No importa
con cuántos hables
o interactúes a diario,
siempre debes guardar
una parte de ti mismo
para esa persona;
para ella que es Ella sola.
Comprobarás que el tiempo
que le estás reservando,
en realidad,
es un regalo que das
para realmente
vivir tú.

@res–non–verba

Dame del veneno de tu boca, muerdeme la piel que el dolor es dulce, no me des paz, adéntrate a mi alma, suspirame en la sangre, no me dejes respirar, que esto es tan poco de lo que quiero de ti, amame con la violenta ternura de tus manos, ahogame en tu cruel y hambriento aliento, has que pida por más.

Marcella

Prosa poética original de @mezcalina-en-los-labios

Pero nos imaginamos el porvenir como un reflejo del presente proyectado en un espacio vacío, mientras que es el resultado a menudo muy próximo de causas que en su mayor parte
se nos escapan.

Fragmento de La prisionera por Marcel Proust, traducido del francés. 

alex-wright11:

El tiempo

“1, 2, 3, 4…” y así podría seguir contando los segundos que pasan de mi vida. Es raro porque todos nosotros sabemos del tiempo, sabemos de su existencia, sin embargo, casi nunca lo logramos percibir. Es como si no tuviese importancia, aunque en realidad es quién determina nuestra bomba de muerte. El tiempo es una bomba de muerte. Mientras menos lo notamos, más rápido explota, más rápido morimos, más rápido dejaremos de hacer eso que anhelamos hacer. El tiempo es importante, casi tan importante como “el qué debo hacer ahora”. No lo desperdicies, no enciendas esa mecha porque en un 2×3 ni te darás cuenta, pero estarás en el hospital despidiéndote porque ya ha llegado tu hora.

Alex Wright

Como puedo explicarle que le amo mas que a mi vida, que haria todo por esa persona que mi vida depende de la suya?

Quizás si podrías vivir sin su presencia: 
sin amaneceres entrelazados entre piernas y brazos, 
noches solitarias buscando perder la cabeza entre luces parpadeantes y líquidos nebulosos,
con cada día diluyéndose en el siguiente y en el siguiente y en el siguiente…

Quizás podrías intentarlo, 
pero la verdad es que tu corazón quedaría destrozado
y se alojaría permanentemente un grito en tu garganta
y la sal en tus pestañas
y el insomnio en tu cama
y un recuerdo turbio de la felicidad en tu memoria.

Puedes decirle esto, que la cosa es que aunque quizás pudieras lograrlo, 
la verdad es que prefieres no hacerlo
porque su presencia trae consigo soles y lunas y estrellas
y reemplaza los gritos con risas
y la monotonía del día a día con un revoloteo de mariposas en el pecho y estómago.

stahv:

perdón.

no lo espero, pero lo quiero. lo deseo y lo sueño; sueño con que algún día, me pidas perdón.

y tal vez no explícitamente, no pretendo que me lo digas de frente. pero necesito que tengas presente todo el daño que me hacés. mis ojos te lo expresan con frecuencia y aunque lo que ignora mi mirada es tu conciencia, yo se, que en el fondo te molesta. te molesta ser mala persona y no poder arreglarlo; te molesta amarme y no saber cómo hacerlo. y te duele no poder salir de una situación como ésta, porque por más que lo desees, no te voy a querer. o no te voy a querer querer, porque la realidad es que te amo, y los abrazos que me das una vez por año me hacen muy bien.

a veces creo que lo que hacés se justifica con lo que te enseñaron, que tus actitudes no son, en absoluto, por placer. y me han dicho que soy esperanzada, que vivo en una corazonada y, que algún día, me iban a bajar de las nubes. fue tu desprecio el que me empujó del lugar en el que estuve, el lugar donde fui feliz. el lugar donde tu recuerdo era amable y cada vez que te veía me hacías sonreír. pero es que ahora tu amor se traduce en odio, tu alegría en enojo, y tu maltrato es testimonio de lo dañado que estás. como siempre que digo algo está mal, como soy una nena que quiere volar sin haber, ni siquiera, aprendido a caminar; como miro por la ventana esperando ver una señal de que una parte de vos todavía me ama y como tu discurso de desamor me deja tirada en la cama.

como la puerta que nos separa, te deja afuera y a mi encerrada; como el perdón no existe en esta casa.

-stahv

Prosa poética poriginal de @stahv

el desayuno me hizo olvidar lo rutinario
de los días
y disfruté las cosas que tú y yo hacíamos.

Fragmento de Cotidiana maravilla por Alma Rosa García, de su libro El gato que andaba solo.