Hoy soñé

Hoy soñé

Con un mundo libre,

Un mundo sin guerra y sin fronteras.

Soñé con un mundo a expensas de lo que era,

Sin esa mierda, escoria y calaveras.

Soñé con la humanidad,

Levantándose unidos queriendo todo olvidar,

Soñé con la humanidad en busca de la verdadera felicidad.

Limando asperezas y ocultando lo vivido,

La forma de prosperar en este llamado planeta vivo.

Vivo hace mucho, ahora intentando revivir,

Madre yo te ayudo,

Pues es realmente lo que me hace sonreír.

El verde de tus campos, de tus refugios

Que ya no hay tantos,

Pues leñadores enfurecidos

Bajo órdenes de altos mandos,

Cortaron, talaron, aniquilaron.

Y de esta forma manadas de animales a galope intentando huir,

De esta pesadilla y llegar a su fin.

De la misma forma bandadas intentando

Dejar a sus pies todas aquellas salvajadas.

Y así el aire cada vez más oscuro y contaminado,

Por todos aquellos despojos humanos,

Aquellos que piensan en uno como el primero

Y no en ti.

Pero al no poder rehuir la vida, 

Nuestra madre, tan fácil no puedes abandonar,

A aquella ya con arrugas y sin ilusiones

Quien sigue queriendo protegeros.

Y espera algún día enorgullecerse,

Que vosotros os convirtáis en sus discípulos.

No merecéis, vosotros, quienes habéis traicionado

Tantos amados compañeros,

Descansar dentro de nuestra madre,

Pues es como ensuciar con sangre una caricia.

Cuando el vecino sea vital ante el dinero y los vicios,

Cuando se respete al manifestante, al obrero y a sus hijos,

Que luchan por causas justas,

Luchan por ellos y todos tus habitantes,

Cuando el amor hacia ti y entre nosotros sea lo más importante,

Entonces sí, saldremos adelante.

Me dijeron que confiara y yo no puedo, lloro,

Cuando te golpean y te abren, para de tus entrañas alimentarse…

La humanidad para mí es un error ambulante.

¡Parad ya de vagar sobre su pura piel!

¡Parad ya de malherir a vuestra verdadera vida!

Que cada paso que dais más la marcáis,

Y crecer no la dejáis.

Ya que la libertad eres tú quien nos la ha dotado,

Y quien a ver, sentir oler y disfrutar nos has enseñado.

Nuestra libertad es libre hasta comenzar la de otro

Y quién más tolera es la Tierra,

Nuestra madre, nuestra fiel compañera.

Pues hoy soñé con ella,

Por verla sonreír una vez más,

Ya tarde es para borrar nuestras huellas y heridas

Pero no para disfrutar su bello corazón y su completa sabiduría.

“A nuestra madre.”

Andrea López Soto.

Santander, Octubre 2013.

Guerra y tristeza

Un mes pasa y trae otro mes.    

Las calles vacías esperan                        

 Llenarse de luz y colores.                       

¿No es triste conocer la muerte              

Donde triunfar puede la vida?                

El paso de los débiles, invisible,             

El grito de los cobardes, solitario,         

El corazón de aquellas personas, falso; 

Es la huella de la sociedad enferma.       

No se siente, más que pena,                    

No se escuchan más que gritos,             

No se observan más que heridas,          

Es la huella de la sociedad enferma.      

Desoladores cristales empañados,      

Reflejan  lágrimas, agonía, sangre;    

Suplicando libertad y esperanza,       

Es la huella de la sociedad enferma.   

Ya solo quedan pocos días,       

Y por fin seremos iguales,         

Esta pesadilla concluirá:              

Cuando la luz se apague.          

Andrea López Soto

Santander, Abril 2013

Incoherente relato sobre el fin del mundo.

Inhalas.
Llevas a tu pecho más oxígeno de lo necesario.
Más oxígeno del que respiras inconscientemente,
más de lo que suelen necesitar tus pulmones,
más de lo que puedes cargar.

Exhalas.
Con más fuerza de lo usual.
No es algo mecánico,
sabes que llevas contigo demás.
Pretendes expulsar todo lo que cargas
boca, ojos y pecho,
entre tus manos.

Sangre que no es tuya,
sangre que cubre todo tu cuerpo.
Sangre que solo sabe como envenenar tu lengua.

Inhalas.
Te llevas el humo y sostienes el aliento,
pequeños segundos son suficientes.
Vuelas entre nubes,
entre acertijos,
entre carcajadas inexistentes.

Sacudes el polvo de tus alas brincando hacia el vacio
saciando tu sed de ansiedad y miedo.
Más sin embargo no mueves un dedo.
Estática
Inmóvil
Catatónica
Manos extendidas hacia el vacio.
Espero que llegues aquí.

– Poesía original por el usuario Missnatis.

Campana

Mi memoria, campana,
hace sonar tu recuerdo,
en un estruendo,
te tengo, tus ojos, tu pelo,
tu transparencia tan pura.
Te vas, de apoco,
disminuyendo vos de mi, ahora
eco sos, de mis pensamientos.

– Poesía original por el usuario Fingur.

Con el alma encendida

Quiero adentrarme en lo más profundo de tu mirada,
hablarte de silencios que nunca entiendo.
Sentirme segura en tus labios tibios
Caminar descalza con el alma encendida.

Acercarme a tu pecho y llenarme de tu aliento.
Así que llévame a donde tú estés.
Prefiero ser consumida por tus labios
que arrastrada por mis pasos.

-Poesía original de Entre Letras y Cafeína.