No sé si me engañaste, más fingiste
tan bien tu amor y tu entusiasmo loco,
que hoy, aunque nada entre los dos existe,
aún me parece que me amaste un poco.

Fragmento de Postal por Federico Rivas Frade. 

山本.

emyeistuff:

Hoy me dijeron tu nombre después de mucho tiempo sin escucharlo.

No pensé nada.
Sentí de todo.

En una fracción de segundo recorrí el camino que nos tomó una eternidad construir…

Desde las primeras miradas cómplices, hasta nuestras discretas manos entrelazadas.

Escuché el inicio de “All These Things That I’ve Done” en crescendo por mi cabeza.

Miré las lamparas de papel, moradas y rosas, reflejarse sobre tu cuerpo.

Disfruté tu risa de majestad, bajita, pegadita a mi oído.

Me alumbraron tus ojos perfectamente delineados y reconocí tu boca arruinada por nuestros pintalabios.

Me invadió el placer puro, los ojos adormilados, las historias íntimas y tu desnudez a mi lado.

Traté de recapitular el final de nuestro pacto, pero no pude encontrarlo, ni en el mapa, ni el calendario, ni en el reloj, ni en el anuario.

Por su puesto que lo encontré después, donde siempre ha estado, en la sonrisa de ese hombre que sostiene tu mano.

– Gomory 
(@emyeistuff)

Poesía original de @emyeistuff.

Con las puertas abiertas
definitivamente
al dolor al dolor al dolor,
al crepúsculo humano, a los acontecimientos
resbaladizos, grises del corazón, de los ojos
cortados, bruscamente…

Fragmento de Oficio de tinta por Miguel Sánchez Gatell. 

DIMORFIDAD

los-laberintos-de-mi-memoria:

 Ella le susurró al oído _te amo, por Dios, te amo.. y también te odio, con todas mis fuerzas_


Entre los besos con sabor a reproche

se fruncieron las medias negras… 

Dejando un halo de optimismo,

mientras el óvalo del espejo 

miraba las siluetas engarzadas…

uno… a… uno,… pero  

solos contra el universo del tiempo.

Letras por:La Chica Laberinto 

Poesía original por @los-laberintos-de-mi-memoria

Un libro para ti.

poesiasantiagorincon:

Siempre he querido un libro con mis mejores poemas;
Sin prólogo, ni numeración, ni editorial,
Sólo tu nombre y todo lo que me inspiras.
Un libro que describa tu sonrisa y que leas sólo tú,
Que seas la única persona que lo entienda,
Tal vez la única que lo aprecie
Y te sientas en cada letra.
Un libro que te traiga a mí,
Que me lleve alojado en tu corazón antes que en tu mente,
Que seamos emociones encontradas,
Que por fin descubra la respuesta a tus misterios;
Aprender de ti, vivirte y sentirte así como te escribo.

Y para mí escribirte es como robarle amor a la poesía,
Porque para corresponderte me sobra amor, pero me falta poesía:
¿Acaso podría meter en un poema todo lo que siento al verte?, no lo creo.
Tu presencia me alegra cualquier día y tu ausencia me tira el cielo encima,
Sin ti, mi vida está llena de ruinas y horrores, contigo me siento siempre en primavera.

Espero tener el valor de hacerlo,
Y que ese libro llegue a tu puerta,
Que firmes el recibido y te tires a la cama,
Lo leas y me pienses;
Espero que sea como yo quiero,
Que lo leas y releas, mentalmente y en voz alta,
Una y otra vez
Hasta que comprendas que es por ti
Que yo escribo…

-Un libro que diga lo que yo no puedo cuando esté en tus manos, y que sea lo que no fui cuando te tuve-

Poesía original de @poesiasantiagorincon

Hoy entiendo.

Hoy entiendo que hay tiempo y hay destino,
que el camino es una senda que diverge del sentido,
que no hay control sobre las horas, que no
existe tal cosa como el absoluto dominio,
que no hay enclave de expertos en una tierra
algo más esbelta que cuerda,
que no hay entendimiento que todo resuelva
porque sólo hay mentes sordas
y un hambre de saber que ya no aprieta.

Hoy veo bondad en los ojos de las personas porque
veo que el carisma crece a la vera de un espejo,
ayer sólo me veía solo en un mundo, insatisfecho,
cómo se han perdido las costumbres; yo, que
crecía pensando que el carisma se absorbía
de las grandes mentes que se descubrían al mundo
con dóciles palabras que trascenderían la muerte,
el absolutismo de lo bello estaba en la abstracción
del subconsciente, en la desidealización de lo perfecto,
en todo aquello que retuerce al amor perenne
que cambia de follaje cada invierno,
quizá la excusa del tiempo se ha vuelto endeble,
quizá la sorna en nuestro eco nos ha hecho ir a menos
y aunque hoy entiendo, también todo me sorprende.

Tengo los pies empolvados en nostalgia por algunas cosas que
sé que no siguen siendo, me he acompasado al ritmo lento
de las emociones simples, el mundo se ha hecho superfluo,
intransigente, olvidadizo, plañidero, perecedero,
cambiante; se ha empequeñecido, había sido excelso…

Por todo lo que supone hacer del final un hito
y de lo irreal un ejercicio, existimos,
y no hay razón que entienda que el tiempo sigue siendo breve
pero que nuestro capricho nos da un alcance infinito.

Poesía original de @joananiorte