Algún lugar en el tiempo y el espacio

Hay algún lugar
en el tiempo y el espacio
donde mis ojos por fín se sacuden las tinieblas;
un lugar donde la noche no sangra;
un lugar donde me asomo al balcón
y enjuago mis pulmones con el canto de los grillos.

Y sonrío venturoso, por primera vez en años,
con la brisa perlada de paz
lamiendo el vello de mis brazos;
con el tranquilo y sereno orgasmo
de la guerra que se acaba
resbalando como un dulce y tímido seísmo por mi pecho.

Pues hay algún lugar
en el tiempo y el espacio
donde he luchado, y he vencido.

Donde las malas hierbas al fín mueren,
retorciéndose contra el espejo
como una alimaña entre las llamas,
cada vez que me miro y por el cristal
trepa algún recuerdo.

Y que nadie se equivoque:
es duro, y muchas veces lloro;
pero la certeza de haber hecho lo correcto,
de haber salido adelante a pesar de todos y de todo,
es como un dolor permanente que por fín estalla,
partido en mil pétalos de rosa a lo largo mi piel;
es como sentir que las puñaladas en el pecho
al final dejaron mi corazón no más seco,
pero sí más limpio…

Es, sin duda alguna,
un lugar
en el tiempo y el espacio
al que sólo se puede llegar
tras haber sufrido mucho,
tras haber perdido a todos
a los que una vez amaste…

Es un lugar que
que habita en lo más hondo de mi alma;
tan hondo que han tenido que romperla
para poder llegar a él….

Y cuanto más cerca me hallo,
más aprecio cada gota de vida y música;
más explotan las lunas, estallando en miel y semen;
más desprecio a los que intentaron dejarme solo en la miseria;
más hombre me siento,
más bruto y más felino,
más honesto e inmoral.

Y llegaré por fin a ese lugar
con el corazón más grande que nunca,
y los cojones conquistados por la poesía
y las ganas de vivir.

Entonces, algún día volveré a verlos a todos,
y sonreiré…

Quizá les diga “Hola”, y después me volveré a marchar.

Porque tendré algo más importante que hacer:

Vivir.

Poesía original de Eros Ignem.

Entre la tierra y el cielo.

Han pasado dos años desde aquel episodio, dos años bastante largos debo decir. Aquí, en el castillo del blanco eterno, algunas de mis amigas se han marchado, mis damas de compañía dicen que nunca existieron, cuando las oigo solo asiento con la cabeza y hago que bebo mi té frutado. ¿Desde cuándo el té hace efervescencias? Dejemos de lado si ellas existieron, para mí el único que continua siendo real es él. La persona que me abandonó en una de estas torres blancas.

– ¿Te gustan mucho los dulces, no es así? – fuí tan ilusa en responder que sí. – Pues aquí te darán todos los que quieras, pequeña.

Y no se equivocó. Recibía tantos que por momentos creía que eran un regalo de Dios, me sentía la niña más afortunada del mundo.

– ¡Señorita Tyler! Bájese de ahí.

Ah…aquí vamos de nuevo. Si yo no tengo nada extraño, solo deje los dulces hace mucho tiempo.

– ¡Baje de ahí inmediatamente!!

Siempre me gustaron las alturas, volar como un ave, pero en la vida real eso no se puede hacer. Hace diez años que me tienen enjaulada, volando entre cuatro paredes, pero ya no… He abierto la reja, quiero salir, quiero verlo a él y decirle cuanto lo lamento, solo quería ser como mamá – termine siéndolo – quiero salir y conocer lo que se esconde tras las murallas, la melodía que suena cuando la gente es feliz. 

Trepé hasta que mis rodillas y uñas sangraran. Los habitantes de este reino muchas veces se preguntaban por qué por las noches miraba las estrellas y enloquecía. Cada vez que la luna salía una parte de mi moría, porque sería otro día en que estaría encerrada; morir era mejor que permanecer allí. Esa noche de dos años atrás, cuando la lluvia empapaba mi frente, me di cuenta que la que estaba mal no era yo, eran todos ellos, así que decidir jugar mi propio juego, buscar otros medios para relajarme para no recurrir a los suyos y caer de nuevo en sus telarañas. Hoy es el día en que seré el sol que flota en el cielo, tengo las alas extendidas y fuertes para dejar la tierra al fin. Cuento solo con un pequeño cuaderno y un lápiz algo gastado. A partir de este momento soy el cielo… y al son de las alarmas, salto

Cuento corto original de @cecetyler-officialquotes

Ignora 
el tiempo, 
ignora 
el bullicio 
de la gente, 
y concéntrate 
en un 
“nosotros” 
en un 
“ahora” 
pero 
nunca un 
“después” 
en que 
esto no 
sea etéreo, 
fugaz, 
efímero, 
sino eterno, 
perpetuo,
Infinito

Poesía original de @s-o-r-d-o-m-u-d-o

OJOS DE GATO MARRONES

                                         Por aquellos ojos que comienzo

                                                                 A reconocer…

l. 

Ojos de gato
Marrones…
Hueles a calma.
La cotidianidad
De los soles de
Enero hasta mayo.

ll. 

Un sinfín de brincos
Al charco,
Al charco
De mil colores.

lV.  

Puedo solventar
Un saco de pensamientos
Añorando un laso con tu
Boca entre mi sonrisa
Tus pestañas
Entre mis pupilas.

V.

Cascadas de ensueños
Y miradas de fantasía.

Vl. 

Ojos de gato
Marrones…
Vienes de un
Bosque infinito
Tan espeso como
El cielo negro,
Comienzas a darle
Forma a mis desvelos.  

Poesía original por @los-laberintos-de-mi-memoria

La Bóveda Celeste de Recuerdos

l. Solías ser mía…

Quimera antigua,
Oculta entre Andromeda, 
supernovas incrustadas en tus manos,
Diamante solar
Pequeña de ojos centellantes…

Embestida nocturna,
Canto silenciado,
Nebulosa planetaria,

Eres Satélite de mis pensamientos, 

Memoria gemela,

Universo paralelo,

Polvo lunar agregado a mis tazas de café,

Insomnio tragado por túneles de luz,

Eres dimensión oscura, donde pierdo la cordura,

ll. Pierdo tu rastro lumínico… 

Bóveda celeste,
Eres misión imposible,
Mi mente conserva tu posición,
Poseerte es sueño utópico,
Estrella perdida.

Aurora boreal ,
Tu distancia corporal, 
roza apenas la tierra,
Eres castigo sublime.

Trazando mapas para encontrarte,
Estudiando astronomía y astrología,
Cazando tu postura con el astrolabio de mis ojos.

lll. Distancia irremediable…

Chica diáfana,
Dejando pasar mi vida por entre tus piernas,
Arrebatándome la respiración al compás rítmico de tu colisión galáctica.

Bóveda celeste 
Que guardas mis latidos en la distancia de tu pecho…
Colocando mi recuerdo en un espacio-tiempo; ajeno a ti.

Olvidado en un rincón de tu universo.

Olvidado…

Perdido…

Poesía original de @niandra-in-the-moon

December

Relámpago que vertebra los cielos;
trueno de sabor a invierno;
lluvias que suturan tierra y mar;
vientos de color opaco que lamen las calles
y llenan las esquinas de fantasmas.

Caminos vidriosos que no pueden caminar sobre sí mismos;
espiral escarlata en las mejillas;
sarmientos de luz mal alimentada
buceando entre galernas.

Las hadas velan y vuelan
con alas cuajadas de fuego,
ocultas en el corazón de las madres
que cantan para dormir a sus niños.

El tacto espumoso de las almas
que se pegan una junto a otra;
el ronroneo melancólico de arenas dormidas;
los diamantes muertos de un acantilado;
el paladar agrietado que deja tal letargo…

Diciembre es una palabra que se pronuncia en silencio.

Poesía original de Eros Ignem.

Posesiones

cadaveres-literarios:

Te
encontraré nuevamente
en la mitad de la noche,
veré tu sombra en mis paredes, acechando mis desasosiegos.
Te veré, tal vez, extendiéndote en el rabillo de mis ojos
y descenderás sobre mi cuando el sol en la ventana me ciegue.  

Te
encontraré nuevamente,
tus múltiples garras en mi garganta,
hurgando entre mis cuerdas bucales
en búsqueda de un quejido, un alarido,
o el llanto.

Te
encontraré nuevamente,
lo sabré cuando no encuentre palabras,
cuando falten ganas de todo,
cuando sentir sea solo pesadumbre
o me cruce por la mente un eterno descanso.

Y es que
siempre vuelves,
de puntitas, entre susurros
y no me doy cuenta que entras sino hasta verme otra vez en cama,
casi muerta, casi viva,
en un estado medio donde ganas sobran y ganas faltan.

Soy
producto de posesiones
y cada vez que te encuentro,
asfixiante, doliente, incesante,
mudo pieles y huesos
y me convierto poco a poco en tus fantasmas.

Y sé que
vendrás nuevamente
porque hay veces te extraño,
porque hay días en los que me das más de lo que quitas
y porque ya has estado tanto tiempo debajo de esta carne
que es difícil exorcizarte sin que te lleves partes de mi.

Lee M.S.

Poesía original de @cadaveres-literarios

Esta noche quiero errar, 
cometer errores, 
saber 
lo que se siente, 
errar conscientemente, 
y no cualquier error,
sino equivocarme contigo, 
perderme contigo, 
encontrarme contigo. 
Quiero
cometer errores sin reparó,
con consecuencias, 
sólo quiero errar.

Poesía original de @s-o-r-d-o-m-u-d-o