Algún día

demencias-idilicas:

Algún día deberé armarme de valor y controlar mis emociones, alborotándose uno a uno, mientras observo acercarte poco a poco, pensando en decirte lo hermosa que te ves, o que el sol deslumbra más cada vez que te ve, pero no; sé que todo se resumirá en un muy reprimido y efímero saludo ordinario: «Hola», que me responderías de la misma manera, y quedaré tan arrepentido, como siempre, de ver cómo te alejas de mí sin siquiera haberme atrevido a decir lo que has estado esperando que te digan todo el día:

«Qué bonita te ves hoy. Qué bonita te ves siempre».

-Antonio Carbajal

Poesía original de @demencias-idilicas

Nuit Profonde

erosignem:

¿Terminaré de salir alguna vez
del agujero cavado en mi propio aliento?
¿Es verdad que hay una vida
donde cada noche no se sienten
las sábanas llenas de moscas y gusanos?

¿De verdad hay quien duerme y se despierta
abrazado a alguien a quien ama?

¡¡¡Dios!!! ¡¡¡Cómo debe ser
eso de despertar dentro de su piel!!!

¡¡¡Cómo debe ser abrir los ojos
cobijado bajo el fuego
de su sombra!!!

Y saber que cada mañana,
y en cada momento,
ella está en medio del presente
y al principio del futuro.

Yo nunca he experimentado nada parecido;
hace mucho que ni siquiera sé
lo que es besar besando,
ni sentir cómo las perlas
me hacen cosquillas en los ojos.

Saber que una persona es tu hogar,
y no un refugio…
pues el amor no se puede basar
en el miedo a estar solo
sino en en placer
de estar con alguien.

Poesía original de @Eros Ignem

demencias-idilicas:

Senos tristes

Se nota en su cara la desilusión sexual que carga.

Se nota en la mía las ganas de destruir esa decepción.

Ella con tantos lunares en su espalda.

Yo con ganas de conectar esas lunas y formar una constelación.

Y un huerto, de seguro hermoso, en su entrepierna.

Y un gran deseo de enterarme si hay rosas, o de menos, un girasol.

Senos tristes y manos tristes.

Tus senos tristes porque aún no los han tocado.

Mis manos tristes porque aún no te han tocado.

Entonces, también, labios tristes,

que no se atreven a decirte:

«Tengo unas inmensas ganas de que me toques,

te toque,

nos toquemos,

que nos hagamos uno».

O de menos un:

«Quiero hacerme tuyo».

-Antonio Carbajal

Poesía original de @demencias-idilicas

niorv:

Semestre

Hace tanto que le veo,

que en verdad se esmera;

al punto en que sus ojos

se pierden en su rostro.

Hace tanto que le veo girar,

de un lado para el otro sin comprender,

si entiende en realidad lo que esta haciendo,

o el desespero la esta consumiendo.

Lleva días despertando

al sol que no ve el ocaso;

lleva noches desvelando

a los gatos que dan serenata en los tejados.

Llevo meses tomándola de la mano,

arrullandola para que descanse en la cama;

apagando la lamparita de luz naranja,

arropándola con deseos y caricias de angustia.

Hasta cuando terminará el semestre,

ojala no la lleve a su muerte.

Niorv Ogrin

Poema inspirado en vivencias personales. Imagen de @theartofanimation

Poesía original de @niorv

Desnuda.

Quiero que te desnudes para mí. 

No desnudes tu cuerpo, eso vendrá después. Desnuda tu alma, desnuda tus ojos, desnuda tus brazos, desnuda tu mente. Quiero ser tu subconsciente, que tú seas el mío, que no haya secreto alguno.

Si después de desnudarnos sigues aquí, todo habrá valido la pena.

Poesía original de @iamonlyawriter

Una vez me enamore de un desastre.
Era de esos desastres que te hacen
querer ser humano. 
Un desastre alocado,
con el cabello
enredado
y los calcetines bonitos.

No era aquel típico desastre
de cabeza;
era una tormenta
de emociones con
las rodillas pinchadas
y el aroma de todas las primaveras.

Era un desastre bonito,
con su flequillo todo
mal cortado por 
un arranque
de ira. 
Porque aún
siendo la más hija
de puta,
era tremendamente guapa,
con sus rabietas
y esa devoción por la
nostalgia. 

Era un desastre,
un desastre con una marea 
preciosa en eso de amar.
Era un desastre que juraba no llorar 
cada vez que se quedaba sola,
y un desastre inquieto,
y un desastre roto.

Y no sabía diferenciar de cuando 
le hacían daño,
a cuando le querían. 

Era un desastre,
sí,
pero era de esos desastres
que daba gusto querer.

Yo no sé si exista la magia,
pero os juro,
que era el puto desastre
más bonito que jamás 
haya visto.

Álex Hernández (via la-ciencia-celeste)

Poesía original de @la-ciencia-celeste

SILENCIO

pumpumita:

se cae
tu silencio,
míralo
como resbala
por mis mejillas
arrastrando todo a su paso,
mis lágrimas,
las esquinas del tiempo,
hasta mi voz,
que se hará silencio con la tuya,
y ya mudos,
sabremos cuánto hubo que gritar
para dejar de amarse.

© Paula Julia

Poesía original de @pumpumita