Entre los ojos tenía dos lunas, dos lunas llenas, dos lunas que alumbraban la vida de cualquiera. Sus lunares eran constelaciones que entre sí formaban magia universal. Con las manos construía horizontes, futuros difuminados, pintaba atardeceres. Entre los brazos guardaba esperanza y vida y abrigaba unas ganas indelebles de ser amada. Sus pestañas formaban huracanes que derrumbaban querellas enteras y movía mares solo con su aliento. Tenía entre los labios la canción que a nadie incomodaba, la música más bonita. Dibujaba con su boca una sonrisa que dejaba al descubierto cada uno de sus dientes, que ante la oscuridad brillaban como nada y siéndolo todo, se llevaba al hablar cada posibilidad de encontrar a alguien con la mente más linda, más llena de luz, tan misteriosa y grande como el universo mismo, ese universo que brillaba con ella.

Poesía original de @alexterieurdelarealite

1. Entre el amor imposible y la presencia de la muerte
transcurre el día.
¿Se detiene el corazón o explota?
El olor de la clínica me trae las preguntas:
¿Me licuaré por dentro? ¿Me aferraré a la vida
o dejaré sereno que el fin llegue?
El amor absoluto es el amor imposible,
este feliz amor en que te invoco obsesivo
y tú ni me recuerdas.
Este amor imposible es la manera como la muerte
se apodera de mí por la mañana.

Fragmento de Libros de poemas por Darío Jaramillo Agudelo. 

gabriela–maciel:

Aquí me quedé yo,
en el jardín de las niñas tristes,
donde todas esperan,
donde ya no amanece.

Aquí estoy, otra vez
deshojando margaritas,
tratando de colorear sin salirme de la raya,
sonriendo cuando se debe.

Me explican en susurros extraños
que el frío se me quedó en el miocardio
que se irá y que me gustarán las flores,
que no debo recibir visitas a la hora del té…

Aquí estoy, en el jardín de las niñas tristes
desayunando tres amapolas diarias,
olvidando cuánto amé una vez el café,
porque me daña,
porque me altera,
porque me hace temblar…

Aquí estoy dando vueltas,
aguardando el escape con paciencia,
esperando que por fin ya no vuelvas,
como prometiste,
por la puerta de atrás…

– Poemas con gotas de clonazepam,
Para mi trastorno obsesivo,
De mis escritos que estaban en borrador,
Gabriela Maciel

Poesía original de @gabriela–maciel

Algún día

demencias-idilicas:

Algún día deberé armarme de valor y controlar mis emociones, alborotándose uno a uno, mientras observo acercarte poco a poco, pensando en decirte lo hermosa que te ves, o que el sol deslumbra más cada vez que te ve, pero no; sé que todo se resumirá en un muy reprimido y efímero saludo ordinario: «Hola», que me responderías de la misma manera, y quedaré tan arrepentido, como siempre, de ver cómo te alejas de mí sin siquiera haberme atrevido a decir lo que has estado esperando que te digan todo el día:

«Qué bonita te ves hoy. Qué bonita te ves siempre».

-Antonio Carbajal

Poesía original de @demencias-idilicas

2. Podría perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubieras existido nunca.
Pero te amo.

Fragmento de Poemas de amor por Darío Jaramillo Agudelo. 

Nuit Profonde

erosignem:

¿Terminaré de salir alguna vez
del agujero cavado en mi propio aliento?
¿Es verdad que hay una vida
donde cada noche no se sienten
las sábanas llenas de moscas y gusanos?

¿De verdad hay quien duerme y se despierta
abrazado a alguien a quien ama?

¡¡¡Dios!!! ¡¡¡Cómo debe ser
eso de despertar dentro de su piel!!!

¡¡¡Cómo debe ser abrir los ojos
cobijado bajo el fuego
de su sombra!!!

Y saber que cada mañana,
y en cada momento,
ella está en medio del presente
y al principio del futuro.

Yo nunca he experimentado nada parecido;
hace mucho que ni siquiera sé
lo que es besar besando,
ni sentir cómo las perlas
me hacen cosquillas en los ojos.

Saber que una persona es tu hogar,
y no un refugio…
pues el amor no se puede basar
en el miedo a estar solo
sino en en placer
de estar con alguien.

Poesía original de @Eros Ignem

Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.

Fragmento de Exilio por Alejandra Pizarnik. 

demencias-idilicas:

Senos tristes

Se nota en su cara la desilusión sexual que carga.

Se nota en la mía las ganas de destruir esa decepción.

Ella con tantos lunares en su espalda.

Yo con ganas de conectar esas lunas y formar una constelación.

Y un huerto, de seguro hermoso, en su entrepierna.

Y un gran deseo de enterarme si hay rosas, o de menos, un girasol.

Senos tristes y manos tristes.

Tus senos tristes porque aún no los han tocado.

Mis manos tristes porque aún no te han tocado.

Entonces, también, labios tristes,

que no se atreven a decirte:

«Tengo unas inmensas ganas de que me toques,

te toque,

nos toquemos,

que nos hagamos uno».

O de menos un:

«Quiero hacerme tuyo».

-Antonio Carbajal

Poesía original de @demencias-idilicas

XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
Hay alguien aquí que tiembla.

Fragmento de Caminos del espejo por Alejandra Pizarnik.