Haces que la luz se encienda en mí, que vuelva a sentir la experiencia vívidamente, que me olvide unos minutos de él. Que ya no me parezca tan importante su ausencia, porque es alguien de mi pasado. Poco a poco, me has ayudado, sin querer, porque no te lo he hecho saber, que me alegras los días, me haces reír y aunque no tengamos una relación, ni creo que te interese algo así conmigo, has logrado lo que pocas personas pueden conmigo, reír, reírnos a diario con las cosas más convencionales, pero más lindas que me han pasado últimamente.
Etiqueta: Poesía
Todo amor tiene un espacio.
Todo espacio un vacío.
Y nos llenamos de nosotros
vaciándonos de nosotros.
Podre por esta noche
Puedo mentir por esta noche, tan solo por esta, decirme que estoy contento, que la soledad no me molesta.
Puedo ser sensato por esta noche, ninguna otra mas que esta, y admitir que lo que siento es mi culpa, solo mía.
Puedo amar por esta noche, ¿Por que habría de ser otra que esta? Y decirte que mi vida sin ti a mi lado apesta.
Puedo ser ese alguien esta noche, y no solo esta, ese alguien diferente que inspira a los que se acerca.
Tantas posibilidades para la noche, que generosa que es ella; y sin embargo he escogido, no ser mas que un triste poeta.
Poesía original por @okami-works
Yo no me detendré; y tú camina
como si no nos conociésemos.
Esto ya va mejor.
Ya no le tengo miedo.Y me complace que usted,
como quien no quiere la cosa,
haya fijado el barniz de sus ojos en mis piernas.
Hijos de la luna
Hijos de la luna que gritan con gargantas
desgarradas,
sin alas y sin cielo,
sin voz y sin lamento.
Hijos de la luna que lloran en su luz,
que pierden la vista por cansancio,
que pierden la vida sin vivirla.
Hijos de la luna, hijos de nadie,
seguirán brillantes en los recuerdos,
seguirán muriendo detrás de sus sueños.
Poesía original por @madrevaca
Desnudo en sombra
Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior,
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me asusta y que ¿quiero?
poseer, pero… tú, ahí estás tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar,
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado…
y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.
por Almudena Guzmán.
No binarie
decís que asesino al lenguaje,
y a veces también lo creo.
decís que me decida,
que no existe no estar en un extremo.
decís que somos pocos,
que no podemos cambiar nada.
me pedís que no hable,
que no diga quién CREO que soy.
porque no soy real,
son puros inventos míos.
“definite”.
estoy tan cansade de eso…
no cansada ni cansado,
porque no quiero decirlo siempre así.
no quiero que me confundan
y tener que callarme,
gritar en silencio.
no quiero tener que usar lo conocido
solo para ser tomade en serio.
ya no voy a pedirte por favor
que me dejes creer que existo.
vos me ves,
yo me veo.
estoy acá, aunque no quieras creerlo.
nunca jamás vas a lograr
que lo dude de nuevo.
porque para vos somos pocos
pero te sorprenderías si vieses
qué tan alto podemos alzar la voz.
porque decís que somos nada,
pero esas palabras ya no importan.
acá estamos, existimos.
y tal vez nunca pueda cambiar tu mente
pero te aseguro
que vamos a cambiar el mundo.
Poesía original por @escribir-huyendo
De un tiempo
a esta parte
estoy prisionera
en un coche
de gritos y hielo
que circula
por carreteras oscuras
y en vertical
como catedrales,
deslumbrada
por las luces largas
de los que vienen
en sentido contrario
que sois todos.
Te Amé.
Te conocí, inhalé tu esencia arrolladora en mi alma y te mezclaste con la sangre que corre por mis venas, desde entonces fluyes bajo mi piel intensamente y mi cuerpo te vive aunque no te toque.
Te sentí a cada palabra como si me besaras el espíritu, y desde entonces no encuentro manera en mi lógica de dibujar el paraíso sin tu silueta.
Te ruboricé, y como penalización por mi osadía, tu ternura me arrebató la templanza, tu hermosura me hizo hablar entrecortado y tus ojos me condenaron a viajar eternamente por tus confines.
Te deseé desde los pies hasta la cabeza, de polo a polo, y desde entonces no deseo nada más que ser uno sólo con tu piel.
Te soñé, y nunca despertar fue más decepcionante. Qué triste y doloroso es mirarte desvanecerte con la inminente llegada del despertar.
Te amé, y desde entonces, no sé amar a nadie más.
— Noctámbulo del Arte.
Poesía original de @Noctámbulo del Arte.
