[…] sus manos escondió entre mis cabellos
y “Escucha -dijo susurrante-: Te amo”.

Fragmento de Era en invierno… de Olindo Guerrini, traducido del italiano. 

Palette Pourpre

niandra-in-the-moon:

Canción sugerida: Copenhague 


“ Ojalá pase mucho tiempo antes de volver a verte, no quiero sentir como mi corazón caerá en pedazos “ 

l. Carretera

Puedo observarlas desde lejos,
en una paleta de colores púrpuras
difuminadas en lo alto del cielo
con apenas bordes oscuros.

Las lejanas montañas
de superficie rocosa
te han dormido
con una canción
de amaneceres coloridos,
vientos fríos,
nieve de ensueño  
y lluvia ha terciopelo.

Imagino cada estación del año
pasando por tu piel de seda,
Haciendo reverencia ante
tus ojos de fuego.

Comienzo a idealizarte
como un hombre sin pasado
Que vive de Páramos mágicos
andando entre rocas, arbustos y frutos salvajes.

¿ya no me recuerdas?

Tus pies y tus manos
recorren sueños desde las curvas de carreteras turísticas,
deleitas tu oído con las voces de los viajeros,
y ese sonido de armonía sustituye mi voz de tus deseos.

Al caer la noche aún me pregunto,
Si cuando ves alguna montaña
difuminada contra el cielo:

¿También me recuerdas?
¿Nos recuerdas?…

…subiendo al árbol más alto,
para abrazar nuestros sentimientos,
congelar el momento
y guardar en las nubes nuestros sueños,
Aquellos que un día compartimos.

Intentos de querer fusionar el fuego con el agua.
Intentos…
que se derritieron en mis mejillas…
y que se mostraron inútiles ante tu inestable alma.

Vuelvo…vuelvo… en la distancia…
Aún te observó durmiendo
entre las montañas más altas
cansado de amores fallidos
e ilusiones de rostros
a los cuales les has borrado el nombre.

Cualquier atardecer
que pinte tus colores en lo lejos,
Siempre…
Me traerá el recuerdo
donde pintabas los paisajes felices
Que alguna vez recorrimos juntos.


– Niandra.

Poesía original de @niandra-in-the-moon.

Alza tus brazos,
ellos encierran a la noche,
desátala sobre mi sed,
tambor, tambor, mi fuego.

Que la noche nos cubra con una campana,
que suene suavemente a cada golpe del amor.

Entiérrame la sombra, lávame con ceniza,
cávame del dolor, límpiame el aire:
yo quiero amarte libre.

Tú destruyes el mundo para que esto suceda
tu comienzas el mundo para que esto suceda.

Alza tus brazos… por Juan Gelman.

De recuerdos y dudas.

gomoryscamel:

¿Ella me recuerda?
Estancada en los labios de él, con las entrañas revueltas de remordimiento y su lengua relamiendose las sombras de mis besos.

¿Todavía me verá venir en las mañanas, entre sueños y sollozos?
Mi silueta amarillenta. Sus ojos preciosos que el sol sumerge en miel.

¿Se acordará de mis caricias?
A veces como cera caliente en la piel, a veces como sábanas de satín tibias.
De ese golpe directo y violento que dejó marca en esta hoja de papel.

¿Se acordará mis palabras?
Las de una mujer perdidamente enamorada. De un alma inexperta lista para morir.
De una vida completa dispuesta a sucumbir.
De unos ojos, labios y manos siempre buscando complacer.
De una existencia y esencia siempre a su merced.

¿La recuerdo yo?
Con el ridículo corte de cabello que atribuía madurez a su silueta infantil.
Con una taza de té verde quemándole los labios.
Los ojos diminutos a través del cristal empañado, la mirada de duda, la sonrisa perversa, el puchero típico y su mano en mi piel.

Después, el mundo para mí sola.

¿Yo la recuerdo?
Díganle que no, que su traición me ha dañado la memoria, que ya no me sé su nombre ni su canción favorita.
Díganle que soy libre y agraciada, fuerte y sabia, que nada se me ha vuelto a hacer añícos.

Díganle que si quiere pasar a saludar, ya sabe dónde encontrarme.

Poesía original de @gomoryscamel

A diario en un cuerpo distinto apareces
a diario en la misma casa

y yo busco entre los nombres que tienes
    soledad    aurora    esperanza
y me meto en tu boca como en un agua
    siempre renovada

dices que eres la misma en la misma
    tarde clara
y yo sé que no porque de noche recuerdas
    mis ojos
y me tocas y me cantas

pero qué tengo que decirte yo amor
si tú lo sabes todo y sin embargo callas.

Asonancia V por Rogelio Guedea.

Aún estamos aquí.
                                     Pero, de pronto,
han pasado diez años
y tú y yo somos dos desconocidos.

Fragmento de En el caminopor Benjamín Prado. 

Cambios

erosignem:

Quizá fue un sueño de aguas tóxicas,
ó el impacto eléctrico de un verso
que me dejó el aliento
lleno de amores sedientos y anhelos de fuego.

Quise que cada invierno
fuese como bucear entre las esmeraldas nacaradas
de una pálida y reconfortante melancolía;
quise que las vértebras de mi espalda,
regadas por tu cabello y por el viento de verano,
florecieran sonrientes
entre tu olor y el de la tierra seca.

Ya no importa.
No te necesito.

A las nubes por fín
se le empiezan a caer las malas carnes;
el atardecer por fín
rueda fresco por mi pecho.

Ahora, el silencio humeante
que siento sobre mi ropa, sobre mi piel,
sobre mi aliento,
me provoca placeres subterráneos
que tú jamás podrías darme.

Ahora, sólo me sirves para saber
cómo debo sofocar de ahora en adelante
los torrentes de luz puerca y descuidada
que suelen irradiar las almas cargadas de veneno.

Y aunque la esperanza siga siendo
el molde de la tempestad
y de los arco iris agotados,
tengo que decirte
que la soledad es el mayor premio
que un hombre podría recibir
tras haberte conocido.

Eros Ignem

Poesía original de Eros Ignem.