Tenía el corazón en ruinas. Quién sabe qué desastre le había sucedido.
Etiqueta: Poema
La piel es vertedero de memoria
lo mismo que el poema.
I hate you 7.
Cada vez me importa menos tu opinión. Ya no me interesa que te sientas orgulloso de mí, no me importa si estás bien, me da igual si te sientes triste.
Tus lagrimas, ya no me hacen ni cosquillas al corazón. Tu dolor, solamente me irrita.
El peso que cargas en tus hombros, espero que ampolle tu piel; que sangres. Que el sol queme tu nuca, que tu boca esté seca y tu mente nublada.
Espero que caigas de rodillas, sobre hojas de acero afiladas. Que no puedas levantarte y que nadie nunca te de la mano.
Poesía original por @libroabierto-bmar
A menudo converso con mis sueños.
Los invito a salirse de la noche
y se sientan, con trajes neblinosos,
junto a mi mesa sucia de papeles.
y les pregunto sobre su sintaxis
porque se ofenden si hablo de semántica.
Hoy he recuperado de sus manos
un fragmento de ti tan exquisito .
como una noche de junio en Gil de Biedma,
un otoño de Keats o aquel sabor a polo de naranja
de las viejas mañanas de domingo.
y te prometo que no exagero
cuando al mirarte sonrío
y te digo que sos lo mas hermoso
que mis ojos jamás pudieron ver.
vi muchos cielos de van gogh
y muchas flores de monet.
presencié puestas de sol, amaneceres;
y tuve estrellas envolviéndome
mientras hojas secas crujían bajo mis pies.
pero te vi. y nos miramos.
y ahora de verdad no puedo creer
que tenga nebulosas en mis manos.
y que me quieras también.
las pinturas no me miran, querida.
y las melodías suenan, pero siempre tan allá…
y ahora que tengo arte del más hermoso
acariciándome los dedos
puedo comprender por qué los artistas
recrean sus obras una y otra y otra vez.
aunque quede hermoso, nunca queda bien.
porque el arte verdadero
(ese que te toca, y da ganas de vivir)
no puede ser pintado o escrito
ni capturado completamente, de ninguna manera.
y justamente por eso voy a seguir escribiendo.
porque, a pesar de ser un desastre,
te veo.
yo sí te puedo ver.
Poesía original de @escribir-huyendo
Hoy me pasa el amor de parte a parte.
Temo encontrarte y no reconocerte.
Temo extender la mano y no tocarte.
Temo girar los ojos y no verte.
Temo gritar tu nombre y no nombrarte…
Temo estar caminando por la muerte.
La Hoguera
Quizás en el futuro te vuelva a querer,
pero por el momento solo me dedicaré a tejer.
Te tejeré una cuerda,
para que no te escapes de mi pálida hoguera.
Te agregaré colmillos, garras y un corazón de
hielo,
porque así necesito que ardas,
porque así ni el recuerdo te salva.
Es más fácil quemar todo lo que odio contigo
a que intentemos re construirnos de cenizas.
Que tus labios se tornen secos, amado mío,
quiero olvidar que una vez me besaron.
Así que guarda silencio, no me busques y no
dejes rastro de tu melancolía,
que solo quiero despertar en las
mañanas y que ardas hasta que no dejes
nada.
Poesía original de @madrevaca
Atardeció sin ti. De los cipreses…
a las torres, sin ti me estremecía.
Qué desgana esperar un nuevo día
sin que me abraces y sin que me beses.
Callejeron
Caminando
por la vereda de grandes baldosas marrones y cuadradas que cada tanto se
encontraban quebrajadas, me encontraba entre el suelo y los tejados que me
impedían mirar el cielo, se sentía la gente encerrada en sus casas con mentes
apagadas y secas como pasas. Yo caminaba sin todavía ver la luz, economía empobrecida
reflejada en lo que se decía. Más marrón que el suelo era el río por donde
barcos cruzaban sin amigos, solo mulas de carga para dónde yacía la luz, ya ni
se creía en Jesús. En aquel exterior era todo mas luminoso a mar abierto se
proclamaba lo grandioso, dinero y nobleza a puro ocio. Grandes islas en las que
se hacían los negocios, de la que nosotros solo éramos los mozos. El ambiente
dentro de nuestro habitad no era enfermizo, pero solo ahí se notaba el sucio
piso. Ocultos bajo un inmenso puente no nos permitían abrir las mentes ni el
sol ver sonriente, y lo que menos se veía era esa risa justamente. Decidí huir
como un cobarde sin cambiar dónde crecí como hombre y viví hambre, solo pensé egoístamente
en a mi cambiarme. Me esperaba soledad y peligros nadie salía a pasar la maldad
que se vivía, muy peligroso allá afuera, lo desconocido es lo que nos encierra.
Siempre las historias frecuentaban sobre los aventureros que allí cruzaban, se
dividía por un libre sendero que al parecer para pasar siempre había un pero,
PERO me di cuenta que mi pero valía por esos sesenta que esclavos de rentas
necesitaban libertad a la que no apuestan. Ha de ser por que el número sesenta
se restaba y si salían iban a ser cincuenta. Así fue por años que de miles solo
quedaron hermanos de lo muertos en vano. Y ahora decidí dejar en mis manos el
escalofriante acto de salir a ser humano.
Prosa poética original por @dobarro
El alma existe.
Y huele
a sales y calor,
lleva un silbido impuro,
arde como la menta
y se pliega y se ciñe
a tu vientre.
