En algunas clases de amor

En algunas clases de amor
encontrar el camino correcto
es perderse para siempre.

En algunas clases de amor,
se termina irremediablemente solo.

En algunas clases de amor,
matas y te matan.

En algunas clases de amor,
parece que mueren las tumbas
al principio;
pero al final descubres que lo hacen
en una mucho más profunda.

El algunas clases de amor,
hay tanta resignación como pasión.

En algunas clases de amor,
el sexo el lo último que une
o lo primero que separa.

Es como una llama triste que no calienta.

En algunas clases de amor,
te saldrá sangre por los labios.

En algunas clases de amor,
la única forma de hacerlo realidad
es mediante un sueño y un suspiro.

En algunas clases de amor,
quizá es mejor que sea así.

Poesía original por Eros Ignem.

Anhedonia

Ya estoy harto de que las estrellas huelan a estiércol;
de que tenga que morir tantas veces para saber que estoy muerto;
de tener que acuchillar mi corazón para poder comprar un verso
que nunca debería ser escrito…
de que mis poemas,a veces, salgan de las cloacas de la luna.

Estoy harto de conocer todas las variedades del negro,
sin poder optar ni a un simple gris;
de ver cómo la artrosis aplasta los huesos de mi madre;
de disponer de un abanico tan amplio de soledades.

Me estoy cansando de las dulzuras tenebrosas de la vida;
de las injusticias necesarias;
de mendigarle al amor para poder comerme un trozo de cielo,
de que la ternura tenga dientes de lobo.

Qué es la vida entonces?

Un ángel carnivoro que a veces te da algunas migajas?
Una sucia perra que se orina encima tuyo?
O es un demonio ciego que reparte la suerte a tientas?

Posiblemente, las tres cosas…

Poesía original de Eros Ignem.

Inmortal.

thispagenotismyperson:

Si bien soy discreta al no mirarte mucho cuando pasas, sí congelo los dos segundos en que nuestras miradas se unen, conservo en mi mente el color, el instante.
Incluso aseguro que conozco más de lo que tu propio ser.
Sé que he jurado no volver a caer.
No dejar que cualquier amor se cuele en el corazón, ni permitir que estando ahí se vaya por mis venas combinándose con mi sangre hasta llegar a cada centímetro de mi ser y peor aun, mantenerse en mi mente. Lo jure mas bien no lo cumplí.
Asumo con total responsabilidad lo sucedido, a fin de cuentas esa esencia y manera de andar, debe ser lo tuyo.
Aquí el problema es que te he llevado más allá de los rincones de mi mente, si bien espero te guste este mundo, sino de igual manera la cuenta me has pagado. Te he vuelto inmortal. No miento, es cierto.

Inmortal, duraras lo que dure mi vida para empezar, duraras lo que duren las hojas del papel en el que tantas veces te escribí, duraras el tiempo que duren en las calles los poemas en las que sin mencionar tu nombre te describí y duraras más en la mente de las personas que alguna vez me leyeron. Mira lo que he hecho, has estado ya en la voz de otra persona y tu esencia incluso ha sido transformada. Inmortal, duraras aun mas que el mundo mismo, porque incluso la Luna sabe de ti, tu imagen le he transmitido cada noche cuando cierro los ojos y le pido estés ahí. Estarás en las estrellas que tanto me recuerdan con su brillo tu mirada. Así, por lo tanto concluyó que más daño he hecho yo a ti, volviéndote inmortal cuando tú ni quieres salir.

•••

Ale Morales | más que inmortal

Poesía original de Aluna.

Llámame viento.

Siempre he visto a los globos como una metáfora. Imagínate que tienes un hilo en la mano y al otro extremo de él hay un globo atado. Pues bien, hay dos tipos de personas en la vida: las que dejan todo lo largo que es el hilo para que el globo flote con el viento, y luego están las que tienen al globo tan pegado a la mano para que no se vaya que no lo dejan flotar. Ahora imaginaos toda esta mierda pero en personas.

Gracias a dios aprendí y me libré de esas personas que se piensan que mi globo tiene hilo. No necesito que nadie me sujete mientras voy flotando por el azul del cielo. Por eso no me considero la mitad de nadie, sino algo entero.

Tengo la capacidad de regalarme yo misma todo lo que puede darme una persona, pero vosotros habéis derrochado más de lo que os podíais permitir y habéis jugado todas vuestras sonrisas y alegrías al hecho de necesitar a alguien con la esperanza de que algo nuevo llegara, mientras todo arde a vuestro alrededor. Cuando te sientes completo y llega alguien que te aporta algo, desborda todo tu interior, pero no lo vas acabar necesitando en tu vida. Se quede o se vaya. Y no lográis entenderlo.

Prosa original de Alba González, twitter, blog

miriamgris:

No sabes cuánto es que aún te amo, nadie lo sabe, ni lo diré.

Pero te amo. Sí, te amo.

Te amo cuando respiro, cuando cierro los ojos y mi cabello baila con el recuerdo de tus dedos.

Te amo. Sí, aún te amo.

Y te escribo. Sí, te escribo.

Aún después de jurar no mencionarte más, aquí estoy otra vez gastándome tu imagen en mi mente, gastándome la tinta con tu ausencia.

Estoy aquí, siendo la persona más triste, la persona más infeliz.

Todos piensan que mi mundo se ha compuesto desde tu partida, que mi fortaleza es admirable y que ya no siento nada por ti.

Todos piensan, y hablan, y juzgan. Pero nadie sabe, nadie nunca sabe nada.

Ni lo sabrán. No me escucharán invocarte otra vez, ni mis ojos se volverán a encontrar con los tuyos. La indiferencia hablará por mí y a veces me volveré ajena a la cortesía cuando se trate de ti.

Pero siempre recuerda, mi vida, que yo aquí sigo queriéndote y que al parecer mi amor no tiene fin. Que si hoy no estamos juntos, que si hoy nuestros destinos son eternamente paralelos, es porque así lo he decidido, es porque así tú lo has querido.

– Miriam Gris

Poesía original de Miriam Gris.

MMII

¿¿¿Pero por qué te ame???

¿¿¿Porque el primer día que te vi,
me salpicó la tormenta para siempre???

¿¿¿Porque parece
que has pisoteado todo el aire
que entra en mis pulmones desde entonces???

¿¿¿Porque todas las mujeres que he conocido desde entonces
perecen aplastadas por tu sombra???

¿¿¿Porque no me di cuenta
de que entrabas a mi mundo
buscando sólo una salida de emergencia???

¿¿¿Me libraré algun día de ti???
¿¿¿Quiero librarme de ti???

¿¿¿ O TENDRÉ QUE SEGUIR HUNDIDO
EN TAN DULCES TUMBAS
HASTA QUE DE AQUÍ ME SAQUEN
LAS AGONIAS TORRENCIALES???

Poesía original de Eros Ignem.

Tormentas y tornados.

miriamgris:

Te lo he dicho mil veces, que el cielo y yo somos casi iguales… incomprensibles, llenos de nubes grises; tan estrellados; tan soleados;

tan lluviosos en el mes de Agosto…

El cielo y yo somos uno solo. A veces, también mis letras se nos juntan, y entonces, desatamos tormentas.

Pero ahora, mira bien lo que has provocado, el cielo y yo estamos por desatar un tornado.

Escucha los truenos advirtiendo lo peor. Dime si puedes sentir cómo el viento empieza a prevenirte, dime si puedes sentir cuando comience a azotar tu piel con toda su fuerza.

Esta vez no hay escape. No hay refugio. No hay nada. Porque has sido tan torpe, has sido tan tú mismo, que nos has pedido que desatemos todo lo que hemos guardado. Toda la malicia que me falta y toda la maldad que me sobra…

Encontré mis agallas mal puestas en algún cajón con telarañas, y encontré también todo el valor y la valentía que nunca tuve. Así que corre todo lo que puedas, huye y no mires atrás, porque no habrá más días de calma, no habrá más días de sol. A partir de hoy no habrá más estrellas para ti, ni luna que alumbre en tu abismo. 

Y llegó el momento, lo que tanto querías.

Ya quiero ver a qué te aferras cuando se te junten la tierra y el cielo. 

Ya quiero ver a quién te aferras, porque a partir de hoy, ya no te quiero. 

– Miriam Gris

Poesía original de Miriam Gris.

Alimentando a tus parásitos

cadaveres-literarios:

Manojos de arañas brotan de su piel. Ella estira, jala, abre poco a poco su pellejo, todo negro por dentro, todo vísceras, entrañas, arañas trepando por sus costillas, anidando en su estómago, carcomiendo con veneno poco a poco, lentamente pero seguro.

De su boca escapan ciempiés. Primero uno, dos, diez, setenta-y-cinco. Negros, cafés, todos corriendo al compás de sus alaridos, de sus sollozos sofocados por otro manojo de animalejos. Vómito y ciempiés, arañas y piel.

Cucarachas escapan de la piel despellejada que ella arranca con sus uñas. Sus uñan se despegan de la carne de sus dedos, estas caen empapadas de la sangre de las cucarachas.

Sus ojos son carcomidos por gusanos que anidan en sus cuencas. Caen lágrimas saladas bañadas en dentro de heridas abiertas: sal para las heridas. Arde, quema.

Los gusanos carcomen por dentro haciéndose espacio entre nervios y músculos hasta encontrar el cerebro. Espasmos, la vista ya no le funciona. Cae al piso, sofocada, entre vómito, sangre, lágrimas y animalejos.

Solloza entre dientes, entre el caminar de los ciempiés, un gemido incesante que ni el vómito logra detener. Un padre nuestro, dos Ave Marías, rosario en mano. No es creyente pero los animalejos y las sombras que rondan su habitación son suficiente razón para rezarle a la nada.

Estallan sus oídos, el tímpano revienta y un enjambre de avispas se hace espacio entre sus orejas. Un zumbido agobiante la ensordece y exaltan a los animalejos que la rodean. Estos comen más rápido, devoran como si fuera a acabarse pronto su banquete.

Sangre, arañas, ciempiés, cucarachas, gusanos y avispas. Piel, entrañas, salivas, uñas, lágrimas y un sonido punzante, agobiante, ensordecedor. Un escozor, el escozor que solo sienten aquellos que son carcomidos en vida por todo lo que esconden dentro.

Mientras tanto las sombras la asechan; se contorsionan en las paredes, cambian conforme pasa la noche, mientras ella evoca los horrores del pasado e intenta olvidarse de las apariciones, demonios sin rostro ni nombre, todos conjurados por ella misma.

Entre las sombras y demonios inventan un juego: quien logre atormentarla más gana su tridente en el infierno. Jalan sus cabellos las negras manos de las sombras, estiran sus largos dedos cadavéricos hacia su pecho, alcanzando el corazón infestado de animalejos. Ella lo siente palpitar, rápido, incesante, a punto de reventar, los bichos intentándose escapar. Se meten bajo la piel los demonios, sudor frío y el escozor cada vez más calcinante. 

Escalofríos recorren su piel mientras ella continúa sollozando.

El festín para parásitos, insectos, animalejos hambrientos de más carne se estremece. Ella se deshace, es masticada, escupida, digerida por todo aquello que ocultaba dentro de sí. Ni gritos, ni alaridos, ni lágrimas, ni los desesperados espasmos logran detener el incesante escozor y sus alaridos. Sus intentos de empujar hacia adentro son inútiles; ni sacudiéndoselos de la piel logra deshacerse de ellos. Esconder la basura bajo el tapete de su piel ya no funciona. Nada logra matar lo que esconde. Morirá primero ella, mañana a primera hora, comida por los insectos y arácnidos, parásitos que se alimentaran de su cuerpo.

Prosa original por Aileen Martínez Soto.

Aquí te espero

Aquí te espero,
con tu adiós aún caliente en mis oídos
a pesar del tiempo transcurrido.

Aquí te espero,
confiando en que,
si alguna vez nos vemos,
en tus ojos se haya roto el muro de sal.

Aquí te espero,
más viejo, más sabio;
con el semblante algo más ácido.
Más fuerte, más enfermo.
Más desconfiado. Más suplicante…

Aquí te espero…
donde sé que no vendrás.

Poesía original por Eros Ignem.