Le temo al fracaso.

Mas que a la muerte y los insectos, me aterra fracasar. Mi cerebro esta harto de tanta preocupación y no puedo con mis nervios. Mi cuerpo se la pasa cansado y aun así, siento que no trabajo lo suficiente. No tengo fé en nadie, no confío en nadie y no quiero amar a nadie.

Es mi turno de sacrificarme; de abandonar mis sueños y cambiar mis metas. Es mi deber como la mayor, no tengo opción.

Quiero llorar mucho pero no tengo tiempo ni para eso. Quisiera poder irme… Ojalá todo fuera tan fácil.

Mi vida es una rutina y soy infeliz, de igual modo no puedo abandonarlo porque tengo que sobrevivir.

Ojalá mi país no fuera tercermundista y las oportunidades no fueran tan cerradas. Ojalá hubiera nacido talentosa o muy inteligente… Solo esos sobresalen fácil; ¿pero yo? Yo estoy en el limbo esperando un milagro sin creer en Dios. Luchando sin espada, como esclava intentando respirar. Como pez de mascota; atada a 4 paredes, con deseos de nadar en el océano pero atrapada en un cristal.

Prosa original de BMAR.

NORTHERN LIGHTS

La perfección es etérea.
No toca la puerta para notificar su advenimiento, 
no hace anuncios, 
es sigilosa.
Es como el viento,
que aparece y te besa los labios sin mirarte previamente a los ojos, 
simplemente te besa.

Es tan fugaz, que si no se está atento, 
no puede uno percatarse de que ella estuvo ahí.
Nace de lo inesperado y llega al alma de manera directa 
-en el silencio, 
como un susurro,
como un estruendo- .

En ocasiones aguarda y hace pupa hasta que el tiempo le permite florecer,
y entre más aguarda, 
más pulcra y perenne es.

La perfección vive en las alas de una mariposa, que con picardía, vuela hasta el amanecer finamente coloreado de agua y otoño;
el cielo azul de una tarde soleada de septiembre;
un bosque reflejado en la laguna de tus ojos;
el olor del pasto recién cortado;
tu piel perlada;
la luna bañada en miel;
tus labios de néctar;
los suspiros;
los segundos;
un Re perfectamente afinado;  
tu sonrisa;
el tiempo…
cuando estás tú.

Poesía original de Krisa Giraldo.

miriamgris:

Con cada minuto que pasa me dan más ganas de huir de aquí.

No puedo encajar, ni respirar del todo bien. Estoy segura que “aquí” yo no pertenezco.

Cierro los ojos e imagino que voy en carretera; voy rumbo a cualquier lugar donde nadie pueda encontrarme. 

Quiero esconderme como lo hace el sol detrás de las montañas.

Dentro de mí siento fuego ardiendo, y lágrimas brotan sobre mis mejillas porque sé que mi destino es quedarme estancada en este lugar, al menos por ahora…

Me siento muy cansada, muy sola, muy débil. Quisiera explotar ahora mismo, convertirme en mil partículas y ser libre de todo lo que no encaja conmigo, ser libre de mí misma. Ser libre sin fin. 

— Miriam Gris

Poesía original de Miriam Gris.

Sin prisa.

Una vez me dijeron que era como
los trenes de alta velocidad:
que a veces hacía parada en las estaciones
y otras pasaba de largo y daba vértigo subir a mi tren.
¿Qué le voy a hacer si tengo una vida que no cabe en los andenes
y solo quiero descarrilar para poder echar a andar
sin banderas ni fronteras?
Necesito a alguien sin prisa a mi lado.
Que sea capaz de esperarme
pero no a esperar nada de mí.

Estoy sentada mirando a que lleguen noticias del sur
para así poder irme de aquí
y perder el norte.
Soy mucho de olvidar mi rumbo
y luego no saber dejar de correr.
Que si viene lluvia no pasa nada
que mojarse limpia el alma
y luego te sientes con menos peso en la espalda.

He pintado de blanco la pared de mis fracasos
para darme una oportunidad
y volver a empezar.
La vida es un cambio de aires constante,
y aquí ha venido un vendaval.
Pienso dejarlo todo atrás
y volver a empezar.

Poesía original de Alba González

III

Nos creemos imparables en un mundo inamovible, donde el tiempo que vivimos marcha más rápido de lo que pedimos y donde los sentimientos a los que damos luz a menudo no son correspondidos.

El verdadero y único sentimiento capaz de corresponder y ser correspondido es el deseo, pues él y sólo él sabe de qué color viste el corazón y cuál es la causa por la que merece perderlo.

Prosa original de Joan F.

La Ilusión

“Inseguridad traiste hacia mi, algo muy difícil de combatir.”
¿Confianza?
¿Que es eso?
Escondes tu corazón para no coger el riesgo.
Te conocen,
le gustas,
te hablan,
te ilusionan,
se divierten y se van.
No fue el primero ni el último.
Así te vas acostumbrando de los juegos, hasta el punto de esperarlo.
“Jamás te haré daño”, te dicen mientras te llevan de su mano a un lugar muy conocido.
La ilusión.
Un lugar oscuro,
lleno de esperanza y felicidad temporal.
Sientes tu corazón que se sale de tu pecho,
te enloqueces con la mirada,
con solo una palabra y ya es suficiente.

Todos lo niegan,
pocos lo entienden,
pocos lo admiten,
pero muchos lo saben,
cuando te dicen,“Te amo” y ya tu mundo se siente completado.
Ya caíste, te enamoraste.
 ¿y ahora que?

Se convierte en una rutina,
Hablan cada hora,
y se piensan cada segundo del día.
Sonrisas y caricias,
Lágrimas y llantos,
Entran celos y la inseguridad,
Pelean y empieza el juego de culpar.
¿Que harás ahora?
Le entregas tu corazón a las manos quien promete cuidarlo.

Días pasan,
ni una palabra dicha.
Meses,
ni tan solo una mirada.
Caminan con el alma de la noche,
pero con sonrisa de la mañana.

Ya es tarde.
Tratas para olvidar el dolor,
Buscas maneras para llenar el hoyo que dejó.
Bebes, sientes como el alcohol se apodera de tu cuerpo y de tu mente,
Sientes que ya estas libre,
Por un momento estas feliz,
Por un momento te olvidas que es sentir dolor o preocupación.
Felicidad, ay que bien se siente.
pero lo que no entiendes es que el alcohol no te da tu repuesta, si no te hace olvidar la pregunta.

Pasan horas y vas cayendo en tiempo.
Solo puedes pensar en el pasado,
su rostro,
sus labios pegados a los tuyos,
la manera que sus manos tocaban tu cuerpo,
como sus ojos iluminaban debajo de la luna,
el aroma que llevaba en su chaqueta, como entrelazaban sus manos con las tuyas,
todos tus secretos que solo él sabía,
cuando le contabas te tus aspiraciones en la vida,
y de tus miedos con los animales mientras él reía.
Todo era perfecto,
era real,
él era real.

Lágrimas te rozan la cara,
sientes un nudo atado en la garganta.
Llega la madrugada,
ahí estas,
sola en el oscuro,
ahogándote en tus propios pensamientos sin que nadie oiga tus suspiros.
Pero así es como termina,
vas cayendo de la nube que andabas.
Acuérdate,
Tú fuiste bella antes de que él te lo dijera.

Poesía original de Natalia Mazzitelli.

Náufragos

Eran unos treinta o quizá más
los días que pacía con la viuda soledad
Prosperando nuestros lazos
sucumben y prosperan
los demonios que agasajo
y los devotos de la pena
ni nos visten ni nos rezan.

Eran treinta, quizá más,
perdí la cuenta la verdad;
nos sentamos en las chirlas
de espaldas a la mar
imaginando su dureza
y nuestra infame humanidad,
que estima a naufragados
sin saberlos ayudar,
somos nosotros, nos ahogamos
dándole la espalda al mar.

Eran treinta… ¿quién cuenta ya?
ya no somos, ya no estamos
y me tragó la soledad.

Poesía original de Joan F.

Duele, pero lo superarás,
Sientes que nunca lo olvidarás,
discutes con tu mente porque no lo quieres soltar,
viviendo con la esperanza que volverá.
Cada nuevo día pasa,
arropándote con la seguridad de tus mentiras,
y recostandote de las promesas nunca cumplidas.
Recuerda que el dolor y rencor no durará,
porque niña, tú más que nadie sabes que no todo en la vida es eterno.

Recuperación, poema original por Natalia Mazzitelli.

Fuiste tú

Y si lo hubiésemos logrado? Si no te hubieses marchado? Y si me hubieses amado para atras?
Sin explicación,
Sin razón se queda
Ojos que cierran despues que pasa la lluvia,
y ahora carga un corazón de cristal cual ya no tiene vida.
Cicatrices en su cuerpo,
la mente se convierte en su enemigo,
te duele porque el pasado fue real,
diste tu mundo por el y no fue suficiente.
Lo amas,
lo necesitas,
llegó al punto en la cual te odias,
porque sabes que se convirtió en tu debilidad.

Poesía original de Natalia Mazzitelli.

Días solitarios.

En una ciudad aburrida permanecemos vacíos,
vagamos por las calles silenciosos,
sin saber qué buscamos

a veces el aire sopla a nuestro favor
y con la lluvia disfrazamos el llanto y encontramos la paz

otros días el caos nos lleva a la cama,
no hay salida,
tampoco soluciones,

sólo queda
cerrar los ojos
y esperar el paso de otros
días.

Poesía original de Mónica Olivares.