Odiarte para quererte,
me dijiste aquel miércoles de noviembre.
No considero que ese sea el camino.
Y que ciego soy.
Y que torpe soy.
Y que enamorado estoy.

No, esta vez sí nos despedimos,
he traicionado mis ideales,
a mi amor propio.
— ¿Cómo para qué?                              ¿Y para quien? —

Dos,
esa era la clave
yo estaba, pero tú,
desapareces,
y vuelves,
como un gato callejero, después
de haber cazado algunas ratas.
Y te recibo con los brazos abiertos,
para descansar
de mi mismo.

Y es que no basta con ser honesto.
Y es que a veces temo no encontrar un amor correspondido.
Y es que a tú lado, yo, no era yo.                             

Ven,
llámame, búscame, extráñame,
para despreciarte,
para vengarme,
para desahogarme.
Y así, poder arrancarme del pecho,
este dolorcito pendejo.
Y así, tú sentirás,
lo que yo tanto recibo de ti.

Hoy desaparezco,
para encontrarme.
Hoy desaparezco,
para ser libre.
—  Y el cielo llora mientras escribo este poema.                                                                     La naturaleza sabe de mi dolor, de nuestra despedida —

Desaparece de una vez por todas Pablo.
Desaparece conmigo.
Desaparece cachorro hijueputa.

“Desaparecer”, Arturo Sosa.
(via arturpepper)

Poesía original de Arturo Sosa.

miliwall:

ya no duele nada
porque maduré
pero siempre hay algo verde
que logra revolver 

el vientre
el vientre está verde
mi mente no pierde
pero le gana el animal 

superada estoy
superada
soy diez mil más
porque multipliqué 

cien por cien
cien por ciento
estoy al cien por ciento
de mi potencial 

esto es sobre mí
y sobre nadie más
es el momento de mi yo interior
desde el más allá 

de a poco llega
del más allá
de pronto llega
trae suerte 

la muerte
es el deadline
aunque tal vez
la vida sigue después 

guotever
soy el bien
y el mal
soy normal 

normalmente única
e irrepetible
en cinco sentidos
supraperceptible

estándar como la
excepción a la regla
intuitiva
como una mujer 

mi cabeza
es mi techo
que es mi refugio
que es mi enemigo 

porque dicen que
los amigos cerca
y los enemigos
aún más 

por eso tengo
la mente en cuerda
la cuerda en mente
para no pensar 

porque racional
se nace
e inteligente
se hace 

ya sé
qué me voy a poner
me voy a vestir
de verde

para camuflar
mi vientre
entre flores
y coronas

Poesía original de Mili Wall.

Quizá algún día
un enjambre de abejas fabrique su colmena
cerca de mí. Quizá algún día
me despierte el zumbido de su vuelo
sobre mis ojos, sobre mi garganta…

Fragmento de Nocturno de Piedad Bonnett.

cadaveres-literarios:

Ayer fue uno de esos días en los que me aterra salir.
Ayer pasé mis horas encerrada tras paredes y enclaustrada tras mi piel.
Ayer fue uno de esos días en los que pensar solo sirve para provocar el llanto,
uno de esos días en los que ya no hay ganas de nada,
pero hay remordimiento para todo y por todo.

Ayer fue uno de esos días,
igual que ayer,
igual que ayer,
igual que ayer.

Y no estaría mal, si no fuera que se me va la vida entre la apatía,
entre la ansiedad y esta falta de ganas,
de esta falta de querer, de esta falta de soñar.
Se me va la vida con todos estos días
como el de ayer.

Ayer fue uno de esos días,
igual que ayer,
igual que ayer,
igual que ayer.

Ayer fue uno de esos días,
igual que hoy.

Aileen Marso

Poesía original de Aileen Marso.

Vómitos 2:1

 No quiero evaluaciones baratas que me susurren al oído que tan bueno soy.

No quiero aplausos insinceros por acciones hechas bajo obligaciones incoherentes.

No quiero palabras las que expresar para que puedan tener una vaga idea de mis pensamientos.

No quiero ojos para ver comportamientos absurdos de personas que he aprendido a querer.

No quiero personas a mi alrededor que me quiten las ganas de vivir.

No quiero música que rebote en mis tímpanos, una y otra vez, para entregarme una falsa sensación de felicidad.

No quiero la sensatez para comprender los problemas que malignos cantan en coro dentro mi cabeza.

No necesito, no quiero, en absoluto nada.

Si me ves, déjame tirado en mi propia grosería y ve lo más lejos que puedas.

Y allí, en ese instante de total fulgor, miro mi madre con ojos vacíos y le pregunto con voz estremecedora.

-¿Por qué? ¿Acaso no era mejor fusilarme al nacer? 

Poesía original de Nix Nebuloyevskj.

Entre lomas grises, el transbordo va mesiendo a los dormidos e inquetiando a los escritores…luces pronunciantes y ruidos de máquinas gastadas, el choque del viento con el metal móvil, toda una pasigua rutina sonora

…mezclandome con los dormidos, voy escuchando al ya ausente Cerati, mientras miro la luna roja…

(via michelnike93)

Prosa poética original de Michael.