Había tanto que quería decirle pero todo lo que no fuese agarrarla de la mano y huir juntos dejando todo atrás serìa un eufemismo, sin embargo todo lo que me atrevo a hacer es lo mismo que hacia en aquel entonces, dejar que la tinta fluya por el papel como la sangre corre por mis venas y tratar de comprender por que, como y cuando te volviste dueña de mis pensamientos. 

Eres mi musa, el monstruo al final del libro, la brisa que arrastra la hojarasca y que parece decir dios te ama.

Eres pérdida y reencuentro y yo sigo aquí. 

Tratando de entender a través de mi prosa como haré para olvidarte. 

Y si acaso quiero hacerlo. 

Prosa original de DV.  

La luna tiene ojos verdes.

“Susurraban sus secretos en los huecos de los arboles
los enterraban con barro
se limpiaban sus labios, como si todo fuera pecado
y las palabras
recorrían como rayos llegando a las raíces.”

Crearé un árbol único
hecho del color de tu piel, hojas de tus iris
encuentra la oquedad para susurrar
las palabras que no me dices, por Dios
porque son emociones enredadas
son ríos desbordados
pero mírame
estoy en este puente a salvo
aguanto el equilibrio 
arrugo con fuerza el vestido con mis puños
pues como un imán me atrae saltar en tu angustia
y esconderme contigo.

Busca las palabras entre las hojas de primavera
esperaré paciente entre tu oleaje
pues la yo de tu cabeza danza en espiral
no deja de marearme
¿tendrá un destino fatal?
Pero ¿no es, sino poesía, lo que sentimos dentro?
La yo de tu cabeza es una desconocida
es un ser impertinente
es una bruja de mil lenguas venenosas
es una amante de todas las lunas que existen en el universo
es el amor hecha carne y la soledad hecha agua.
Tu yo mío es un evidente vidente
de mis días alfas y omegas
de mis pálpitos extasiados.
La yo tuya y el tú mío son girasoles bellos y espléndidos
son niños acomodados en limbos
big bangs creadores
olas fuera de sí
ojos que equivocaron el sentido intrínseco, no ven, se sienten.
Pues en la oscuridad te veo
y al verte te toco
y al tocarte descubro el sentido sexto.

Poesía original de Soraya Oliva

Carta para Jorge

miriamgris:

Querido Jorge:
Quiero contarte que estoy asustada, la noche se acerca y temo sentirme indefensa. Temo que me inunden tus recuerdos, ya sabes que no sé nadar.
Quisiera escribirte muchos poemas para que te dieras cuenta de todo lo que siento por ti, para que no pienses que me marcho porque se me ha agotado el amor, para que no pienses que tus ojos dejaron de encantarme… pero no puedo. Debes saber que al irte, mis palabras se fueron contigo. No es la primera vez que te vas, que me voy, que nos vamos… pero nunca te habías llevado mis ganas y mis letras, y ahora será más difícil sobrellevar el tiempo sin ti.
Esta noche, cuando empiece a salir la luna, me acordaré de ti, y me dolerá nuestra última conversación archivada en mi cabeza, me dolerá la última sonrisa que guardé en mi pecho, y me dolerá ese último beso, que bien habría podido guardar, si te lo hubiera dado.
Querido Jorge, mañana al medio día me vas a hacer más falta, cuando empiece el bombardeo de preguntas para saber en dónde estás y por qué no has venido a verme, y sentiré poco a poco cómo se me desgarra el corazón cuando cuente la verdad, cuando tenga que decir en voz alta que esto se ha terminado.
Para el domingo me verás en fotos del viernes o el sábado, sonriendo, bailando, haciendo todo aquello que solía hacer antes de conocerte, pero debo advertirte, que ni siquiera para el lunes habrán cambiado las cosas en mi interior. Ni para martes, ni para jueves, ni para agosto, quizás ni para el otoño esto ya haya sanado. Quizás en invierno, sigas aquí..
Querido Jorge, las horas avanzan y yo me siento incapaz de dejar de mirar tus fotografías, de imaginarme tus ojos mirándome, de imaginarte a ti dándome ese beso en la frente que me reconforta. No importa cuánto duela, soy y creo que seré incapaz de borrarte, jamás en la vida, Jorge, voy a poder sacarte de aquí.
He preparado una taza de café y me he puesto a escribir esta carta, no sólo para decirte adiós, sino también para decirte que me hará falta tu color en mis días. Y es que, ¿con quién se supone ahora que viviré mis aventuras? ¿a quién le tomaré la mano para enfrentar al mundo cuando quiera aplastarme? No podré reemplazarte jamás.
Y ahora, Jorge, creo que debo llegar al final de esta carta, pidiéndote que no me olvides jamás. Recuerda todas nuestras risas y bobadas, y que siempre estaré para ti.
Haz todo lo que te haga feliz, pero no me olvides, nunca me olvides.

Con cariño, Miriam Gris.

Prosa original por Miriam Gris.

Estragos de Lluvia

Y respirando percibo ese mágico olor que me recuerda, el dulce sentimiento de volverte a amar…

…Sentada tras mi ventana, los colores se van diluyendo, creando un mar de estupendos recuerdos que encaminan a una historia jamás perdida.

Extraño al ser maniático, al que el infinito, sólo era un sub-índice de su ingenuo mundo, que por fin yo pude dominar.

El agua de esta lluvia no la siento, es efímera, es vana, ya que en mi no yace más que llanto puro, que cae lentamente del manto galáctico que yo cree en el limite de mi imaginación.

Quisiera volver a sentir ese calor, y ahora, versátilmente, me quedaré aquí observando tú mundo ahora mío y en el construir un gran castillo color sol…

Prosa original por Itzel Nazarelly.

Lo que pasa cuando sueñas

Aún hoy,
su piel se escurre por dentro de la tuya.

Aún hoy,
aparcas tus ojos en el arcén de los recuerdos.

Aún hoy,
las sonrisas no pueden pagar el peaje necesario
para poder llegar hasta tus labios.

Sólo podrán hacerlo
si tiras de una vez a la luna por la ventana;
si dejas de buscar los trozos de lo que esa persona era,
entre lo que realmente es.

¿Y tu vida, qué será de ella?

Si te empeñas en seguir mirando al cielo
y soñar más de la cuenta,
simplemente intenta no volverte a dejar
atropellar por las estrellas.

Piensa al menos
que las nubes han girado hacia otro puerto,
donde quizá tu corazón si pueda echar el ancla.

Poesía original por Eros Ignem.

Bostezo.

El sabor es intransigente

                                     emana el sonido cálido

detecta estas voces,

nadie escucha

y en todos lados suena,

                                    como gotas

agudas calcinan mis miedos

                                    como llanto 

turbio en la madruga,

así desciende el vació

asi cae la oscuridad 

las cortinas en tus ojos

                                 como si nunca mas

                                 quisieras despertar. 

Poesía original de Mónica Olivares.

C,

Algo nuevo: amanece y yo, me siento vacía.

Odio al maldito insomnio que no en deja dormir, mucho menos pensar en ti.

Existe un hueco en el corazón que no entiendo como nació, mucho menos como hacerlo morir.

Es como extrañar a alguien que nunca existió.

¿De qué sirvo en esta vida?

Se pregunta, mientras ve la cicatriz en la palma de su mano…

… 2 de abril, aún no era medio día y ella ya había exprimido las nubes de su corazón 4 veces. Abril empezó, caíste por historias violentas.

Poesía original de Itzelnazarelly.