Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida.

No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos.

Fragmento de Desechando lo desechable de Marciano Durán. 

La juventud

erosignem:

Te estoy imaginando…

Estás dando vueltas en la cama,
los músculos de tus piernas en tension contra las sábanas;
el aliento irregular,
la sensación de soledad comiéndote los brazos.

“¿Dónde están sus labios?”
Te preguntas.
“¿Cómo viviré sin ellos?”

Pues escúchame bien:

Te aseguro que se curará
ese mordisco de tormenta
que hoy tanto te aflige;
Ese infinito que rompe aguas en sus ojos
no es más que obstáculo
que te ciega la inmensidad de lo que tienes.

Eres joven.
Puedes ser tan fuerte como quieras.
Cuídate.
Ponte guapa.
Fórjate una piel tan suave como puedas
para que la acaricie quien de verdad valga la pena;
para que te mires al espejo en la mañana
y el amanecer recorte tus facciones
con el pulso reluciente.

Es que los años…
¿No sabes lo rápido que pasan?

Aquí estoy yo,
casi en los cuarenta,
con la sensación de haber sido un poco idiota
por haber pasado gran parte de mi vida
devastando mis entrañas con la persona equivocada;
por haber pasado gran parte de mi vida
perdido en inmensidades tan pequeñas;
por haberle llorado y escrito tantos versos
a un par de putas
a las que imaginé trozos de luna
clavados en el corazón y vagina;

He llegado a ser mucho menos de lo que ahora podría ser.

Y me está costando mucho levantar de nuevo el vuelo…

Y no quiero eso para ti…

Cuando pase algo de tiempo,
su voz ya no estará pegada a tus pulmones.
Tan sólo será un charco de sal vieja
que, aunque ahora no lo creas,
puede incluso darle buen sabor a tus recuerdos.

Pero depende de ti…
Quédate con lo bueno que te dio;
con el sexo, con el primer beso,
o aunque sea,
con la lección que has aprendido.

Pero que nadie te quite
lo que me han quitado a mí:

La juventud.


Eros Ignem

Poesía original de Eros Ignem.

Centinela herido.

Ahí en ese patio fúnebre y tétrico
Alguna vez hubo un jardín
Regado con las aguas de la ilusiónSembradas las esperanzas

En todo el año, en cualquier temporadaCrecían imponentes flores de bellos colores
De este cuidaba un centinela de rojo corazón
Noble y sin malicia, cual si fuese otra flor.

Furtiva sombra en la noche entró
Una semilla pútrida plantó y pronto enraizóSilenciosamente contaminó todo el Edén Quien de muerte enfermo y sucumbió.

Abyecto se volvió, ruin destino cruel
Las flores con lepra se deshicieron.
Todas las hojas en cenizas se convirtieron.Por los suelos espinas con veneno surgieron.

Y el centinela de antes rojo corazón
Se ensombreció,
Clavose al piso con los ojos apagados e iracundos
El rojo en gris transmutó como piedra sin sabor
Seco y gélido su corazón,
Todo en odio lo volvió.

Poesía original de @xangelxsotelox

No soporté bien la felicidad. Falta de costumbre. En tus brazos, lo único que yo podía hacer era morir.

Fragmento de Fuegos por Marguerite Yourcenar. Traducido del francés.

Ahí en ese patio fúnebre y tétrico 
Alguna vez hubo un jardín
Regado con las aguas de la ilusión
Sembradas las esperanzas

En todo el año, en cualquier temporadaCrecían imponentes flores de bellos colores De este cuidaba un centinela de rojo corazónNoble y sin malicia, cual si fuese otra flor.

Furtiva sombra en la noche entro 
Una semilla pútrida planto y pronto enraizóSilenciosamente contaminó todo el Edén Quien de muerte enfermo y sucumbió.

Abyecto se volvió, ruin destino cruel
Las flores con lepra se deshicieron 
Todas las hojas en cenizas se convirtieron 
Por los suelos espinas con veneno surgieronY el centinela de antes rojo corazón Se ensombreció.

Clavose al piso con los ojos apagados e iracundos
El rojo en gris transmutó como piedra sin sabor
Seco y tétrico su corazón,
Todo en odio lo volvió.

Poesía original de @xangelxsotelox

La muerte es un sacramento del que sólo son dignos los más puros: muchos hombres se deshacen, pero pocos hombres mueren.

Fragmento de Fuegos por Marguerite Yourcenar. Traducido del francés. 

LA LENGUA DE LOS SIGNOS

Se puede llegar a pensar
que el ánfora de la oscuridad de la que bebemos
(y de la que por ansia nos mantenemos sedientos)
está resuelta por pinceladas de realidad sobre trasfondos de misticismo,
pues qué es un sueño sino un tiempo vertiginoso
en el que en su mayoría suceden deseos
disueltos, a veces,
por las desdibujadas sombras de absurdos periplos,
qué es soñar sino levitar en lo incierto
hasta sentirse dentro de este mundo y fuera,
quizá donde no habiten naturaleza ni reglas,
quizá donde no existan recuerdos ni quimeras;
y qué es nuestro
sino desdibujar la realidad a conveniencia
haciendo despuntes de un mismo verso,
perpetrando la soledad,
disolviéndonos en continuo desentendimiento.

Hoy que estamos solos,
titubeando silenciosos,
auscultando nuestro instinto,
medrando por las preguntas que nunca antes nos hicimos,
por fin nos damos cuenta del milagro de estar vivos:
estamos advertidos por la sangre en los ríos de los que antes vinieron,
por las viejas tumbas en los cementerios,
por las mudas tertulias de epitafios desvanecidos con el tiempo;
tenemos la advertencia inmediata de cada latido:
ya con su perorata acallada,
somos sombra tras sombra,
desubicados –
y encogidos.

Ya en el último auspicio,
cerca de todos los dogmas
o quizá de ninguno,
en los últimos cantos de nuestros decelerados versos
cerca del verdadero abandono de la filantropía,
somos sacudidos por el lento desvanecimiento
de lo que hoy llamamos sino
y en otros lugares entenderán como proceso:
el propio abandono, de facto,
es el único instante en el que existimos,
pues todo movimiento llega a su máximo
justo antes de considerarse extinto,
lo que para nosotros supone
el lenguaje de los signos,
la marcha sepulcral donde comunicamos
que dejaremos ya de ser oídos.

Poesía original de Joan: Tumblr | Blogspot

En la frente besar -penas borrar.
Beso la frente.
En los ojos besar -el insomnio quitar.
Beso los ojos.
En los labios besar -dar de beber.
Beso los labios. 
En la frente besar -la memoria borrar.
Beso la frente.

En la frente besar -penas borrar… por Marina Tsvetaeva. Traducido del ruso. 

francisrimbaud:

Cerveza en mano y ¡A bailar!
con el chico que no tiene nombre, 
pero besa rico
y apretadito.
Siempre olvidando mi soledad,
con sexo desconocido.
Soy una flor en luto y maldita,
aburrida de su existencia,
arrepentida de sus acciones,
atada por las raíces del miedo
y la cobardía.
Que alguien me salve
y me arranque de esta tierra toxica.
Que alguien me enseñe a ser fuerte
y valiente.

— Viernes en la Noche / Arturo Sosa

Poesía original de @francisrimbaud