“No es mala persona… Solo que a mí me tocó conocer esa parte suya que hace daño.”

Es ahí,cuando desconoces a esa persona, pero estás engañado, esa es su realidad, se ha caído su mascara, se ha mostrado tal cual es, y te ha herido, maltratado, usado y dejado, entonces me pregunto: ¿Aún hay personas que valga la pena conocer, o al menos alguien a quien llamar amigo?”

Prosa original de Infinityfeelings.

Y nos volvemos adictos de aquello que nos saca de nuestro abismo de pensamientos negativos, aquello nos alumbra y nos guia hacia el final, hacia un paraiso iluminado de felicidad que hemos estado soñando pero que no nos corresponde.

Prosa poética original de Chico-perro.

In Destino

No se imagina cuantas veces pensé en escribir esta carta, no por una necesidad sino más por una obligación, no sé ni por dónde empezar, ni siquiera sé si deba empezar. Quiero que recuerde tantas veces que estuve a su lado sin tenerle cerca, al menos así lo sentía yo, no se imagina cuanto duele, duele. Días me pase pensando en cómo ponerlo en palabras, como poner en palabras la infinidad de veces que yo a usted lo pensaba, ¿ha sentido alguna vez como todo se apaga y solo un débil sonido pasa? Ese leve sonido era el que me molestaba, pasaba horas tratando de entender lo que decía, ¿de donde provenía?, ¿que era? Yo no sé cómo empezar esta carta.

Este día lo entendí, entendí que era buscar el infierno y amarlo.  Como supuse que no sería fácil escribir esto, me dedique a pensar en cada uno de los momento que atesoro, en cada una de las hojas sueltas que dejamos caer con lo que escribíamos plasmado en ellas, no sé si fue en vano pero yo recogí cada una de esas hojas, ahora son  mi mayor tesoro. Sentir de esta manera no es nada fácil, usted me a costado noches enteras, me ha costado muchas promesas, ahora sé cómo se siente un alma en pena, ahora se en este momento que es sufrir en vida, sé que las penas del alma son algo incomparable frente a la agonía, pero no puedo fingir que mis ojos no lloran cuando lo necesito, yo a usted lo necesito, necesito saber porque me siento así cuando lo veo, porque insisto en buscarlo cada que puedo.

Para que no se confunda con todo lo que le estoy diciendo, créame cuando le digo que me cuesta decir todo esto, aún estoy confundida, pero más que confundida pretendo aclarar solo una cosa, usted. Si quiere que le sea sincera, jamás en nuestro tiempo me he sentido triste, el estar a su lado siempre me dibujo una sonrisa, trate de evitarlo lo juro, trate de fingir que no lo sentía, intente odiarlo tantas veces, no pude.

Estoy fracasando en este intento por mostrarlo todo, es que son demasiadas cosas, jamás me atreví a escribir sobre usted hasta hace unos días. ¿Recuerda nuestra última conversación escrita?, después de eso escribí esto para usted, pero lo escribí reteniendo mucho de lo que siento:

Lloramos, lo escribimos mientras lloramos, por que queríamos gritar, pero no teníamos voz. Nuestras manos estaban atadas, nuestros ojos vendados, de esa venda escurrían gotas negras. Nada se escuchaba, ¡NADA!, ni mi respiración, aun así, aun muriendo, aun ahogándome, tenía la certeza de que al morir, mientras agonizo, sé que tu estas hay, en la misma situación, ahogándote, gritando en silencio. Sé que lo escribes, así estas palabras absurdas, ojala lleguen a tus manos, ojala no tenga que escribirlo sola, ojala que muera y muera en sus brazos.

No espero que ahora me entienda, pero espero que idealice de alguna forma lo que siento, porque se lo pongo en estas palabras tratando al tiempo de entenderlas, no sabe lo mucho que me hace falta, y lo mucho que quisiera saber de usted. Creo que mi intención con esta carta solo es contarle parte de mí, pero no espero su respuesta, no espero que me rebelen sentimientos encontrados alrededor de esto. Así como llore de tristeza al pensar en olvidarlo, por simple respeto le pido que usted y yo guardemos este secreto, no porque me avergüence, al contrario, no veo quien pueda ser merecedor de conocer esta confesión más que el propio hombre a quien se la escribo, lamento no haber dicho tantas cosas, pero es hora de entender que un alma gemela no necesariamente está destinada a estar con su otra parte. Usted es y siempre será mi ideal de amor, por usted muchas veces me sentí viva, por usted muchas veces quise salir de mi baúl de mentiras.

No quisiera acabar esta carta, no sin antes decirle que estar con usted es la mejor forma en la que me he sentido viva, usted con esos ojos medio rasgados, con esos pequeños detalles, y esas absurdas pero espontaneas caricias, sabe usted porque le digo todo esto aquí, porque precisamente aquí lo conocí. Recuerde que ya nos habíamos visto, yo con mi patética cinta negra en el cuello y usted con sus caprichos al cigarrillo, ese no fue el día en que lo conocí, ese día solo lo vislumbre bajo una extensa sombra, hoy sé que conozco una parte suya, y creo que esa sombra oscura, dejo de seguirlo, o por lo menos cuando lo diviso a lo lejos solo pareciera estar presente, ya no se apodera de usted; una parte que atesorare; no se preocupe en cuanto a lo que pensaba de usted en ese momento, jamás creí conocer en la vida una persona igual a usted, la verdad creo que pierdo la esperanza al decir que como usted no hay otro igual.

Aun me pregunto cómo será estar a su lado, es decir, como será tener la fortuna de besarlo, pero no como aquellos gestos de cariño que usted y yo propiciamos, me refiero de verdad a besarlo. Ahora pienso que mejor hubiera omitido esa parte, pero no tengo el valor, decidí escribir esto en la mejor expresión de mi sentimiento.

Ahora bien creo que es momento de concluir la carta, con un pequeño pedazo de mi corazón roto espero que no se desplome, no se aun como tendré el valor para entregarle esto, no se aun si cuando lo lea pueda explicarlo, es más comprendí que a usted simplemente lo siento, es algo muy intenso que me calcina el corazón, que me hace correr en una dirección contraria con miedo a que me lastimen, he de suponer que en la tierra habrá quien lo quiera, pero no así como yo lo quiero, porque esta clase de afectos no tiene definición, no tiene sentido, nos matan, nos comen a pedazos. Usted, es… El escritor, que hizo de los instantes más tontos, más vergonzosos,  más molestos y más irritantes, fuera un sueño.

Mis sentimientos no cambiaron solo por él, yo siempre lo quise a usted así, desmedidamente y sin necesidad de querer algo de su parte.

Aunque quisiera dejar la posibilidad, sé que nuestro encuentro no fue casual, pero como dije antes, somos almas gemelas que no están destinadas a estar juntas.

Prosa original de Allebasi.

Jungla de Cristal

Me agobia el obsceno guiñar de los semáforos,

como dijo un tal Palomares dándole al Stand By;

me cansa que el cielo sin estrellas,

sea sostenido por columnas de humo,

que a la golondrina la silencien las bocinas,

y que la brisa del mar se convierta en atascos.

Me aterra que mi rumbo lo decidan las rotondas,

y no los caminos forjados por bastones y caballos,

que una pausa en mis andares sea un paso de cebra,

en vez de un muro de piedra ahogado por la hiedra.

Me jode que los cinturones estén tras escaparates,

en vez de entre las nubes formados por estrellas,

quizás Orión ahora vista de etiqueta,

y caminé por alcantarillados urbanitas

Me declaro culpable,

ante mi odio enajenado,

a las postales del skyline

y a las junglas de cristal.

Poesía original de Capitán.

Rincón II

La roca es mi trono:
donde me siento,
en donde reposo.
No ataca el viento
donde me escondo.

Me engaño y pienso
que me hayo solo.
Veo vida y miento:
yo lo soy todo.

Rodeado por el mundo,
inerte y frio al tacto
que yace mudo,
respirando entrecortado,
y naturalmente desnudo,
esperando justo a mi lado.

El bullicio que no veo:
el ajetreo que no siento.
Me pregunto si estoy ciego.
Porque sé que existe
aunque siempre lo niego
¿Alguna vez lo viste?

Estoy harto de esconderme,
Así que escalo aquel muro
que separa la luz de lo oscuro,
y me encuentro con el cielo.

Tengo miedo de perderme,
pero es algo que anhelo
desde antaño hasta el presente.

El futuro me atropella,
las maravillas se queman.
Todo lo que deseo arde,
se esfuma y se pierde.

Mi alma no se mueve,
quizás ya sea tarde.
No soy nada y lo era todo.
¡No me digas que estoy loco!
¿Tú no ves el bosque arder?

Poesía original de Raquelgb.

Rincón I

La roca es mi trono:
en donde me siento,
en donde reposo.
No ataca el viento
donde me escondo.

La luz no me quema,
tímida entre las hojas;
se asoma sin fuerza
y en el verde se ahoga.

La tierra me moja,
húmeda por la lluvia.
Aún resbala en la hoja
una gota sin furia.

El árbol es viejo,
arrugada su corteza;
pero aún guarda vida:
a la que se aferra.

Mi cúpula arbórea,
mecida por la brisa,
produce sonidos
que son como risas.

Las hojas aguardan,
muertas en el suelo,
a convertirse en polvo
y resucitar de nuevo.

Todo tan tranquilo
y todo en silencio,
alejado del bullicio.
Si supieras lo que digo:
morirías por verlo

Ese es el lugar
que descubrí hace tiempo,
buscando algo nuevo,
mientras me alejaba 
del aburrimiento.

Poesía original de Raquelgb.

Tú y yo

Yo te necesito tanto como tú a mí.

Digamos que podría ser un poco complicado de argüir,

Pero escucha bien mis razones para ésto sentir.

Sin tu respirar,

Sin tu mirar,

Sin tu presencia en este mar

Y tierra llena de infinidad.

Yo no sabría, ni como sobrevivimos acá.

Pues aunque no te haya conocido,

Ni tú una palabra me hayas dirigido.

Tengo claro que mi destino,

No hubiese sido jamás el mismo.

Sin tus toques tenues al camino,

Ninguno de nosotros hubiese vivido esta vida del modo en que lo hicimos.

Sin mi presencia en este mundo, debes saber que un momento hermoso,

Jamás hubieses presenciado, mi querido amigo;

O amiga, si me permites filosofar en deriva

Sobre tu desconocida biografía.

Con mis pensamientos, no te quiero fatigar.

Pero te digo, que sin ti no vería las veredas igual,

Los amaneceres no serian tan luminosos,

Y mis amores, no hubieran pasado nunca por mis ojos.

Te agradezco tanto, como espero que me agradezcas a mí.

Porque el solo hecho de que no estés aquí,

Cambiaría muchas vidas, de las cuales te aseguro

Ni sabrías.

Así que aunque no te conozca y tu no me conozcas,

Espero que al vernos como extraños en los caminos de hoy en día,

Me sonrías a mí, a él, a ella, a todos los extraños que pasen por tu vía.

Yo haré lo mismo, no lo dudes

Y si no me crees, no guardes inquietudes

Te prometo que mi palabra durará

Tanto como el tiempo mismo se prolongará.

Con esta promesa, espero de verdad

Que lleguemos a cambiar,

En los corazones de senderos fuera de este lugar.

Días

Semanas

Meses

Y vidas.

A desconocidos lejanos de nuestras poesías.

Poesía original de P.

¿Donde estas?

Te busco en las palabras que alguna vez escribiste, te persigo por infinitos callejones intentando que te muestres como eras. Cambiaste y se me hace difícil entenderlo, y no sé si estoy resistiendo por valiente o por necio. Grito en las noches tu nombre en silencio, abrazo tu lugar vacío en mi cama y sonrío cuidando nuestros recuerdos, que ahora supongo son solamente míos. Insisto en cruzarme en tu camino, me arrodillo a tus pies y rozo tu tobillo suavemente con mis dedos, para darme cuenta que están fríos. Como vos. Por favor, enviame una postal de aquel lugar donde estás ahora, firmala con un beso y pedime que no intente cruzar los siete mares para encontrarte una vez más. 

Prosa original de Improductivo.

Aspirante e Impelente

Dicen que el corazón,

es una bomba aspirante e impelente,

y que su frecuencia puede ser alterada,

por influencias nerviosas u hormonales

Yo os digo que mi corazón solo no palpita,

noto como se para entre beso y beso,

como traquetea en cruces de miradas,

como se desboca ante tus susurros al aire

Yo os digo que mi corazón,

palpita por tus traviesos amaneceres,

late por tus pensamientos silentes,

y tus ausencias le producen arritmia

Yo os digo que mi corazón,

se escapa entre mis costillas,

cuando me dices a horcajadas,

que eres mía con garantías

 Autor: Capitán (Poema propio).