Migajas

Tras el tiempo mutilado

Me sabe agrio quererte

De vuelta.

Después de todo lo vivido

Se redujo a un  ¨Adiós¨.

El océano de letras,

Sobrevino en sequía.

Hubo calles transitadas

Que ahora son tan estrechas.

Los orgasmos intercambiados

Enmohecieron en languidez.

Te tenia de a ratos,

De a pocos.

Y de aquel amor

Que nos tuvimos

Pereció en la soledad. 

Poesía original de La chica laberinto.

Estoy aquí.

No recuerdo el día
en que al mar le comenzaron a salir arrugas;
ni recuerdo el minuto exacto
en que te toqué por vez primera
y mi piel quedó en la ruina.

Tampoco recuerdo la noche concreta
en que mis anhelos fueron atropellados por la Luna
y quedaron idiotas;
no recuerdo cuándo empecé a patinar
hasta salirme del camino más sensato
y acabar chocando con alguien como tú…

Pero aquí estoy;
tras muchos años perdiendo
salud física y mental,
aquí estoy…
con las canciones rotas reparadas;
con mis versos pisando el acelerador
para huír al fin lejos de ti;
con los frenos que tus ojos rompieron arreglados;
con mis sueños adelantando por fin a tu recuerdo;
con el futuro puesto a punto
y lleno de combustible…

… Un combustible en el que ardes y te agotas.

Aquí estoy,
sintiendo que por fin
el Sol respirará tranquilo
y quizá, sólo quizá,
la Luna deje al fin de ahogarme.

Aquí estoy,
aunque cada día te pensaba
y la evidencia me sepultaba en flores muertas los oídos;
aunque los hechos me hablaran sobre ti
con lengua de hierro.

Aquí estoy,
con el aliento despejado al fín
de todo el mal olor
con que tu nombre manchaba
aquellos pocos besos
que intenté dar a otras mujeres
para intentar rehacer mi vida.

Estoy aquí.
Te superé.
Te esquivé.

Y al pasar por encima de ti,
escuché el dulce rumor de la tristeza
que me han contado que te aflige.

Parece que hiciste tan buena elección con ese hombre
como él la hizo contigo…

Al final resulta
que de los tres
el único que salió ganando he sido yo.

Así que jódete…
porque estoy aquí,
y tú ya (casi) no estás.

Te siento yacer lejos…
una silueta borrosa
tirada en el camino.

Sí, es un camino que quizá no debí tomar,
pero del que no me arrepiento en absoluto;
pues su recorrido fue tan amargo como bello
y lo utilizaré para saber a dónde quiero ir…

… Y a dónde no quiero volver.

Poesía original de Eros Ignem

Media Naranja

Me gustaría mucho decirte que te extraño, que jamás me hubieses quitado la posibilidad de continuar mirando tus ojos castaños y tus labios color rosa caramelo. Que la transparencia de tu mirada aun divagará silente en mi interior, y que cada abrazo que construimos, sigan ahí, dispuestos a ser nuestros como aquellas cientos de veces inmarcesibles. Con el arcoíris atravesando nuestro caminar, con nuestras manos unidas, inseparables, nacidas para sostenerse una de la otra hasta que el sol deje de brillar. Me gustaría que un día, cuando tus sueños te hagan viajar muy lejos, yo esté presente hermanando tu silueta, unidos en un mismo pecho. No es coincidencia que hayamos nacido compartiendo la misma galaxia. En mi memoria aun nos encontramos en cámara lenta presumiendo nuestras sonrisas, aprendiendo a vivir, respirando el mismo aire e incluso, conociéndonos mejor. Te extraño. Pedacito de ser humano transformado en latidos enamorados. Que la luna guie tus pisadas por caminos diferentes al mío, pero recuerda que juntos fuimos uno solo. Continúa durmiendo, que yo siempre velaré tus sueños dondequiera que te encuentres. Alma gemela. Media naranja. Siempre fuiste la otra mitad de mi vida. 

Prosa poética original del usuario Negakai.

Mariposas

cadaveres-literarios:

Quise escribirte un poema largo, uno de esos en los que divago entre letras, embelleciendo con ellas lo que nunca logro decir con esta lengua porque ya sabes que se me lengua la traba.

Pasé unos cuantos minutos contemplando el papel y pensando en palabras bonitas, palabras profundas que escribirte y la verdad es que no pude.

Verás, siempre tuve miedo de un día despertar y no sentir ya nada, de perder mis palabras, de que escaparan de mí esas mariposas que revoloteaban en mis entrañas. Pero las cosas cambian y, en algún momento de este tiempo contigo, quiero que sepas que ya no temo abrirles la jaula.

Me has dado tantas cosas que incluso sin letras ni mariposas puedo ahora enseñarte, o mas bien recordarte, pues creo ya lo sabes por mis maneras de decirlo en silencio:

Mis manos buscando las tuyas en mi afán de romper la distancia, un beso en las mañanas seguido por mis intentos de levantarte a deshoras, mi incesante búsqueda de como lograr que me regales tu risa.

La cosa es que eres mi hogar, mi refugio, al que quiero ver después de cada hora que pasa sin estar a tu lado. Eres mi todo y, por lo menos durante el tiempo que me quede en este universo, se escapará de mi lengua, de perdida una vez cada hora, un “te amo”…

Como mariposas.

La jaula se ha abierto y han volado en busca tuya.

Lee M.S.

Poesía original de Lee M.S.

Vida

antidisturbios:

Sí, yo vi a la vida
impotente, llena de miseria y repleta de melancolía

Levantarse para volver a
caer, una y otra vez.

A la vida misma, manchada
con barro

Pero reluciente como el
primer día.

Le vi sus ambos lados,
tanto el claro, lleno de luz y pasión,

Como el oscuro, donde solo
estaba la noche

Cubierta de nubes negras,

Donde las estrellas no
brillaban, donde la luna jamás apareció.

Estuve en ambos lados, se
podría decir que volví

De un lugar donde muchos
se quedan,

Donde la mayoría olvida la
magia del amor

Y el poder de la
imaginación

Para poder regresar.

Estuve perdida, o
probablemente lo sigo estando

Porque la vida no tiene
carteles

De esos que señalizan el
camino.

Y busqué entre todas
partes el significado de todo,

El significado de tu
triste voz.

Incluso fui incapaz de
encontrarme.

Entonces me di cuenta que
todo el tiempo viví en el lugar equivocado,

Besé los labios
equivocados,

Amanecí en los brazos
equivocados,

Me refugié en el calor más
frío del mundo.

Un calor inexistente.

Y mirá que leí una pila de
libros de poesía que pensé que

Lograrían llenar una parte
de mí.

“El universo está dentro
del corazón de uno cuando mira a quién ama”,

Decía.

Y de vez en cuando me encontré,
en vos, una y otra vez

Y en tu perfume,

Y en tu calor, que no era
frío

Como tantos otros.

Regresé, mágicamente me
encontré. Lo único que me calmó

Fue el universo girando,
que sentí alrededor de mí

Cuando
tomados de las manos, te miré, corazón a corazón. Te vi.

Poesía original del usuario Antidisturbios.

Asi de simple

Así de simple como el agua cristalina de tu río caudaloso, mis venas vertieron la sangre de mis angustias.
Así de simple te diste a mi cual moribundo llega al destino final
En tiempos obscuros y llenos de mi.
Así de simple fue el no regreso, la pérdida de un corazón fusionado sin destreza alguna, sin latido, sin luz.
Así de simple dejo mis notas en la mesa por si regresa esa luz y toca una vez mas en esta vida.

De “trozos y otras mentes”. 
Autora: Zita Gpe Avelar

Fue tan fácil meter los sentimientos en la maleta
tomar la primera buseta
y dejarme tu ausencia

fue tan sencillo
llorar a media noche
besar labios que te son infiel
a pesar que tu le eres fiel

no será tan fácil volver
aunque puedo humedecer tus labios
y besarte el dolor
la tormenta no desaparecerá de tu corazón.

Poesía original de R. Vela.