Cuando eres transparente

Soy aquél que todos oyen
pero nadie escucha;
el que no molesta
pero tampoco es necesario;
el que tiene mil conocidos a su lado,
pero ningún amigo cerca;
el que escribe cosas raras de la luna;
el nombre que a veces aparece
entre dos conversaciones,
pero que se desvanece de sus lenguas
como un crujido seco en el otoño
cuando hay algo mejor de lo que hablar.

Quizá sea por la falta de carisma;
o porque jamás miro a los ojos
cuando hablo,
y se sientan despreciados;
o porque soy difícil;
o porque digo lo que pienso;
o porque soy un huracán
que a veces no se tiene en pie;
o porque para echar raíces
quizá me enrede demasiado entre sus piernas…

… O porque, a veces,
nadie me soporta…

… O porque a veces,
yo no les soporto.

Y vivo viéndoles vivir,
mirando a ratos hacia el suelo
y preguntándome cómo será
pensar en el pasado
y que los recuerdos sean reales;
y que tus amigos también lo hubieran sido;
y no tener que sembrar universos paralelos
para no sentirte mierda;
y no tener que esconderte debajo de la música o los libros
para sentirte una persona;
y no dudar de que alguna vez ella te amó…

… Y sentir que alguien recogerá tu zapato de cristal…

…A pesar de que seas transparente.

Poesía original de Eros Ignem

Si yo te contara las veces en que he querido retroceder el tiempo, retroceder en ese momento, en esa decisión. En esa decisión que hasta el día de hoy me estoy arrepintiendo…
Arrepintiéndome de ti, de tu sonrisa sanadora, de aquellos brazos que me transmitían una calidez y una paz tan grande como para detener a todos mis tormentos, todos mis miedos.
Arrepintiéndome de esos besos tan eternos y a la vez tan efímeros, que me pintaban un universo de felicidad, de que las cosas iban a salir como en los cuentos de hadas.
A veces quisiera volver el tiempo atrás, el mundo real me asusta… y mucho.
No es como lo imaginamos juntos, tan perfecto y tan ameno.
Me siento débil, estática y sin ninguna gota de confianza, vacía 
No solo te llevaste mi corazón, te llevaste mis sueños, mi sonrisa, mi fortaleza se hizo tan frágil que cualquiera la podría derribar. Te llevaste mi vida.
Aun espero el día en que el destino se apiade de mi alma y te ponga al otro lado de la calle y me devuelvas todo aquello que te llevaste.
Sé que es inútil… pero tu recuerdo es lo único que me dejaste y que aún me mantiene con vida.

Que salgan tus ojos color sol,
que se asomen en mi ventana,
con toda su luz,
con toda su paz,
con todo su amor,
con la poesía y la locura intacta.
Amanece, atardece…
Con tus ojos.
Sin ellos sólo habrán nubes negras.
¡Asómate, solecito!

Yucelmi Palomino

Escucha mis silencios,
toma un café conmigo y préstame tu pecho para dulces siestas.
Hagamos que el vino sepa mejor con tus besos y mi poesía,
bailemos a Carrasco, a Vives y a Cepeda.
Sabes que los atardeceres me conmueven el alma,
“sobre todo sabes que la paz y tú son mi utopía preferida”,
que tus ojos son mi lámpara en los abismos
y que también “encienden el nacer de mi alborada”.
Eres luna llena
y un sueño en la siesta de las cuatro,
una poesía que no termino
y una canción que canto.

Yucelmi Palomino

Resulta que no se está tan mal

Resulta que no se está tan mal,
con mi nick pudriéndose
en las fosas de sus contactos de Whatssap.

Resulta que no se está tan mal,
ahora que estoy triste y solo sin ellos,
pero menos triste y solo de lo que estaba con ellos.

No se está tan mal,
soñando y luchando por mí mismo;
llorando y limpiándome;
purgando la magia negra
que enreda sus dientes en las estrellas;
quitándome la maldición
que no me deja ver la limpia oscuridad del cielo.

No se está tan mal,
porque mi esperanza está hecha de tumbas abiertas y relámpagos…

… tumbas en las que nunca moriréis,
pero no estaréis tan vivos;
tormentas que me agarran de la mano
y que me guían
cuando llueve demasiado.

No es que ni mucho menos esté bien;
pero al menos voy siendo consciente
de que cada día malgastado sin gozar ni batallar,
es un cimiento del infierno que te espera
según el tiempo vaya poniendo trampas en tu cuerpo,
y te des cuenta de que la juventud no volverá…

… y de que tampoco lo harán
las oportunidades perdidas por el miedo.

Poesía original de Eros Ignem.

A salvo.

Hoy en día las personas viven en una batalla constante
y sin darse cuenta se van perdiendo a sí mismos.
Lo van perdiendo todo.
No hay nada a salvo.

Todos tenemos dos espadas: lo que fuimos y lo que somos ahora.
Vosotros luchad con la que queráis,
pero yo guardo ambas ya que sé
que sin una no hay otra y no sabría pelear.

Es cierto, soy una guerrera en ésto de la vida
pero no participo en vuestra guerra.
No, no seré ninguna fugitiva,
porque no saldré huyendo.

Yo ya estoy en paz.
Ya luché lo que tuve que luchar
para conseguir la calma dentro de mi pecho.
Así que no me vengáis ahora con historias
para que acabe luchando en vuestras movidas.
¿Qué os hace pensar que disfruto  al estar al borde del precipicio?

Daos media vuelta y dejadme con mi vida.
Alejaos de mí,
que mi león ruge y no tiene miedo de atacar.

Poesía original de Alba María González.

Tu dijiste

En tu mirada sellamos las palabras
Que raro fue dejar que decidieras no podía hacer mas por ti….
Solo quería seguir tomando tu mano como cómplice en fuga, como cómplice de cosas que tan solo con
la mirada podiamos comprender, así fue como tu dijiste cuando sería tu partida
Sí, tu gran viaje, un boleto de ida, un boleto sin tiempo y con una ausencia remarcada. Tu dijiste la fortaleza se fue ya no hay mas que hacer aquí. Tu dijiste…

Poesía original del usuario Zithagpe.

Guiño

Nuestra dependencia sexual
Se disfraza de amor
Y escupe a mi cara
Cada noche
Que salgo a bailar
Con alguna chica guapa
Me empapa de realidad

Un emoji de guiño asomado
En la ventana de nuestro whatsapp
Espía todo lo que nos decimos
Lee nuestras mentiras
Las archiva en folders color amarillo
Repletos de anotaciones en las costillas
Destaca lo sombrío
Gira en el suelo frío, como un niño
Sabemos que nuestro amor, es su preferido

Arrullalo con mis llamadas
Cántale mis promesas
Aliméntalo con nuestras memorias rotas
Invítalo a pasear, tráelo contigo
Trata de cerrar su otro ojo
Que no vea cuando me enojo
Y te escribo cuatro mensajes diciendo “te odio”
Censura nuestras fotos, ponle audífonos
Que no escuche cuando en la oscuridad
Te digo al oído, “gracias por ser lo que siempre he querido”

Hagamos un holocausto de emojis
Que ninguno quede vivo
Encerrémoslos en un horno
Llenémoslo de gas
Acabemos con la paz

Y nuestro amor a medias
Que me das y acepto
Por miedo a estar solo
Y a caminar por esta ciudad
Llena de lobos y contaminación

Corro con desesperación
Te pido ayuda
Pega este rompecabezas
Es mi corazón
Mi mente lo tiró de un puente
Y se dio a la fuga
Volvió al pasado
A buscar la estabilidad
Que algún día me habías dado

Nos encontraremos en el futuro
Cuando por fin, te haya olvidado 

Diego González / @diegodospunto3

POEMA II

Estoy triste

Y solo yo lo sé

Estoy con unos centavos en el bolsillo

Y no tengo para mi regreso

Estoy dando vueltas en el parque del césped mojado

Y no me canso de andar pues no quiero regresar a casa

Estoy  tan distante a todos

Y a la vez tan cercano a tu presencia

Estoy armando, juntando las palabras

Para enarbolar un manifiesto

Para proclamar mi derrota ante tu ausencia

Estoy intentando soltar un grito

Y solo escucho mi aguda voz

Estoy conspirando para pronto tenerte de regreso

Y no se me ocurre ni una sola idea

Estoy pensando en ti y no en mí

Estoy con el cuerpo deshecho

Estoy con las manos temblorosas

Estoy ya sin reflejos

Y dispuesto a entregarme al descanso

Estoy aquí y no me canso de decir que te extraño

Romina Valle.