Estrellas Opacas

El manto de estrellas que cubren el techo no son más que piezas de plástico
Bronce que pretende ser Oro
Parecen reales, pero no lo son, solo imitan, por que es lo único que saben hacer; copiar e imitar
Sin embargo, a través de mi ventana puedo ver a las verdaderas, las que me siempre me apoyarán y estarán allí, porque aunque las otras se despeguen, y se caigan, estás siempre van a resplandecer más que aquellas. Pensaba que debía conformarme con las que tenía , pero me equivocaba, cada estrella brilla más y más que la anterior, y eso es lo maravilloso. El brillo que dan.

28/3/18

Poesía original de @escritoraconclaroscuros

arbony133:

No tengo nada más que la piedad
de un pensamiento que me acompaña,
de un mantra forjado en soledad,
de una esperanza que me engaña.

Quiero prender en mi pecho una rosa
que en sus pétalos traiga el olvido
y yazga junto a mí, silenciosa
hasta que se apague el ruido.

Por @arbony133

Ropavieja

@borregoescritor
La palabra más triste en mi léxico es “adios”,
es encomendarse a alguien que no existe, a dios,
es un suspiro cual punto final, ah, dio,
simboliza la ruptura de un par, a dos,
rezalta con tinta roja el error, dios.

Supongo por eso digo hasta luego, hasta pronto,
como promesa de un encuentro incauto, nos vemos,
para sentirme Sibila sin oráculos, besos,
tensión superficial que me niego a sentir.
Hay días en que sólo sonrío y me marcho,
otros, sin voltear atrás, meneo la mano al caminar,
pero hoy nadie se escapa de mis despedidas,
hoy la luna fue mi primera víctima.

Vamos a jugar a ser poetas,
a que conocemos el lenguaje y lo desmenuzamos,
a que hacemos guiso deshebrado en acciones,
a que las canciones han muerto.
Vamos a jugar a ser humanos,
a que sin querer olvido el corazón en una esquina,
a que tú no te inmutas con la poesía,
a sacudir las manos cual tapete viejo;
y en el polvo esparcimos todos los anhelos.

La palabra más triste de mi léxico era “Adios”;
pero el entendimiento me hizo ver mi nombre,
y al no saber qué respondele creo que dije perdón.

13/03/18, B.

Podre por esta noche

okami-works:

Puedo mentir por esta noche, tan solo por esta, decirme que estoy contento, que la soledad no me molesta.

Puedo ser sensato por esta noche, ninguna otra mas que esta, y admitir que lo que siento es mi culpa, solo mía.

Puedo amar por esta noche, ¿Por que habría de ser otra que esta? Y decirte que mi vida sin ti a mi lado apesta.

Puedo ser ese alguien esta noche, y no solo esta, ese alguien diferente que inspira a los que se acerca.

Tantas posibilidades para la noche, que generosa que es ella; y sin embargo he escogido, no ser mas que un triste poeta.

Poesía original por @okami-works

Hijos de la luna

Hijos de la luna que gritan con gargantas

desgarradas,

sin alas y sin cielo,

sin voz y sin lamento.

Hijos de la luna que lloran en su luz,

que pierden la vista por cansancio,

que pierden la vida sin vivirla.

Hijos de la luna, hijos de nadie,

seguirán brillantes en los recuerdos,

seguirán muriendo detrás de sus sueños.

Poesía original por @madrevaca

sixteen-clumsy-and-shy:

No binarie

decís que asesino al lenguaje,

y a veces también lo creo.

decís que me decida,

que no existe no estar en un extremo.

decís que somos pocos,

que no podemos cambiar nada.

me pedís que no hable,

que no diga quién CREO que soy.

porque no soy real,

son puros inventos míos.

“definite”.

estoy tan cansade de eso…

no cansada ni cansado,

porque no quiero decirlo siempre así.

no quiero que me confundan

y tener que callarme,

gritar en silencio.

no quiero tener que usar lo conocido

solo para ser tomade en serio.

ya no voy a pedirte por favor

que me dejes creer que existo.

vos me ves,

yo me veo.

estoy acá, aunque no quieras creerlo.

nunca jamás vas a lograr

que lo dude de nuevo.

porque para vos somos pocos

pero te sorprenderías si vieses

qué tan alto podemos alzar la voz.

porque decís que somos nada,

pero esas palabras ya no importan.

acá estamos, existimos.

y tal vez nunca pueda cambiar tu mente

pero te aseguro

que vamos a cambiar el mundo.

Poesía original por @escribir-huyendo

Te Amé.

noctambulodelarte:

Te conocí, inhalé tu esencia arrolladora en mi alma y te mezclaste con la sangre que corre por mis venas, desde entonces fluyes bajo mi piel intensamente y mi cuerpo te vive aunque no te toque.

Te sentí a cada palabra como si me besaras el espíritu, y desde entonces no encuentro manera en mi lógica de dibujar el paraíso sin tu silueta.

Te ruboricé, y como penalización por mi osadía, tu ternura me arrebató la templanza, tu hermosura me hizo hablar entrecortado y tus ojos me condenaron a viajar eternamente por tus confines.

Te deseé desde los pies hasta la cabeza, de polo a polo, y desde entonces no deseo nada más que ser uno sólo con tu piel.

Te soñé, y nunca despertar fue más decepcionante. Qué triste y doloroso es mirarte desvanecerte con la inminente llegada del despertar.

Te amé, y desde entonces, no sé amar a nadie más.

— Noctámbulo del Arte.

Poesía original de @Noctámbulo del Arte.

Entre los ojos tenía dos lunas, dos lunas llenas, dos lunas que alumbraban la vida de cualquiera. Sus lunares eran constelaciones que entre sí formaban magia universal. Con las manos construía horizontes, futuros difuminados, pintaba atardeceres. Entre los brazos guardaba esperanza y vida y abrigaba unas ganas indelebles de ser amada. Sus pestañas formaban huracanes que derrumbaban querellas enteras y movía mares solo con su aliento. Tenía entre los labios la canción que a nadie incomodaba, la música más bonita. Dibujaba con su boca una sonrisa que dejaba al descubierto cada uno de sus dientes, que ante la oscuridad brillaban como nada y siéndolo todo, se llevaba al hablar cada posibilidad de encontrar a alguien con la mente más linda, más llena de luz, tan misteriosa y grande como el universo mismo, ese universo que brillaba con ella.

Poesía original de @alexterieurdelarealite

gabriela–maciel:

Aquí me quedé yo,
en el jardín de las niñas tristes,
donde todas esperan,
donde ya no amanece.

Aquí estoy, otra vez
deshojando margaritas,
tratando de colorear sin salirme de la raya,
sonriendo cuando se debe.

Me explican en susurros extraños
que el frío se me quedó en el miocardio
que se irá y que me gustarán las flores,
que no debo recibir visitas a la hora del té…

Aquí estoy, en el jardín de las niñas tristes
desayunando tres amapolas diarias,
olvidando cuánto amé una vez el café,
porque me daña,
porque me altera,
porque me hace temblar…

Aquí estoy dando vueltas,
aguardando el escape con paciencia,
esperando que por fin ya no vuelvas,
como prometiste,
por la puerta de atrás…

– Poemas con gotas de clonazepam,
Para mi trastorno obsesivo,
De mis escritos que estaban en borrador,
Gabriela Maciel

Poesía original de @gabriela–maciel