Margarita

un–beso–y–una–flor:

Sé que hace un tiempo desaparecí,
y por más ausente que intento ser, vuelvo a ti,
por más incoherente que parezca aún te extraño,
no sé por qué nos separamos.
Por las mañanas vuelvo a vestir tus ropas
aunque ya no recuerde como combinar,
luego desaparezco por miedo,
porque temo que el dolor vuelva a regresar.
Hace un tiempo me abandonaste,
y cómo no si siempre odiaste ser racional,
así que divago en tu mente buscando recuerdos
esos pocos en los que pudimos avanzar.
También me pregunto por qué todo sucedió de esta forma
tan rápido, tan fugaz
un día olvidaste como caminar, hablar, pensar
al siguiente un ser me desterró de tu mente
Y al tercero nunca me dejaste regresar.
Cuando nos sentamos en el parque te observo,
sé que te preguntas cuanto falta para faltar
también sé que te da miedo la fría tierra
y por eso amas tanto el mar,
porque preferirías mil veces enterrarte en la arena
como en un juego,
a morir y tener que callar,
bajo la tierra para siempre
aunque cuando hables solo sueltes palabras al azar.

Su nombre es Margarita
y es como las flores desoladas
que algún día fueron jóvenes y bonitas
hoy solo son tallos y ramas.”

Poesía original de @un–beso–y–una–flor

Sueño con tenerte en los brazos recostada en mi pecho, tirados en la playa juntos mirando al cielo, en una noche estrellada donde el murmullo del mar seduzca al silencio, perderme en tus labios en un viaje sin regreso, que dure todos mis días y con tus ojos de luna ilumines las noches calmando mis miedos.

Prosa poética original de @enriquecantu

Tal vez fuimos sólo lluvia.

poesiasantiagorincon:

Un fuerte aguacero
de soledad se aproxima a mi mundo

Y tú te llevaste
el último paraguas debajo del cuello…

Yo, tal vez nunca
fui poeta… Y todo se debía a ti.

Se debía y aún se
debe…

Siempre fui
solamente metáforas; como pensar que en
la lluvia de mi vida tú fuiste el trueno que acaparó el sentido y todavía
retumba

Porque para olvidar
a una mujer como tú, hace falta mucho más que “escribir bonito”

Hace falta más que
dejar escapar el tiempo entre calles y semáforos…

Hace falta algo
más que beber hasta perder el conocimiento pensando que es la única manera de
dejar de pensarte…

Tal vez aunque
quiera olvidar, recordar sea lo que me haga vivir

Porque por más que
lo intente, siempre estás aquí de alguna manera.

Estás, como si
realmente estuvieras; entre las yemas de mis dedos luchando por salir en forma
de poema.

Estás entre cada
lagrima que se esfuerza por salir de mis ojos.

Estás entre cada
canción que escucho y me hace recordarte; entre cada gota de lluvia que no nos
moja juntos.

Estás, como si nunca
te hubieras ido, como si en algún momento hubieras llegado.

Y cada vez que te
niego me termino negando a mí mismo, porque que soy más que nada: tú.

-Yo tal vez nunca
fui poeta, porque tú nunca estuviste, y a este paso tal vez nunca estarás.

Y no es porque no
quieras o porque no me quieras, es más bien porque llovimos tanto que te
ahogaste y yo aún soy naufrago.

Y sin embargo sigo
aquí, fingiendo que escribo y con la ilusión de que me leas

Porque ya se me
había olvidado que este dolor sabe bien entre letras, pero cómo duele después
del punto final.

Tal vez no soy ni
seré poeta, tal vez nunca sea nada, pero si acaso llego a ser algo, será por
ti.

Poesía original de @poesiasantiagorincon

Descripción de imágenes: 

1. 

respirar.
después de mucho, 
mucho tiempo
sin hacerlo.
cerrar los ojos,
sin preocuparse,
sin pensarlo dos veces;
después de tantos,
tantos años
intentando mantenerlos abiertos.
así
se siente tenerte. 

2. 

Había de Picasso y Van Gogh 
pinturas apreciado.
Había hasta de Mozart y Chopin
melodías escuchado.
Clásicos había leido, visto
sentimientos en madera tallados.
Sin embargo fue la vez primera
que el arte la paralizó, enamoró,
el día que a ella la miró.
(Sintió).

3. 

      nadie
antes  había
     ro   to  su
              si_
              len_
              cio
              sin
              ruido pero
         ella            fue
             melodía.

4. 

muchas veces
necesitar firmeza.
piedras brillantes
sólidas en la oscuridad.
mi piedra (no mía), 
alivia, me da seguridad.
zafiro que me recuerda
que soy válida y real.
sos mi lugar.

Poesía original de María Lorena Gatti Vergara (@escribir-huyendo).

sad-thunderstorm:

personas
agotadoras,
que te drenan
sin querer.
no importa
cuánto las quieras
o cuánto desees
con ellas estar;
te marchitan.
te apagan
d e a p o c o.
¿no seré yo también
una de esas personas
que te cansan,
que te dejan
a punto de llorar?
perdón.
perdón si, sin querer,
por un momento,
algo en vos apagué.

Poesía original de María Lorena Gatti Vergara (@escribir-huyendo).

Fricción

Si me golpeas
exhalas 
o chocas.

Si me miras, besas, hablas o escuchas.
Me quedo.

Si te rozo 
y con la tenue
fricción del aire, te empujo…
Te vas.

Deja de irte 
o vete ya.
Así, en presente continuo,
no puedo más.

Poesía original de Christian Kleriga (@thekleriga

Palette Pourpre

niandra-in-the-moon:

Canción sugerida: Copenhague 


“ Ojalá pase mucho tiempo antes de volver a verte, no quiero sentir como mi corazón caerá en pedazos “ 

l. Carretera

Puedo observarlas desde lejos,
en una paleta de colores púrpuras
difuminadas en lo alto del cielo
con apenas bordes oscuros.

Las lejanas montañas
de superficie rocosa
te han dormido
con una canción
de amaneceres coloridos,
vientos fríos,
nieve de ensueño  
y lluvia ha terciopelo.

Imagino cada estación del año
pasando por tu piel de seda,
Haciendo reverencia ante
tus ojos de fuego.

Comienzo a idealizarte
como un hombre sin pasado
Que vive de Páramos mágicos
andando entre rocas, arbustos y frutos salvajes.

¿ya no me recuerdas?

Tus pies y tus manos
recorren sueños desde las curvas de carreteras turísticas,
deleitas tu oído con las voces de los viajeros,
y ese sonido de armonía sustituye mi voz de tus deseos.

Al caer la noche aún me pregunto,
Si cuando ves alguna montaña
difuminada contra el cielo:

¿También me recuerdas?
¿Nos recuerdas?…

…subiendo al árbol más alto,
para abrazar nuestros sentimientos,
congelar el momento
y guardar en las nubes nuestros sueños,
Aquellos que un día compartimos.

Intentos de querer fusionar el fuego con el agua.
Intentos…
que se derritieron en mis mejillas…
y que se mostraron inútiles ante tu inestable alma.

Vuelvo…vuelvo… en la distancia…
Aún te observó durmiendo
entre las montañas más altas
cansado de amores fallidos
e ilusiones de rostros
a los cuales les has borrado el nombre.

Cualquier atardecer
que pinte tus colores en lo lejos,
Siempre…
Me traerá el recuerdo
donde pintabas los paisajes felices
Que alguna vez recorrimos juntos.


– Niandra.

Poesía original de @niandra-in-the-moon.

De recuerdos y dudas.

gomoryscamel:

¿Ella me recuerda?
Estancada en los labios de él, con las entrañas revueltas de remordimiento y su lengua relamiendose las sombras de mis besos.

¿Todavía me verá venir en las mañanas, entre sueños y sollozos?
Mi silueta amarillenta. Sus ojos preciosos que el sol sumerge en miel.

¿Se acordará de mis caricias?
A veces como cera caliente en la piel, a veces como sábanas de satín tibias.
De ese golpe directo y violento que dejó marca en esta hoja de papel.

¿Se acordará mis palabras?
Las de una mujer perdidamente enamorada. De un alma inexperta lista para morir.
De una vida completa dispuesta a sucumbir.
De unos ojos, labios y manos siempre buscando complacer.
De una existencia y esencia siempre a su merced.

¿La recuerdo yo?
Con el ridículo corte de cabello que atribuía madurez a su silueta infantil.
Con una taza de té verde quemándole los labios.
Los ojos diminutos a través del cristal empañado, la mirada de duda, la sonrisa perversa, el puchero típico y su mano en mi piel.

Después, el mundo para mí sola.

¿Yo la recuerdo?
Díganle que no, que su traición me ha dañado la memoria, que ya no me sé su nombre ni su canción favorita.
Díganle que soy libre y agraciada, fuerte y sabia, que nada se me ha vuelto a hacer añícos.

Díganle que si quiere pasar a saludar, ya sabe dónde encontrarme.

Poesía original de @gomoryscamel

image

Notas 4,20,07,2017 

kilómetro 90 

La cuidad estaba repleta de personas que llegaban o se iban, las maletas eran el espejo del paradero. Yo era de las personas que llegaban de algún poblado… llegaba de mirar montañas durmientes casi todo el año… de fruta crujiente en el parque… tiernos desfiles de vacas escoltadas por caballos… jornaleros que se hacían ampollas en las manos tan sólo para comprarles la felicidad táctil a los hijos… así era vivir en parsimonia

Cuando el autobús deslizaba los cauchos por la graba, mis ojos se clavaban en la ventana movediza que difuminaba todo, mientras  pensaba  en la fuente de recuerdos… yo necesitaba este pueblo, más de lo que el pueblo me necesitaba a mí… todo había valido la pena, porque entendí, que para vivir con tranquilidad; es sumamente necesario llenar el alma de sonrisas,  y de gente estupendamente maravillosa, que te enseñen que no necesitas más para ser feliz.

Prosa poética y fotografía original de @los-laberintos-de-mi-memoria