti, escuchando a tu corazón palpitar es donde siempre quiero estar. ¿Como se puede amar sin estar? ¿Como se puede amar cuando no se puede estar?. Te amo cuando estas, eso es cierto, amo tu maravillosa presencia, cuando puedo tocarte con mis manos, cuando me tocas con una mirada, cuando estas; pero creo que te amo tanto que amo incluso tu ausencia, cuando te vas, cuando no estas, cuando no te toco, cuando no me miras, cuando no me abrazas. Te amo si te vas, te amo si regresas, amo todo de ti. Te amo a ti.

Prosa poética original de Alirianys.

COMO ME GUSTARIA

Pricesita, cómo me gustaría…

Si escribo estas líneas es porque ya he buscado las mil y una forma de amarte ecológicamente y no he hallado ni una cercana. Sólo un milagro podría salvar esta búsqueda… un buen día, recuérdalo, hablamos de esto, como hablamos de todo, por cierto eso se agradece mi amor, mi amada y bella princesa…

Aquel día concluimos que el amor para ser verdadero tendría que ser ECOLÓGICO. Si Amor Ecológico. Amor que no daña a nadie„, amor que  no sólo nos beneficia a los dos… amor que se vive abierto al son del viento de la libertad.

Pricesita, cómo me gustaría…Decirle a todos lo que aprendo contigo:

Aprendo que el Amor sí existe, que es real, verdadero, posible…

Aprendo que el amor verdadero como el tuyo y el mío es hermoso, la más hermosa experiencia a la que se pueda exponer el ser humano.

Aprendo que estar caminando juntos la ruta del amor es una fascinante y rejuvenecedora experiencia de vida.

Aprendo que darme el permiso a vivir este amor es obsequiarme la posibilidad de volver a vivir…

Aprendo que el amor es distinto al enamoramiento„, Primero aparece el enamoramiento (que es mágico, extraordinario, necesario) y luego y solo para unos cuantos afortunados, como tu, como yo,  surge el amor que es el AMOR…

Aprendo que sin enamoramiento de las dos partes, de las dos partes, es mejor no avanzar„,sería una falsedad y que si están en el enamoramiento, sería una bendición pasar al AMOR…

Aprendo que si un día, superado el enamoramiento y llegados al amor, pueden libremente vivir ese amor, NO LO DUDEN, SIN MIEDO DECIDAN VIVIRLO JUNTOS HASTA EL FINAL DE SUS DIAS… PERO… si un día superado el enamoramiento y llegados al amor, después de hacer todos los intentos posibles, comprenden que su amor es prohibido, es imposible de vivirlo sin dañar a otros, ENTONCES, Y SI ASÍ LO DECIDEN, SUELTEN… SOLTAR TAMBIÉN PUEDE SER UN ACTO DE AMOR…SOLTAR; SALIR,  pues si no hay salida, no hay libertad, si no hay libertad, no hay amor y si no hay amor, no hay madurez…

Aprendo que las relaciones intimas en el amor se tienen que hacer bien y bien es que estés seguro o segura que es amor y no enamoramiento, también te asegures primero del pleno disfrute, “pleno disfrute”, del otro, luego vendrá el tuyo… 

Aprendo que tu misma eres mi pleno disfrute…

Pricesita, cómo me gustaría… Un día despertar en tus brazos y saber que está permitido amarte

Pricesita, cómo me gustaría… Un día llegarme a tu casa y decirle a tu mamá; Capuleta; deseo, puedo y me quiero casar con tu hija!!!

Pricesita, cómo me gustaría…Que tus hijos me dijeran papá… porque fueran nuestros

Pricesita, cómo me gustaría…Bailar contigo… disfrutar contigo unas copas o botellas… nadar contigo… soñar contigo… vivir contigo… jugar contigo… ver un partido de baseball contigo… orar contigo„, servir contigo… trabajar contigo„, ir a cine contigo…producir contigo…vivir…vivir… vivir contigo…

Finalmente cómo me gustaría seguir siendo tuyo sin serlo y que siguieras siendo mía sin ni siquiera tenerte un momento!!!

Al final soy feliz de sólo recordarte y recordarnos…

con el deseo de seguir siendo, tu eterno amor,  julieto.

Prosa original de Romea y Julieto.

A plena luz de la noche

A:Mis amigos que como yo, viven más que de pan de las palabras y cada día les urge leer algo nuevo para retro-palabra-alimentarse.

Según mi novia tengo un exagerado gusto por la noche; salir a beberme unos tragos y observar a los buenos ciudadanos que como yo aprecian las virtudes de la noche, a esos amantes que salen del cine después de la última función o de los bares a las 2am hacia los moteles a saciar su amor secreto, a las parejas enamoradas cenando en restaurantes, a las carcajadas de las señoritas ebrias que ya han perdido la decencia y solo se preocupan por disfrutar de la noche bailando sin parar, todo se llena de luz mientras la noche cobija a Managua hasta los carros estacionados en fila en las gasolineras mientras sus dueños comen en los on the run.

El otro día le dije a una amiga :”Y entonces mientras iba en el recorrido hacia el trabajo en la rotonda de metrocentro, vi a una pareja discutir a plena luz de la noche”, “¿no será a plena luz del día? intento corregir”, no estoy seguro que fue a plena luz de la noche respondí.Las calles de la ciudad son mágicas por la noche parecieran poder hablar con la luna y las estrellas debo admitir que las calles se tornan un poco salvaje con esos locos muchachos drogados que corren en sus carros buscando putas en la carretera a Masaya pero aún así no resta en lo más mismo mi extraña pasión por la noche .

Honestamente yo no sé en realidad si esto que describo tenga algo de refinado, pero ¿saben algo?, me siento así cuando después de trabajar toda la semana, los viernes, salgo a echarme unos bueno tragos de ron y espero hasta que salga el sol y entonces sonrío cuando las pocas luces encendidas se apagan y los primeros buses transitan por las avenidas y calles de la ciudad es como si la noche se despidiera de mí cuando sale el sol.

Entonces abrazo a mi novia ya dormida y la beso para decirle adiós a la noche y buenos días a ella.

Juan Hernández,Managua, Nicaragua.
Mayo 9 del 2014.

Una muerte cómoda

Sigo sin entender por qué, pero elegiste el suicidio y por si fuera poco, como medio de ejecución decidiste ir por la más cruel de las torturas que uno se puede aplicar a sí mismo. Te fuiste por el camino más plano, la recta sin fin. Te olvidaste de las curvas que la vida tiene, los bajones y los días tristes. Tomaste la píldora que entumece. Te ataste al cuello la soga que no mata, sino solo sostiene. Te lanzaste, amigo mío, al infinito abismo de la comodidad.

Prosa poética original de Mr. Black Grass.

Si yo fuera vos

Si yo fuera vos, dudaría de mis sentimientos siempre intermitentes, de las palabras bonitas que te digo cerrando los ojos, ni las innumerables promesas a distancia que te lanzo, si yo fuera vos, desconfiaría de mis besos y de mis caricias, de mi delirante necesidad de besarte solo bajo las estrellas, de encender un cigarrillo siempre que te beso y del estilo de mi vida siempre llevada al exceso, si yo fuera vos, no soportaría mi torpeza ni mis arrebatos, ni la violencia de mi humor que te hizo pasar tantos malos ratos, si yo fuera vos, escondería uno a uno todos los recuerdos, para arrojarlos en mi cara cuando baje al infierno, cada desplante, cada injusticia, cada momento que borre de tu cara una sonrisa, si yo fuera vos no malgastaría conmigo tardes de café ni noches de desvelo, me arrojaría a la ciudad a vivir en desenfreno, rompería mi cabeza a botellazos, igual tu corazón ya esto hecho pedazos, si yo fuera voz, ni una sola lagrima más derramaría, si yo fuera vos te aseguro a la mierda me mandaría.

Prosa poética por Araújo Román Sanchez, La Pendejada Literaria.

Almas cercenadas.

Solo somos 2 almas cercenadas, caminando de la mano ante un profundo barranco Los individuos llegan hasta un puente, donde solo puede pasar uno de ellos, y dejar morir al otro antes las atrocidades que se encuentran al fondo del barranco ¿Alguna solución? Te veo pasar,  cruzas con pena y desgana, pero sé que estarás bien Nunca te olvidaré Ve pasar tu alegría, belleza, tu risa al compás de un soplido “haría todo por ti” me dije, desganada, mientras daba mi último paso ante el barranco Adiós dijo al tiempo que caía hasta el fondo del hoyo sin fin.

Prosa poética original de Clona Zepam.

Un Extraño

Hola querido extraño:  No recuerdo muy bien a donde llegaste la última vez, parecías un poco perdido cuando llegaste a mi puerta, con la cara llena de lluvia y un mapa viejo y desgastado, buscando los mejores lugares y siempre con la sonrisa perdida. Recuerdo las aventuras que me contabas para soñar despierta antes de que Morfeo me acogiera en sus brazos, siempre dormías a mi lado espantando mis fantasmas y huyendo de la realidad. Pasaron meses y por así decirlo años cuando decidiste aventurarte en mí; descubriendo cada parte de mi piel llena de constelaciones y futuras avalanchas de placer cuando me tocabas sin el más mínimo interés. Leíamos horas enteras Cortázar imaginando ser dos locos en París que buscaban su camino en una noche, nos hundíamos en la melancolía de Benedetti para amarnos a destiempo, jugábamos a ser locos cuando las mariposas amarillas de García Márquez invadían nuestra habitación, siempre jugando a ser los enamorados perfectos, buscando en las colillas de cigarro la sabiduría perdida que nunca llegaba. Recuerdo ser feliz a tu lado como lo son los niños en los parques, en esos días de verano donde el viento golpea tu cara y se llenan las rodillas de heridas. Recuerdo como conquistabas mi habitación con largas horas de besos y pasión, uniendo nuestras almas al ritmo de la vida, carentes de preguntas y respuestas. Emprendiste nuevos viajes,nuevas aventuras a otros lugares, prometiendo una postal en cada lugar donde dejabas un pedacito de ti, algo de mi que se quería ir contigo. Recuerdo tu cara y tu cabello despeinado,siempre lleno de gracia y encanto para perder en él. Hoy llevo miles de postales, no puedo recordar lo bien que se sentía sentirte, abrazarte cuando volvían los fantasmas, no sé donde andan mis versos y mis canciones. Ahora vuelves…Y tal vez ahora ya no serás un extraño.

 Narración original por Daniela A.

(…) Tengo una rutina que hemos aprendido a amar: cada vez que estamos allí arriba, le pregunto que siente esta vez. Él enfoca libremente cuanto pueda llamar su atención, sonríe. Mantiene silencio.

Es una manera de entender a quién tengo enfrente, no por lo que dice, ¡Jamás por lo que dice!, sino por como se devela esa maravilla de mundo interior que podría poseer. No conozco a la gente por como se relaciona con los demás; distingo un juego de lo serio y su necesidad de soledad, de hermetismo siempre me mostró que había alguien allí que valía la pena descubrir. 

Él concretaba una y otra vez frases nerviosas. Nuevas cada día; a veces eran apreciaciones profundas que necesitábamos desentrañar, otras cosas sencillas que no pasaban de la risa del momento. 

Un día decidí no hacerlo, pero él detuvo el paso como venía siendo costumbre. Volteó y pudo comprobar que yo había seguido directo a la cabina donde comenzaba nuestro trabajo. En lugar de descolocarse, se tomó todo el tiempo…. todo el tiempo que en cada ocasión solía tomarse.

Ni él ni yo dijimos algo al respecto. Llegó el cierre y conduje hasta el hotel como de costumbre para dejarlo. Entonces me entregó una nota:

“Cada vez que me haces mirar toda esa caótica maravilla es un eco tuyo el que me despierta, hay un gran pozo debajo. Uno de cosas que nunca llegaré a entender.. siquiera a conocer. Solía pasarme la vida intentando ser resolutivo al respecto: eso de mirar con detalle las cosas, apreciarlas; te gustaría que en esta parte dijera que me lo has enseñado, pero eso no es cierto. No lo he aprendido ni lo aprenderé. Y allí es donde radica la fastuosidad de esta simbiosis, amor mío, aunque en principio pienses lo contrario: puedo verlo porque estás aquí. Puedo ser un espectador porque me incentivas a detenerme en lo que habitualmente solo me llevaba a continuar a paso rápido cualquier camino. Y eso me hace feliz. Consecuentemente eso me hace sentir a gusto y deriva en adorarte como no pensé adorar a nadie antes.

Si un día esto acaba, volveré a ver el pozo infinito debajo y cada día me costará más iluminarme de esos detalles que solía contemplar cuando la cima era justamente eso: la cima del mundo en una sumatoria de cientos de cosas que lo hacían tal porque tú estabas aquí. Terminará por diluirse el talento, pero no el recuerdo del ingenioso modo en que germinó hasta alcanzarme.

Es justo y lapidario, tangible y a la vez no: la necesidad de no estar solos tiene un propósito poético, metafórico y mortal. Me haces potencia, mejoras este lienzo. Llenarme de tus atributos es suficiente razón y, perderlos… por Dios, perderlos será perder esta versión que estoy amando con una pasión incuantificable en cada nueva palabra.

No permitas que deje de verme en cada mañana. Sigue esculpiéndome. Amo la manera en que perfeccionas mis aristas.”

Prosa original de Palabras infértiles.

(…) Solemos desconocer el alcance de las despedidas. Solo las dimensionamos maximizadas en la experiencia; cuando se viven no son más que un hecho incierto, de esos que en el fondo no nos creemos suficientemente a menos que se trate de la muerte. Solo el paso de los días, de los meses, de los años, pueden revelarnos la magnitud de un adiós. Abandoné Monte Sur el veinticuatro de noviembre, esperando muy en el fondo de mi que Marco hiciera algo por detenerme. La despedida fue para siempre. Luego de aquél atardecer, diez días antes de mi partida de la isla contando hasta este preciso momento, ya lo entiendo con el peso que amerita: nunca más volví a saber de él.

Prosa poética original de Palabras infértiles.