Solo contigo

Tropiece, brinque y llore, sonría, maldiga y contradiga. Parpadee frente a la luz del sol de cada crepúsculo; y coloque esos bellos labios suyos a la superficie de todas las manzanas rojas que existan sobre la tierra. Abrace, grite, manipule y atrévase. Recite poemas a la luna, a las estrellas. Baile sin resentimiento alguno bajo la lluvia. Celebre sus triunfos y fracasos; aplauda por sus amigos y también por los que no lo son. Atrape la inigualable efigie del cielo en sus ojos. Saboree todas las gustosas sensaciones de las virtudes, de los placeres y de los pecados… Yo le pido todo esto. Le ruego que cometa todas estas obras y, si se puede, delitos existentes también; sin especificaciones, sin juicios ni reglas. Sin culpas. Sí, puede hacer y ser lo que quiera. Únicamente, tendré el atrevimiento de pedirle un pequeño favor. Es más como una propuesta y me halagaría intensamente si usted la pudiera llegar a tomar en cuenta. Me gustaría -es una idea que revolotea en mi cabeza- que usted, hiciera y deshiciera su vida junto a mí. Por favor, solo conmigo. Quiero ser su cómplice. Quiero ser su pareja, su acompañante. Aceptaré cualquier “rol” que usted me quiera dar. Aceptaré lo que sea, con tal de disfrutar del todo y de la nada con alguien más. Esa persona es usted. Solamente con usted… Solo contigo. 

Prosa poética original de Murillo (TrueColoredBlack).

Divagación

Siempre que miro al sol pienso: ¿por que no se deja ver?
¿por que quema mis ojos? ¿por que nadie entiende?
Las razones que tengo cuando veo gente de traje
para creer que son solo ladrones es simple, ellos sonríen (los del traje).
Y aunque quisiera fumarme un cigarro en mi cielo, no podría,
por que como todos saben hay ángeles cuidándonos.
E sarcasmo me pesa. Hace un par de días le dije a una muchacha que la amaba y me besó, lo raro fue que yo no la besé. 

Prosa poética original de Como el sol

Nota de despedida

Si cuando estoy contigo, es cuando más solo me siento, ¿vale la pena seguir? Ya no es amor, ya no es querer; solo hay sufrimiento, solo hay soledad. No me dices nada, ¿ya no confías en mí? ¿Cómo quieres que me quede si ya no encuentro razón para hacerlo? Hay desesperación, solo hay soledad. No sé dónde quedaron las caricias, no sé en qué momento se marchitaron las sonrisas. Nunca creí que llegaría el momento en que sintiera tanto dolor al verte. Me lastimas, me corrompes, me hieras, me estás destruyendo, y lo peor de todo, es que tú te das cuenta, y sin importarte sigues matándome en vida… Dime, ¿qué fue lo que hice mal?, ¿en qué momento me equivoqué?, me gustaría que tan solo me miraras a los ojos y me respondieras. Si tan solo supieras, si tan solo te dieras cuenta de cuánto es que te sigo amando… Me mata hacer esto, pero es mejor que me vaya. Desapareceré de tu vida. Mi estancia junto a ti cada día se ha vuelto más irrelevante, pues es mejor que concluya, es mejor que me marche. Solo recuerda que tú fuiste la primera, seguirás siendo la única; nunca te dejaré de amar.

Prosa poética original de Murillo (TrueColoredBlack).

Suicida

Querido diario, está será la última vez que escriba… Me encuentro desesperado; temeroso ante mis deseos, ante mis anhelos, y es por eso mismo que esta noche me he de suicidar.

Porque solo de esta forma, podré superar esta agonía que carcome lentamente mi interior. La desdicha de ya no sentir sus labios, su piel, su respiración, me está volviendo loco. Ya no tengo un lugar en este mundo terrenal, no desde que me dejó.

Las noches que pasé junto a ella, los días en los que bromeábamos y nos juramos amor eterno, solo quedan como vagos y vacíos recuerdos en mi mente; presencias imborrables que me atormentan en mis sueños, en mis pesadillas.

Ya no tengo voluntad de levantarme. Ya no siento la necesidad de querer despertar, no sin ella junto a mí. Me duele, me destruye, me mata su partida. ¡Ya no puedo más! 

Lloro todas las madrugadas, no puedo dormir. No puedo vivir más así, no sin ella. Las esperanzas se han desvanecido, se han olvidado de mí inútil alma. Ella lo era todo para mí. Mi musa, mi inspiración, mi complemento, y ahora ya no la tengo.

Querido diario, estas son mis últimas letras, mi último dolor. Es lo último que escribiré. Es lo que tengo que decir antes de partir. La quise, la sigo querido. Si ya no la tengo, de nada servirá seguir, no sin ella junto a mí…

Prosa poética original de Murillo (TrueColoredBlack) 

Delirando

Fue el destino quien nos unió y el karma que nos separo, si hubiera dependido de mi absolutamente nada me hubiera alejado de ti. Nada fue tu culpa, amor. Nada de lo que sucedió. Pienso y pensaré que fui un idiota, que se desangra de dolor gota a gota. Daría mi alma, mi corazón, mi fe por tan solo escribirte una nota. El tiempo pasa lento aquí y hay un mar de lagrimas que me separa de ti. Y me pregunto si DIOS me podrá perdonar un día, ya que mi pecado mortal es amarte mas que a el y a mi propia vida, y eso me ah condenado a estar contigo cuando no puedes ser mía…

Prosa poética original de Damon Mendez

Te

Te quiero, te extraño, en silencio muero por besarte, cada que te acercas y me ves, cada que me llamas y no sé que decirte, cada vez más, y más, cada vez, es una incesante batalla entre gritarte que te quiero y que quiero que ser ese que buscas, que pides, cada vez te deseo más, intensamente, en silencio, cada vez más y no puedo.

Te quiero y te extraño, cada mañana que despierto, cada calle que mi brazo va vacío, cada paso, cada día, te extraño, te quiero y no lo creo, no entiendo, no quisiera eso, esto, esa necesidad de verte, de querer verte, de querer abrazarte y repetirte que te quiero.

Quererte ¿Por qué?, ¿Qué ha pasado?, quererte y seguir diciendo, pensando, estando ahí, si me quieres, igual que yo a ti, no lo sé…

Quisiera decirte, perderte, dejarte y quedarnos como estamos, perdidos, lejos uno del otro sin necesidad de pensarnos, de querernos, de extrañarnos.

Carajo, se joden mis emociones, se jode todo, se pierde todo.

Prosa poética original de Davidoso.

EN CASI TODO LUGAR…

Casi en todo lugar encuentro un recuerdo de nuestro amor. Salgo a cualquier sitio y un parque me pone en contacto contigo. Voy a una Casa y alli un pasillo me trae aquellos primeros recuerdos. Salgo a la montaña y en el viento tengo tu aroma. Entonces me hago consciente de tus recuerdos. Casi en cualquier lugar encuentro tu sonrisa, encuentro tu mirada, encuentro tu caricia, tu palabra, tus poemas preferidos y oportunos, tu foto, tu silueta…

En casi todo lugar encuentro cosas tuyas, pero ahora no te encuentro a ti, no estas en estos dias, es imposible tocarte, verte, te extraño… En casi todo lugar te extraño…Mientras te extraño, te espero, mientras te espero, te amo y este amor me fortalece en la espera… tal vez deba esperar el resto de mi vida… entonces valdra la espera, valdra la vida…

En casi todo lugar te anhelo, anhelo verte, anhelo tomarte en mis brazos, anhelo estar libre para llevarte a ese lugar… anhelo ser tuyo con toda libertad… anhelo seas mia con toda ternura… anhelo tu aliento, tu aroma de mujer, tu sonrisa que ilumina y tus ideas que sorprenden… anhelo en una de estas mañanas despertar junto a ti y saber que me esta permitido amarte…te anhelo a ti y esto en casi todo lugar…

                                                           tuyo siempre, tu Julieto

Prosa poética original de Romea y Julieto.

Monotonía

Me he ocupado de no tener tiempo de nada, ni de pensar en mi, para no pensar en mis sentimientos, ni sentir melancolía, me he transformado en una maquina que solo procesa y escupe, he desecho mis sentimientos, mis emociones, ahora solo pienso en dormir y no en desvelarme viendo la luna para pensar en mil cosas y en especial en ti, he evitado cada detalle en cada lugar que me haga experimentar recuerdos…me he convertido en lo que odiaba a causa de lo que más amaba.

Prosa poética original de Lorena Delgado.

Conversando con Dios

Le pregunto tantas cosas al aire, y no escucho respuesta de nadie. ¿Estoy solo? No, sé que alguien me oye, pero quizá yo no lo oigo a él.

No importa dónde y cuándo sea, no importa si es de noche o de día, si es verano o primavera, si es aquí adentro o allá afuera, simplemente quiero que alguien me escuche, que alguien me entienda, que me comprenda.

¿Estoy solo? No, porque ahora me siento acompañado, y aunque no pueda ver a esa persona, sé que es buena, y me quiere, ¿quién es? No me responde, y sé que jamás lo hará, solo me escuchará, y con eso es suficiente.

Ahora sé que estoy conversando con él, y a pesar de que no me habla, sé que me comprende. Y le doy gracias por eso. Gracias por no dejarme solo, gracias por conversar conmigo. Estoy seguro, estoy contento, estoy conversando con Dios.

Prosa poética original de Ángel Patiño.