“ Esta noche la tristeza me ha vuelto a abrazar, destrozandome el alma… atada a los labios de la soledad con falta de esperanzas y felicidad… así nació este texto. “
Comencé a perderme, comencé a sufrir, comencé a divagar en cada uno de nuestros recuerdos diariamente. Supe que era mi fin, porque cada vez que recordaba su mirada, no podía pensar en otra cosa que no fuesen sus profundos y oscuros ojos, cada vez que recordaba sus labios, no podía dejar de sentir un deseo irresistible, además, comencé a soñar sueños que ningún mortal se atrevería jamás a pensar. Cada vez que el estaba en mi mente me sentía tan protegida y feliz aunque a la vez me sentía tan vulnerable y deprimida, ya que en esos momentos sabía que si el dejaba de quererme estaría totalmente incompleta.
[…] yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo
y me produce estremecimientos, insomnio, soledad,
porque la paz conmigo misma sería una guerra sin fin,
dos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida
que no entra en mis planes.
Fragmento de Soy una mujer sin problemaspor Juana Bignozzi.
Que haría yo sin tus flores
que haría yo sin esta permanencia
de tu gesto y tu lugar
Que haría yo si debiera pensar
en pérdida olvido y sobre todo final
Que haría yo si no tuviera
la certidumbre de tu memoria