Sus ojos se extraviaron para siempre
contemplando la belleza
de un paraíso
tan solo prometido
Etiqueta: Poema
Te espero guardándote,
un pequeño puesto a mi lado
Con un
cofre lleno de poemas
— de lo más cursi—
Anhelando,
que tú también me quieras
Porque
sólo e infeliz nací
Que en
el colegio, mis amiguitas
siempre
me echaban en cara
a sus
novios
Ando
deseando que escribas mi nombre
En tu
cuaderno, encerrado
con las
líneas del esfero
En un
contorno con forma
de corazón
Queriendo
que me extrañes
y así,
en
cada encuentro, me abraces
Porque
sabrás entonces…
lo que
más me gusta, recibir de ti
—
En el bús un puesto vacío / Arturo Sosa
Poesía original de Arturo Sosa.
No olvidés que es mi corazón el que te mueve.

Vaso.
Después de haber convivido con gente con la que no me gusta convivir, después de haber actuado como no me gusta actuar, después de haber bebido cosas que no me gusta beber, después de haber conversado sobre cosas que no me gusta platicar, después de haberme perdido en un mundo que no va más allá, en un mundo que describiría como terrenal, donde lo único que importa es hoy, esta noche, la morra con la que te besarás, lo ebrio que acabarás, el dinero que presumirás, los “amigos” que harás. Veo mi vaso, el fondo parece cercano. Quisiera tirar el contenido y dejar de sentirme así. Todo me da vueltas, sonrío sin estar feliz, mi lengua es lenta y torpe, mi cara luce roja, siento náuseas, pienso en mamá y su cara de preocupación al verme.
¿Qué carajos hice? Doy un último gran sorbo, basta de preocuparme por las consecuencias. Estoy nervioso, asustado, no tengo el control de mis acciones, quisiera volver el tiempo.
Me siento como un vaso: hueco, vacío, frío, inanimado, rojo, moldeable, desechable, contaminante… Espero que el próximo fin de semana que haga lo mismo, no me sienta así.
Prosa original de Diego González.
La noche es un beso infinito de las tinieblas infinitas.
Todo se funde en ese beso,
todo arde en esos labios sin límites,
y el nombre y la memoria
son un poco de ceniza y olvido
en esa entraña que sueña.
Penumbra
La historia sobre tu agonía
no es más que una lágrima otoñal,
mitos que embellecen un balcón vacío
y sábanas que seducen los reflejos,el ocaso descifra el mayor secreto,
aquel que guarda la amada,
y cada un tanto nos alumbra
con la más hermosa de sus caras.-Josué Cabrera
Poesía original de Josué Cabrera.
Dándoteme en exacta palabra,
digamos que ya los años comienzan a trabajarme:
ve mi copete, mi pava con canas
ve esta línea rondándole a mis ojos,
perceptible pata de gallo si hay luz brava
¿soy yo la tu muchacha apretada a tu abrazo?
¿Quepo en tu idea de mí?
CUANTO TE DESEO
Cuando te pienso como hoy
Mil imágenes pasan por mi mente
Y detalló unas tantas , ah si supieras
Que con un manojo de ellas
Mis deseos de verte son incontenibles
Mis manos quisieran ser el pincel
Que delinien tus intrépidas curvas
Mis dedos impregnados de pasión
Recorrerían cada centímetro de piel
Para soñar caer una y otra vez en ti
Quisiera extinguirme en esos labios
susurrarte al oído palabras necias
Sentir tus respiraciones profundas
Llenos de un té quiero y te necesito
Y ahí estaría yo otorgando mis dádivas
No tienes ni la más lejana idea
de todo lo que cruza por mi mente
cuando el deseo por ti crece sin límites
Y dentro de mi desatas tempestades
Qué solo quiero calmar con tus besos
Poesía original de Riberpa.
No todo mi corazón te ama
sólo la parte que está enferma.
Quién iba a decirlo…
Dicen que año tras año,
la soledad huele peor…
Pero yo no estoy de acuerdo;
sólo estás solo si te sientes solo.
¿Acaso no es mejor
despertar de madrugada
y sentir sobre tu piel
el cálido picor de la conciencia tranquila?
¿Prefieres dormir al lado
de una mano fría
que sólo te toca cuando te toca?
¿Prefieres besar cada mañana
un rostro al que ya no besas nunca?
Pues no;
yo me quedo con la cáscara rota
de mis paseos invernales;
con la pulpa lívida de un Sol
que esconde sus encantos en los suburbios de Febrero.
Me quedo con mis veranos
en los que voy a respirar del mar
en el que viene a sudar la Luna;
me quedo con esos brindis con Cacique
que le hago a la pantalla del ordenador
mientras pongo mis canciones preferidas…
Me quedo con mis fiestas solitarias,
y con la alegría de haber perdido a esos amigos
que en verdad no lo eran tanto…
Porque, ¿sabes una cosa?
Las fiestas acaban
cuando las máscaras desaparecen.
Brindo por mí. Brinda por ti.
Quién iba a decirlo…
Pero es mejor así.
Poesía original de Eros Ignem.
