24 hojas lisas (extracto)

Hoy desperté 4 veces, 

cada vez me dispuse levantarme, avanzar, ser productiva y hacer lo que tenía que hacer

claro esta que solo la ultima de aquellas cuatro cumplió su misión; me levanté,

luego quedaban muchas consignas aleatorias diferenciales y poco factibles, de avanzar nunca estamos seguros y lo de ser productiva es algo ambiguo y lamentablemente los resultados finales suelen ser concretos…

aún no soy productiva, estaba por serlo cuando empece mi búsqueda de imágenes para crear un collage, tumblr me obligó a crear una pagina para seguir los blogs de los diseñadores que necesitaba y me tarde al menos tres horas, hasta este momento para diseñar un perfil que, aunque innecesario, llamo mi atención… luego trate de dejar esto tan lindo como en algunas ocasiones vi en otros perfiles y tras horas de intentos esta exactamente igual a la pagina predeterminada que aparecio en un inicio, solo cambio la foto de perfil en la que habia un triangulo volumetrico con vida aparente por una de mi que posteriormente trate de cambiar y ya no se va.

Me dió hambre, fui a la cocina, y con la misma calma de ahora (para perder mi tiempo) me comí tres cucharadas lentas de un arroz seco de ayer mientras pensaba en cocinar,

nunca cociné, me compre un vino, un mani japones con sabor a jamon y como hace mas de tres meses que en casa abrimos los vinos con un martillo y un destornillador decidi cruzar la calle a la ferreteria amiga a comprar un aparato mas apropiado para mi vino que prometía… le convidé de mi mani al chico que no me atendió y le pareció delicioso, como no, si es mucho mejor que el de pizza y que el de queso,

al salir el cielo estaba desatado

se largó

se partía la tierra,

lluvia truenos y relámpagos me llenaron de agua y felicidad, al fin llegué a casa donde una rubia asustada del temporal no me esperaba y antes de calentar el vino lo abrí con mi glorioso descorchador nuevo, es el mas sencillo que existe, solo dos piezas lo componen y funciona como los dioses, ahora le estoy dibujando sobre su maderita unos palafitos de mi tierra amada y me tomo en una taza el vino tibiecito mas rico que probé en estos últimos dias… se llama familia gascon, algo asi es un cabernet del 2012 y me hace muy feliz tenerlo conmigo, lo tienen que probar.

Prosa poética de Delirayen

Nunca ha sido el qué estuviésemos haciendo, sea divertido o no, me apeteciese o me desagradase. Es el hecho de estar con ella. El verte, oirte, oirte reír… inhalar su aroma es el mayor diluyente de mi voluntad. Por eso incluso en los momentos tristes y en pequeños roces que tuvimos siempre encontraba la forma de llegar a ella atravesando el muro de mantas que se interponía entre mi reina y yo. No importa la situación o el lugar sólo ella.

Prosa poética original de Haz lo que debas.

Un comienzo llamado final.

No encontraba inspiración por aquel entonces, no encontraba algo que realmente me inspirara a soñar o a creer y que realmente me hiciera esforzarme. Mis mayores drogas por aquel entonces eran escuchar música, pensar y mirar el cielo estrellado esperando a que algo cambiara, o una señal, un augurio, alguna cosa que me hiciera sentir que estaba vivo y que todo aquello que tuve la oportunidad de sentir y vivir ya hace bastante no era mas que el prologo de una historia que tenia la obligación de vivir; Porque todas las buenas historias tienen que soprender y llenar desde un principio pero dejar lo mejor para el final.Y bajo esa ideología esperaba que mi final fuera un funeral épico en el que no lo solo se provocara tristeza sino tambien alegría, al ver mis personas cercanas, que aunque ya se me haya acabado el momento, tuve una vida plena, feliz y llena de aventuras que ahora era hora de que ellos contaran por mi.

Prosa poética original de Juanjose Chaparro

¿Es raro, no?

¿Es raro, no? Esa capacidad que la mayoría tenemos para cambiar de emociones tan repentinamente, esa forma en la que pasamos de la alegría a la tristeza, o de la risa al llanto, de la diversión al aburrimiento, en fin… es raro.

¿Por qué nos sucede esto? ¿Qué hacemos mal? ¿Será que estamos mal de la cabeza? ¿O será, que quizá, ésta la naturaleza del humano, del despreciable humano, echar cabeza a todo lo que nos pone triste, solo para arruinar ese pequeño ápice de felicidad que pasa por nuestras vidas?…

No sé, solo sé que es raro, o quizá no, quizá sea algo de lo más normal, quizá no nos sucede a unos pocos sino a todo el mundo, o quizá es algo loco que mi subconsciente intenta asimilar de esta forma para no sentirme tan mal, o tan raro, o tan solo…

No sé, y es que después de reflexionar sobre esto, no se me ocurre nada, no se me ocurre una razón lógica, quizá estamos condenados a ahogarnos en los momentos tristes, y solo ese efímero momento de felicidad nos salva de no morir ahogados, de no quedarnos sumergidos del todo en llantos y jadeos.

Quizá algún día encontremos esa felicidad que durará más de lo normal, que quizá nos salve, o que quizá solo sea un espejismo que nos producirá un golpe más fuerte al volver a la realidad, no sé, solo espero, que algún día, la felicidad llegue a mí y se quede, que me sea fiel y no me abandone, y que me haga feliz, aunque sea por un instante.

Prosa poética original de Dreyk Rios de Colombia.

“No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe…

No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.

No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.

No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.

No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa…”

Por Martha Rivera-Garrido.

Cortadas de sol

Ese desalentador y sórdido sonido que emana de mi pecho es en resolución el resultado de tantas tragedias. Aunque bien es claro la idea inconclusa siempre reinara en cada una de las palabras que escriba. 

Si usted es consciente de su cuerpo y es consiente de su alma tiene un propósito en el universo, pero si es como yo una persona callada que se oculta detrás de unos grandes ojos es por completo una aberración en lo inhóspito de este mundo, porque aunque en concreto tenga un hermoso sueño la realidad es cruel y que no se apiadara de su idea. Así es amigo mio, si usted es como yo, esta enjaulado, muriendo entre barrotes de gente, agonizando en el tierno suelo de su cuerpo y evaporándose paulatinamente en sus sueños. 

Quisiera con mayor precisión aclarar que este espacio que llamamos vida se esconde detrás de los ya mencionados ojos grandes. Si esta noche entiende usted que la ingenuidad de mis palabras son la culminación de mi locura quiero que sepa que no me conoce. 

Quisiera continuar con esta estimulante confesión, pero el sonido de mi pecho cada vez es mas intenso y si usted bien lo sabe, el problema de sentir como yo siento es el mismo de caminar por donde yo camino. Caminar en círculos mientras golpeo mi jaula con mis manos,romperme los grandes ojos intentando abrir una puerta para sacar mi alma. 

Prosa poética original de Allebasi:

No soy tu enemiga. Camino en dirección opuesta latiendo a tu ritmo sin entender siquiera la razón que unifica el compás. Deseando lo mismo que tú, pero con la suficiente valentía para admitir cualquier eventual fracaso.

No estamos en una balanza. Donde el que suma peso hace rasgar el suelo a un contendor imaginario. Somos fantasmas alineándose, esclavos de una dicotomía en sus afectos, donde una parte de nosotros, una débil, intenta posicionarse para alcanzarse en las sombras. Mientras la otra – irracional, impulsiva, iracunda y poderosa – busca en vano dar señales del triunfo en su batalla. Una batalla que libra a solas, con sus fantasmas.

No soy antónimo, no soy ironía, no soy la sonrisa macabra haciendo alarde de tu caída. Soy el camino paralelo forjándose en sus maneras, tentando al deseo soberano a morir de una vez; llevando el mismo paso aletargado de tus pies y el mismo peso repartido en tus hombros.

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Alcanzo un impulso, un vestigio de la verdad. Mi salida al mundo, la tuya que es lo mismo pero no se condice. Recopilo mi propia base de información ante la injusticia; intento en vano que mis pisadas en el asfalto aplasten tu devastadora inmadurez emocional… somos un engranaje que va acrecentándose con decisiones apresuradas y un amor que de tanto contenerse rebalsa en furia. Tuvimos una peculiar fortuna y castigo al conocer el amor verdadero en la más cruel de sus dimensiones.

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Quiero sentir miedo. ¿Por qué nunca conocí el miedo? Ni miedo a perderte, ni miedo a la soledad, ni miedo al fin del sueño, ni miedo a la muerte, ni miedo al dolor o a lo desconocido. Mientras más razones existan, más me inunda la arrogancia y la negativa a la emoción. Tomé la carretera inconsciente de a dónde me dirigiría y terminé en el mismo sitio donde te encontraré siempre… todos los días tienen sol. Entonces recuerdo porque no almaceno ni un solo recuerdo tuyo en un día de frío, de lluvia. Eres un tesoro insalvable. Sigo extendiendo mi mano y tu desciendes vertiginosamente sin ánimo alguno de sobrevivir. Conozco cada emoción furtiva, cada pensamiento arrepintiéndose de existir, cada momento en que tu mente bloquea la profundidad de sus necesidades. Miro hacia el cielo y rezo por ti. Rezo a nadie, rezo a la nada.

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Y he llegado a pensar, que vivir el ritmo de mi fantasía ha de ser muy complejo. Que seguramente todos conviven con la necesidad de estar haciendo siempre algo que les mantenga ocupados, más no pensando. Que el exterior, tarde o temprano, les exigirá algo distinto. He llegado a pensar que adentrarse en este mundo interno debe ser un suplicio placentero, el antídoto y el veneno en un mismo universo. ¿A quién puedo obligar a postergar el aterrizaje si no es a mi misma? ¿A quién puedo pedirle que comparta el instante preciso, el momento adecuado, si ese momento es constante y eterno?

Dicen que es insoportable el exceso de felicidad, que no se puede estar siempre al filo y arrastrando veleros contra el viento. Dicen que no se puede vivir así. Encapsulen mi desidia hacia la rutina, aíslen los viajes de mi imaginación y los esfuerzos de mi mente por anclar la fantasía a la orilla de todos y cada uno de mis puertos.

Déjenme sola y segura, construyendo esquemas paralelos, pero jamás me pidan que ame su realidad.

Prosa poética original de Palabras Infértiles.