(…) Tú dijiste “Si quieren provocarlos… vamos a provocarlos en serio. Dejemos el juego.” y yo quedé atrapado en tu aseveración, como queriendo entender de donde venían todas esas ideas, toda esa chispa, toda esa desproporcionada capacidad para hacerme confiar. ¿Por qué… ¿Por qué siempre lograbas pensar en algo que yo no pudiera siquiera imaginar?

Era alcanzar tu mente con la punta de los dedos y verla elevarse todavía más. O correr hasta el ahogo detrás de tu energía inagotable.

Nunca mentí. Hice todos mis esfuerzos, me retorcí a gatas hasta la meta. Perdóname si no fui lo suficientemente rápido. Perdóname si ahora debo comenzar a caminar, a sabiendas, incluso, de que no hay nada más estimulante que ir corriendo tras de ti. (…)

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Soberbia.

Sólo si me miras desde abajo veras la soberbia. Pues no se puede tildar de soberbio a alguien más y salir impunemente limpio. El acusador, invariablemente, peca de envidia. Es por eso que no miro hacia abajo, ni miro hacia arriba. Mírame de frente, y haremos cosas gigantes.

Prosa poética original de Dante Vasách

Limbo del razonamiento

Un gesto amable

Una caricia paciente

El gusto por la mirada

Vertientes claras del amor

Que atropellan la razón

Apuñalan la conciencia

Pulverizan la realidad

E ignoran al que discierne

Gana el que poco hace

Pierde el que mucho arriesga

Limbo claro del razonamiento

Poco hace el que mucho dice y menos expresa el que mucho calla

Poción de amor con claros ingredientes que agreden al que la consume

Lleva por efecto colateral lo que se busca y les culmina con sabor a lo contrario.

Poesía original de Nono Fuentes.

Fui yo quien decidió tomar la cuchilla y cortar la cuerda que sostenía a aquellos que se aferraron a mí. Fui yo quien creyó que el cielo estaría más cerca si cargaba menos peso a mis espaldas.

Iluso con una batuta liderando a los ineptos creyentes, los desesperados ausentes. Elegimos como imagen divina a todo aquellos que es inalcanzable, porque es fácil vivir perseguiendo un sueño; más fácil, al menos, que alcanzarlo y verlo por dentro.

Algunos soñadores no estamos hechos para algunas realidades y por eso somos grandes constructores de mundos sobrenaturales. Mundos donde el humano es benigno, donde el ser poco sufre, donde todo hace sentido.

Prosa poética original de Mr. Black Grass.

Te veo en todos lados, en mi mente, en mis sueños, por la calle en que camino, no se como has llegado a este punto pero te has ganado una parte de mi corazón…

Prosa poética original de Bruno Rt.

MI HEROÍNA DE OJOS CAFÉS

Pocas cosas considero tan embriagantes como el sabor del café; café puro, sin ningún tipo de endulzante. Amargo como amar, deja un agradable sabor de boca y reactiva mis papilas, mis pupilas y mis pómulos.

Sutil.
Ligero.
Café pluma.
*Like a feather in the wind*

La nostalgia ha llegado esta noche, y viene con tazas de café, muchas de ellas.

Sin dudar las he recibido ya que existen pocas cosas que me gusten tanto como esta bebida. La noche es encantadora para tomarla, bebida oscura como mis ojos, me encanta verlos reflejados en ella, exhalar el delicioso y afrodisiaco aroma, clandestino.

A cada sorbo, el inconsciente retumba y se altera, entra en un estado eufórico, es como estar levemente bajo el efecto de la Heroína o el… ¡Crack!… Debería beber tanto como pueda, hasta caer en un coma cafeínico, volverme tóxico,… ¡Crack!… exhalar suspiros deliciosamente mortales capaces de arrebatar a la víctima de lo que sea… ¡Crack!… desde un pensamiento hasta la más grande abstinencia sexual.

A cada trago me vuelvo un animal delirante. Hace que muestre mis colmillos, que frunza el ceño, que mi cuerpo se guíe por impulsos; perversa violencia, agresividad libidinosa.

Una silueta femenina aparece entre las sombras del delirio: en una habitación obscura con iluminación tenue, apareció, de estatura media, con piel blanca, tersa y suave con tonos acaramelados aludiendo su sabor fermento, delicados pies capaces de levitar y hacer levitar, delgadas piernas tan largas como la provocadora sombra que proyecta sobre el suelo, costillas prominentes y un vientre plano, senos pequeños acordes a sus sensuales hombros, fino cuello donde yace una deliciosa garganta sabor a miel virgen de abeja, gruesos labios dignos de apreciación y un perfil tan perfecto y cautivador que la misma venus es un caos a su lado; es toda una Heroína, inyectable. Lo sé con solo alucinarla.

Sorbo tras sorbo la figura se acerca cada vez más. Con una fragilidad y provocación, girando a mi alrededor y levitando en ocasiones para llegar a mi oído me decía fulgurante una serie de palabras sin coherencia una con otras, no mencionó nombres ni verbos; entendí que debía dormir un poco más, entendí que la noche es mía y puedo hacer con ella lo que quiera, entendí que no soy la única víctima del tormento cafeínico esta noche.

— ¿Crees poder conmigo? – Susurré buscando el rostro de la fémina, del cual sólo se iluminaban sus labios y nariz.
— Estoy al borde de la desesperación, esto es sólo una ilusión. – Me sorprendió que articulara una frase como tal, creí que no era capaz.
— Recuerdos fugaces, ¡en esta baraja no hay ases!
— ¿Futuro? No existe aún. Puede existir, ocasionalmente, como puede no hacerlo.

Desesperado e intrigado por la conversación, bebí el último sorbo, el más amargo y delicioso de todos, la fémina se desvaneció sobre mi lengua dejándome un agradable recuerdo, dejándome con altos reflejos, como si toneladas de adrenalina nacieran en mi garganta, haciendo estallar en la profundidad de mis ojos un placer comparable con la detonación de todas las bombas atómicas del mundo. Kilotones y kilotones de placer. 

— Tú serás mi Heroína de hoy en adelante, mujer. Inyectable.

Prosa poética original de Jorge Zain Portilla Luis.

Estructura

Márquez habló de la mujer exquisita, yo la busco y no la tengo.

Fobia en una canción describe eones de reacciones, eones que no puedo provocar.

Cerati que aún duerme, dice desordenar átomos para hacerte aparecer, y aunque con física cuántica lo intente, jamás te tendré.

¿Acaso soy un necio que no puede atreverse a verte y dejar de latir exaltado?

Queda claro que la poesía y la ciencia no se deben mezclar, porque a pesar de que la oxitocina sea la que me provoque la feroz vertiente de emoción en ti, no tomaría inhibidores para dejar de emocionarme de tus ojos, tu sonrisa, tu lindo carisma, aunque sea inexistente para ti.

Y es que entre Páramo y Neruda, jamás encontraría la forma de decirte que me gustas, sin antes hacerte sanar todas tus heridas.

¿Por qué estructura, y no simplemente necedad? Simplemente es el cuerpo de todo eso que pasa y no puedes estar.

Prosa poética original de Davidoso.

Por defecto tenia que descartar toda posibilidad, por cariño me quede pensando en la oportunidad, por valentía deje aflorar todos los recuerdos, por destino termino lo que jamas tuvo lugar.

Prosa poética original de Allebasi.