Quiero cogerte
de la mano
meterme
en tu cabeza
y que grites
por mi venida
mojada
en tus sueños.
por Christian Kleriga (@kleriga)
Quiero cogerte
de la mano
meterme
en tu cabeza
y que grites
por mi venida
mojada
en tus sueños.
por Christian Kleriga (@kleriga)
Y la muerte
nadie la oía
pero hablaba muy cerca del micrófono
Si me golpeas
exhalas
o chocas.
Si me miras, besas, hablas o escuchas:
Me quedo.
Si te rozo
y con la tenue
fricción del aire, te empujo…
Te vas.
Deja de irte.
O vete ya.
Así, en presente continuo,
no puedo más.
por
Christian Kleriga (@kleriga)
Me dio un beso y era suave como la bruma
dulce como una descarga eléctrica…
Quisiera tener el don y el toque que tienen los escritores, los poetas, los locos, para vivir su vida, porque no solo pueden escribirla sino vivirla con una pasión plena, sin miedo y con ganas de más y más, sin importar si lo que viven es bueno o malo porque fue eso lo que decidieron. Puede que yo tenga un toque de loca, pero siempre he deseado más tener el de poeta, para entenderte y verte en forma de rima en mi mente, para saborear tus recuerdos y convertirte en el poema perfecto. Es una labor difícil, pero a su vez, hermosa. En el intento de pasar mi vida a la poesía he comprendido que los tachones y reinicios deterioran la viabilidad de lo pensado, de lo esperado. Que las comas, los puntos seguidos y hasta los suspensivos son necesarios, porque incrementan la fe en que será una buena composición artística. Que los signos de exclamación escritos son sólo el resultado de las preguntas que no han tenido respuesta y que el nivel de su impacto puede variar dependiendo del tiempo en que lo has guardado en tu corazón. Que todo esto pierde un poco de sentido si ha sido creado a base de un imaginario, de un engaño, y que si a la mitad de una estrofa pones un punto, haces que el resto quede sin rumbo, sin una continuidad, sin una razón. Los locos intentan no sentir, no aferrarse, no quieren vivir amando. Los escritores pueden inventarse mil comienzos y cambiar mil veces sus finales para encontrarse, sanarse y saciarse. Los poetas quieren sentir, aferrarse al amor para poder vivir porque esa es su única razón. Pensándolo bien, no quiero ser loca porque te olvidaría, no quiero ser escritora porque de ser necesario te eliminaría una y mil veces de mi relato. Quiero ser poeta porque buscaría la manera de llevarte hasta el final, tacharía y borraría lo malo y las preguntas que crearía serían sobre qué sería de mí sin ti, para que las exclamaciones sean un resultado de la felicidad de construir cada verso junto a ti.
Adriana Vidal
“No soy de aquí.” De aquí, ¿quién es?
Todos vinimos de úteros felices,
paraísos de nata y luz atónita.
Me dolió que te fueras, pero que podía hacer, si tu cariño me es indiferente, actuas como relámpago, apareces y te vas. Y no me extraña tu comportamiento por tu fama de golondrina, migras de estación en estación, dejando huellas, cicatrices, que nunca sanan.
partiste el mundo
en pedazos y
los llamaste países
declaraste tu posesión
lo que nunca te perteneció
y dejaste al resto sin nada
Desde que te fuiste ya no soy el mismo
Y eso para nadie es novedad.
No es novedad para la lluvia ni para la poesía
No es novedad para el dolor ni para la soledadTampoco para la tristeza,
Que siempre se empeña en ahondar tu ausencia con tus recuerdos.
Cada mañana salgo a trotar calculando el tiempo excato para no encontrarme contigo
Despues vuelvo a casa y desayuno nutritivamente como me lo recomendaste
Luego escapo con las pocas ganas que me quedan de vivir a malgastar mi tiempo esperando que se consuma otro día en el que no estás
Y vuelvo en la noche a enfrentarme con el imsomnio que normalmente puede más que las ganas de dormir sin soñarte.
Ante cada caida solo me levanto porque a pesar de saber que volveré a caer, cada caída es diferente.Digamos que no todo está tan mal
Dejé de fumar; para hacerme daño me basta con tus fotos.
Llevo una dieta adecuada, limpio mis zapatos, plancho la ropa
Visito nuestros lugares comunes sin sentir que me falta medio mundo porque no estás tú.
Te escribo, por si me lees y por si no también, poemas mediocres que se acumulan en la papelera
Porque sin ti no hay poesía que valgaY ahora que no estás
Estoy tratando de rehacer mi vida
Porque aunque me cueste, acepto la derrota
Acepto que me ganaste
Que no hay alternativa
Acepto que te vas y tiras la puerta
Acepto que tendré que mentirle al mundo y mentirme
Para seguir con lo que algunos llaman vida, tratando que fluya…Pero es que sin ti, nada vale la pena…
No vale trotar si no es para después descansar en tus brazos
No vale tratar de nutrirme si no es con tu saliva en mis labios
No vale confrontar el imsomnio si no es para dormir a tu lado
No sirve de absolutamente nada dejar de fumar si tu aliento es el verdadero vicio que me va a terminar matando
No vale la dieta si no puedo devorarte
No sirve limpiar mis zapatos si no es para caminar adonde tú estás
No importa planchar mi ropa si no es para después arrugarla contigo
No funciona visitar los lugares que sólo son comunes cuando estás en ellosY sobre todo
No sirve para nada
En absoluto
Escribirte poemas para acumularlos en la papelera
Si no se acumulan mejor en tu buzón…
…En ti.
-Una vida sin ti es casi como cualquiera. Pero me la paso evitando la muerte, por si después de que llegue no estés tú-.
No tienen idea de lo que es
perder el hogar a riesgo de
nunca encontrarlo nuevamente
de tener tu vida entera
dividida entre dos tierras y
convertirse en el puente entre dos países