Cáncer de Luna III

Dicen que aquellas emociones tan eléctricas
son tan sólo un vértigo propio de la edad adolescente…
para ti fueron mucho más: salvajes decepciones
que aún candelan de tus labios
como tormentas oxidadas;
como rocíos gangrenados.

A veces, una buena dosis de sedantes
amortigua la caída,
porque dejas de pensar
y por tu mente babea un arco iris;
otras, te dejas llevar por el alcohol,
la cocaína o cualquier mierda que te metas,
sustancias que a la vez te elevan
que te entierran
y que te buscan amigos pero no amistad.

Por eso sigues extrañándote,
cuando tú te lo has buscado:
pensabas que tu adiós no sería digerible
en sus conciencias,
creíste que les castigabas
si pasabas un tiempo entre los muertos,
si marchabas a las cavidades
más oscuras de las nubes,
si no podían encontrarte.

Ya te habían traicionado una vez,
y no les importó diluírte poco a poco,
aplastarte contra los umbrales apagados de un olvido
que a veces impone su sentencia en injusta democracia.
Te mermaron las habladurías deshonestas
de aquellos que nacieron con los labios infernados,
con la lengua llena de volcanes y cristales rotos.

Entre todo y entre todos
consiguieron funerarte antes de tiempo…

… Y al final, te plantas en los treinta
con el alma llena de moho;
las pupilas troceadas,
perfiladas de carroña;
a solas con tus pasiones carnívoras,
presa del peor dolor posible:
aquel que causa más vergüenza que tristeza.

Eran personas. Son recuerdos.
Eras persona. Ya no eres nada.

Poesía original de Eros Ignem.

Donde hay grietas planto semillas

Qué prisa, qué desazón
la de los amantes en las paradas de autobuses
en los portales, en los aeropuertos
Sacuden en todos el ansía de poseer
el estúpido e intenso estado de caer
en redes que parecen eternas, vertiginosas, exclusivas.
¡Cómo iba a pensar yo en el descenso!
Si estaba cegada por soles espléndidos
En mí no cabían ya tantas soledades, sólo la intrínseca
la de siempre, mi gemela malvada.
Qué íntimo ese último beso
qué mirones inoportunos
Esa calidez nos toca de lejos, como el alma que deja el cuerpo
y dice un último adiós.
Todos tenemos ese adiós accidentado
Tan interno para siempre.

Has dejado semillas en mi estómago
de petunias, margaritas y rosas
crecerán por mi garganta
florecerán en mi boca.

Poesía original de Soraya Oliva

Plutón

Bajo la luna, sobre la brisa, cae una pluma
que en vez de caer parece volar,
en vez de volar danzar
y que deja una estela detrás de sí que cuenta historias;
historias que como plumas pueden danzar,
volar sobre la brisa como cayendo bajo la luna.

El aire huele a miel, huele a vainilla,
huele a picante.
El aire huele a sal, huele a arena,
a Mar y a hierbabuena.

Los colores pintan fuegos que se sientan en la playa,
a hablar de canciones, de soles, de paisajes,
y que bajo su peso, en la arenisca, dejan huella.

Y la brisa aparece nuevamente,
despeinando los cabellos de los fuegos
y obligando a esa pluma distraída que baila alegremente
a que regrese a su casa,
no sin antes cumplir la tarea encomendada:
La luna le envía al sol sus saludos en un sobre que ha sellado con beso.

“Saludos respetuosos señor Sol,
muchas gracias por los días de calor.
Por la luz, por las sonrisas, por las flores.
Por los árboles de frutos coloridos
(¡El maracuyá sin dudar mi preferido!).
Le recuerdo que cuenta usted conmigo
para reflejar su luz en las noches más oscuras.
Y le dejo aquí un secreto que me tenía escondido:
Yo le quiero hasta la esquina más oscura de Plutón”.

Cuento corto original de Colibrí de los Corales, Krisa Giraldo.

I

en este mundo de
sobreabundancia
de placeres
efímeros
de diversión
insípida
sólo nos queda
creer es nuestra
capacidad para
disfrutar de
los instantes
irrepetibles
anegados
de belleza

II

el movimiento
que te lleva
a crear
algo bello
se conecta
con tu capacidad
para perderte
en algún sitio
luminoso
sombrío
no importa
dónde te
pierdas si
vuelves con
una sonrisa
o una lágrima
para ofrecerle
a alguien

Poesía original de Santiago Navarro

Eine Geschichte.

Solo hay algo en lo que puedo ser inequívoca: si tiro de la tapa de la pluma y la poso en el papel esta dejará su huella. Lo que no podré saber nunca con certeza es que tan insondable será.

Es como cuando caminas en la playa: algunas huellas tienen más ímpetu que otras; algunas son más profundas, otras más contrastadas, más uniformes.
Pueden durar un sol, un atardecer, un anochecer, pueden durar una luna… o pueden durar una ola de mar, un guiño, un beso.

Abro la pluma con la esperanza de dibujar con palabras todo eso que surge del alma, aunque a veces “todo eso” puede ser simplemente un suspiro o un parpadeo.

Abro la pluma para dibujar un segundo y ese segundo puede terminar convertido en horas, en meses… en años. Segundos que tienen el poder de un giratiempo, que te devuelven a esos momentos que algunas vez fueron y jamás serán.

«En los mismos ríos entramos y no entramos, [pues] somos y no somos [los mismos]»

Abro la pluma para esbozar una letra, y esa letra termina convertida en un nombre. Un nombre que quiso ser frase y que no contento con eso se extendió hasta ser página.

¿Página?…No. Páginas.
Un capítulo.
Imágenes, recuerdos…

Un cuento.

Prosa poética original de Colibrí de los Corales, Krisa Giraldo.

Vestigios de noches solitarias.

La lluvia cae para terminar este domingo, 
                  

                                           Caigo
en esta cama solitaria, 
desde mi ventana escucho estruendosas campanas,

 sonidos extraños,

y mis plegarias que nadie escucha,

                                           Caen,
mis párpados 
Las manecillas del reloj,
mi silencio 
                                             (Y)
                    también
                                            Caerán
                                            Mis sueños 

Poesía original por Mónica Olivares.

Parachutes

“Tengo un par de pies que ansían tocar el piso,
que ansían por un momento dejar de divagar.”

Me he puesto un paracaídas para evitar que en el salto al vacío mi cabeza se estrelle contra el suelo de una manera brusca.

El problema es que él se ha humedecido con tus aguas y en vez de caer con gracia hacía el suelo
-como gota de lluvia-,
vuela hacia el firmamento
-cual pluma que lleva el viento-
-cual burbuja de aire que ansía volver a la superficie-
como mis pies,
después de que mis ojos caen en picada hacia la profundidad
– que sin timidez-
despliegan los tuyos.

Poesía original de Colibrí de los Corales, Krisa Giraldo

Tenerte es como tener toda la primavera para mí sola.

Dicen que ojos que no ven,
corazón que no siente.
Discrepo.
El corazón siente aunque no vea.
En mi caso ni fu ni fa,
pero cuando se trata de no verte a ti
el núcleo de mi corazón manda una orden
a todo mi organismo para que te eche de menos.
Para que sufra.
Herida, como un soldado cuando vuelve de la guerra
lleno de vendas que protegen sus heridas,
solamente puedo pensar en volver a casa.
Y mi casa es llegar y tumbarme a tu lado.

Habéis llegado al punto de que no sabéis
diferenciar entre que os cambien la vida
y os cambien a vosotros.
A mí me cambió la vida enseñándome que
el paraíso no es el Caribe,
el paraíso es dormirme en su cuello.
Que viviendo en una sonrisa,
en la suya,
también puedo ser feliz.

Encontrar al amor de tu vida es como dar por casualidad
con la canción que sonó una vez en la radio
y llevas años buscándola.
Yo encontré mi canción en tu risa y aprendí que
lo realmente importante es enamorarse de las pequeñas manías y
no siempre de las virtudes.
Aprendí que no es amor si no te despides a besos
unas diez veces mínimo.

He aprendido muchas cosas de ti, Amor,
pero la más importante es que
tenerte es como tener toda la primavera para mí sola,
sea la estación que sea.

Poesía original del usuario Mellamanrockandroll.

Poema Anti Romántico

Quizá resulta
que en el amor
no se conquista invadiendo,
ni devastando, ni quemando…

Tampoco es una guerra
en la que para ganar
debas dejarte vencer.

De ese modo,
posiblemente sólo acabes siendo
una persona dulcemente sometida
por alguien amargamente imprescindible;
y con el tiempo,
todo tu romanticismo acabará mutando
en odio al sexo opuesto.

No debes buscar que alguien te idolatre,
sólo porque tú no creas en ti mismo.

No debes arrodillarte ante dioses o diosas postizos
que pueden mandarte al infierno
mientras ruegas que te salven.

Todo eso no es amar;
es necesitar.

Porque se trata de tomar de la mano,
no de colgarse del brazo.

¿Y cómo encontrar el amor entonces?

LUCHA POR TUS METAS,
acaba los estudios,
encuentra un buen trabajo,
disfruta de la noche…

¡Y museos, cine, libros, música…
que revienten de arte tus sentidos!

Vívela y créala si quieres…

… pero sobre todo,
no te pares;
no te pares derrotado en medio del camino
a esperar que alguien te recoja;
porque te aseguro que entonces la vida te atropella.

Sólo cuando tomes fuertemente las riendas de tu vida
podrás cabalgar sobre tus miserias…

Sólo así podrás quitar el polvo
a todas esas melodías enterradas
que son tus viejos sueños.

Aunque suene paradójico,
creo que hasta que no aprendas a estar sólo,
no podrás estar con alguien…

… Porque después de todo,
quizá resulta
que en el amor se conquista siendo libre;
quizá resulta
que en el amor se conquista liberando.

Poesía original de Eros Ignem.

14

Perdón por la manera en la que a veces actúo, por ser tan egoísta y quererte siempre para mi, perdón por intentar robarme tu tiempo, por querer poseer tus labios y tus besos, por intentar filtrarme por la rendija de tus pensamientos, por querer ser humo en tu sonrisa, por querer balancearme en tus lágrimas, por querer hacer ruido en tu silencio y querer callar lo que gritas, por querer morir en tu noche.

Perdón por no acostumbrarme a tu ausencia, a estar sin ti, perdóname por no saber compartirte y negarme a negociarte, perdón por no quererte a la mitad, sino quererte completo. 

Te pido me perdones por querer ser parte de tus triunfos y saborearlos como si fueran míos, por tener miedo a dejarte solo, por hallarme también en soledad, por ser brusca, bruta, tonta y arrebatada, por ser tan impulsiva y tan sin estabilidad. 

Por soñar a lograr contigo lo imposible, algo así como incendiar con nieve, como ahogar con nubes, como escribir con agua o lograr un compromiso, como lograr cautivarte, como desear ser deseada, como una noche durmiendo contigo, como volar haciendo el amor con la mirada, como lograr que te arriesgues, quitarte el miedo a perder, a irte al carajo conmigo. 

Y es que me está consumiendo la soledad y la añoranza, el deseo y el sentimiento, el recelo y la incertidumbre, toda esa mezcla que se conjuga con el miedo. Miedo a no tener con quién mojar las canas en el café, con quién compartir las sábanas y el calor de las brazas, el humo de mis cigarros, lo imperfecto de mi ser, el porcentaje tan desgastado de mi mirada, el aliento de mis labios, el beso de mi alma, ver la mitad de ti con la mitad de mi, con quién vivir de muerte y morir de vida. Juego con letras y me trago palabras, inventando oraciones que transmitan, que te digan, que te griten, que pujen, que giman, que vomiten. 
Y si lo preguntas, sueño despierta.

Prosa poética original de María.