Había tanto que quería decirle pero todo lo que no fuese agarrarla de la mano y huir juntos dejando todo atrás serìa un eufemismo, sin embargo todo lo que me atrevo a hacer es lo mismo que hacia en aquel entonces, dejar que la tinta fluya por el papel como la sangre corre por mis venas y tratar de comprender por que, como y cuando te volviste dueña de mis pensamientos.
Eres mi musa, el monstruo al final del libro, la brisa que arrastra la hojarasca y que parece decir dios te ama.
Eres pérdida y reencuentro y yo sigo aquí.
Tratando de entender a través de mi prosa como haré para olvidarte.
Y si acaso quiero hacerlo.
Prosa original de DV.
