ME AFTER YOU

pumpumita:

Como um ángel de hielo
Ingrávido y letal
Flotabas en mi universo de lunas,
todas menguantes.
Qué fatalidad latir al son de tus pisadas,
pero qué bellos tus andares si venías.

Creí en la posibilidad, esa remota,
De poder contemplarte en mis mañanas,
Día a día,
Eternamente mío entre las sabanas.
Pero de ti quedó sólo tu voz
y un eco retumbando en los bolsillos.

Así orbito en torno a ti,
triste aventurera de otros tiempos,
(El reloj marca una hora extraña),
La mirada perdida entre las dunas de tu Marte.

Ahora lo sé:
Es una catástrofe amar tus pies y tus latidos.

© Paula Julia

Poesía original de Paula Julia.

Amante poeta

Esa Belleza tuya me deleita
Tus suaves palabras seductoras
Esa invitación que recibo
A diario de tus ojos

Me cautiva tus roces furtivos
Hoy soy tu amante poeta
De esta historia por escribir
Llena de renglones en blanco

Quiero relatar esta epopeya
En la cual soy tu protagonista
Para tenerte entre mis brazos
Y vencer mi incredulidad
mí testarudez , y mí poca fe

Hoy quiero que me leas
Mis pensamientos transparentes
Que Confies y percibas mis deseos
Donde me vuelvo tu loco seductor
De tus mejores fantasías

Riberpa

Fuimos dos locos

“Dicen que la locura acompaña a los amantes de la aventura.
Que la aventura más grande es la vida misma.
La vida misma te lleva a diferentes caminos y a dar muchos saltos de locura.
Entonces vuelves al principio de dar una vuelta y llegar a esa locura, que te orilla a conocer gente loca, rara, divertida o seria, tal vez amargada pero maravillosa.
En esta vuelta dos locos estamos caminando intercambiando electrones de risas y otras emociones… ”

Poesía original de Davidoso.

diegodospunto3:

Vaso.
Después de haber convivido con gente con la que no me gusta convivir, después de haber actuado como no me gusta actuar, después de haber bebido cosas que no me gusta beber, después de haber conversado sobre cosas que no me gusta platicar, después de haberme perdido en un mundo que no va más allá, en un mundo que describiría como terrenal, donde lo único que importa es hoy, esta noche, la morra con la que te besarás, lo ebrio que acabarás, el dinero que presumirás, los “amigos” que harás. Veo mi vaso, el fondo parece cercano. Quisiera tirar el contenido y dejar de sentirme así. Todo me da vueltas, sonrío sin estar feliz, mi lengua es lenta y torpe, mi cara luce roja, siento náuseas, pienso en mamá y su cara de preocupación al verme.
¿Qué carajos hice? Doy un último gran sorbo, basta de preocuparme por las consecuencias. Estoy nervioso, asustado, no tengo el control de mis acciones, quisiera volver el tiempo.
Me siento como un vaso: hueco, vacío, frío, inanimado, rojo, moldeable, desechable, contaminante… Espero que el próximo fin de semana que haga lo mismo, no me sienta así.

Prosa original de Diego González.

Penumbra

jossrca:

La historia sobre tu agonía
no es más que una lágrima otoñal,
mitos que embellecen un balcón vacío
y sábanas que seducen los reflejos,

el ocaso descifra el mayor secreto,
aquel que guarda la amada,
y cada un tanto nos alumbra
con la más hermosa de sus caras.

-Josué Cabrera

Poesía original de Josué Cabrera.

Obscurae memoriae.

“Y la bestia siguió y no le importó, porque se alimenta de ira y rencor. Y la niña no dejo la mano de su madre, ni siquiera cuando ésta ya no estaba unida a su cuerpo”

Era en esas noches, cuando el cielo se iluminaba a ratos y a mi me acompañaba la luz de las velas, cuando lloraba por todo y por nada. Por como me sentía y porque como me gustaría sentirme. Por lo que extraño y a quien extraño, por quien era y por quien soy. Era en esos fragmentos de mi vida que me odiaba y pensaba “hoy es una linda noche para morir”. Aunque nunca en realidad he intentado suicidarme, el sentimiento me persigue pero el deseo de vivir predomina. Sufro, lloro, me rompo el corazón en pedacitos y me desgarro el alma con las uñas. Sangro, sangro mucho y en un instante todo desaparece… Y estoy yo y mi espíritu frente a mi. Quien soy y quien solía ser; una niña y una mujer. Ambas tristes, ambas inseguras, ambas rotas. Y mi yo madura intenta tocar a la otra pero es solamente un recuerdo, es como el humo que fácil desaparece y se va, y vuela… Y se va con el viento, hasta que ya no se ve.

Y entonces caigo al vacío y aterrizo en el suelo, con tal intensidad que escuchos mis rodillas quebrarse, pero no me duele. No siento nada. Empieza la lluvia, gotas gruesas y frescas. Y no puedo ver nada, todo es muy oscuro. Pero escucho gritos, mis gritos.
Veo una niña y veo otra y otra. Y todas se esconden tras el sillón y se abrazan las rodillas y lloran y lloran. Y yo no puedo alcanzarlas, no puedo levantarme. Estoy sangrando.

Escucho un disparo, y una niña cae. – Justo en el corazón, murió al instante. – La otra corre y abraza a su madre, la ultima es la mas valiente y enfrenta a la bestia. Toma un cuchillo y lo insarta, mientras llora y tiembla. La bestia no se mueve, no parece dolerle. La niña empuja el cuchillo a modo de encontrar el corazón que parece que la bestia no posee. La mira con pena y lastima y se abalanza a la madre; le desgarra el pecho hasta llegar al vientre, y la otra niña llora como enloquecida y grita y no puede dejar de ver, no puede soltar a su madre. La bestia con mas fuerza corta con esas cuchillas de la mandíbula y los gritos de la madre cesan. La niña no para de pedirle a la bestia que se detenga ni deja de sujetar la mano de aquella mujer que un dia la durmio a canciones. La niña mas valiente se acerca a la otra y le cubre los ojos, lo que una vez fue una mujer bella ya no es mas que carne viva y piel marchita.

Entonces la escena se oscurece y solo se puede escuchar la lluvia y la bestia. Y los huesos, cada uno quebrándose poco a poco. La bestia triturando y satisfaciendo su odio. Y se escucha a las niñas sollozar y puedo escuchar sus latidos y puedo escuchar los mios. Y quiero gritar y desgarrarme la garganta. Y quiero matar a la bestia, quiero partirla en miles de trozos y prenderle fuego. Pero no me puedo mover y nadie me escucha. Y mis manos se llenan de un liquido oscuro y tibio y cada vez me siento mas vacía. Hasta que caigo de nuevo, y mi cabeza rebota contra el suelo. Y la lluvia sigue cada vez mas fuerte y ya no puedo escuchar el corazón de las niñas.

Prosa original de BMAR.

Recuerda no olvidar

jossrca:

Recuérdame amor mío
y dime cuando nos veremos,
el ser eternos nos espera
mientras el destino nos separa.

Tu corres entre brillantes lienzos,
yo me resigno a este frío
y convivo entre sinsabores;
sólo quedan sensaciones y momentos.

Amada mía, imagina y nunca dejes de hacerlo,
así podré volver a tocar tu piel,
ya que hace un tiempo he muerto
y vivo entre tus recuerdos.

Soy un viajero del tiempo,
todavía me revuelco entre pensamientos,
te pertenezco, tú le das vida a esta fantasía
y yo me adueño de algunos sucesos,
como la singularidad de nuestro enamoramiento.

-Josué Cabrera

Poesía original de Josué Cabrera.

cadaveres-literarios:

Me
desgarran las sombras de los recuerdos
y quisiese arrancarme los ojos,
como si eso fuese a acabar con tu memoria,
como si no pudiendo ver, tu imagen dejara de atormentarme.

¿A quién
engaño si no es a mi misma?

Me pregunto
si a deshoras te despiertas
cubierta en un sudor frío y un escocer en la frente,
de ese picor que te revuelve hasta las entrañas.

Pero sé que
soy yo la loca con la ira fluyendo en sus venas,
la que encuentra motivos para desvelarse cada noche,
la que busca recuerdos para atormentarse.

¿Cuántas
veces no he despertado yo bajo cobijas,
temblando del frío y del miedo a recordarte,
mi piel hirviendo al repasar recuerdos,
dando vueltas en la cama como tratando de sacudirme los parásitos?

Quizás
arrancarme los ojos no es la solución a mi problema,
pero nada que una herida en la cabeza no cure,
tan sencillo sería olvidar como aventarme del veinteavo piso.

Aileen Marso.

Poesía original de Aileen Marso.