whalien52lpzworld:

A veces me preguntaba, en medio de la incertidumbre que mi mente creaba, cómo era que las demás personas se relacionaban de forma tan sencilla y por qué para mí era jodidamente difícil decir un simple “hola, ¿Cómo estás?

—Versos de una chica solitaria

Apología de un sentimiento

poesiasantiagorincon:

“Preguntarse
por el amor bajo la lluvia de abril es un acto más que reflexivo”

Siempre defendí la idea que el amor es un relato que
nos hacemos a nosotros mismos sobre otra persona

Un relato en el que se omiten los aspectos negativos,
los defectos, los inconvenientes, las diferencias.

Un relato que con el tiempo se agota y hay que
cambiarlo.

Siempre vi en el amor a un imposible que sólo siendo posible
tendría sentido

El amor como
una búsqueda que nunca encuentra, nunca llega
-.

Solía pensar que el amor está básicamente pensado para
el (yo) excluyendo al (otro)

Como si se buscara solamente el beneficio propio, el
otro sería un elemento para llenarse, expandirse, emanciparse, pero es sólo eso:
un objeto.

Esas actitudes que resaltan el animal que somos, obedeciendo
sólo a instintos naturales: carne que
busca carne; se sacia, y va en busca de más.

Parecía que había perdido en mi interior la vocación
por el romanticismo que tantas alegrías me había dado.

Perdí la fe en el mundo y en mí…

Pero, llegó ella.

Llegó como el imprevisto de los desastres naturales

Y no fue un evento cualquiera en mi vida, fue un
resquebrajamiento total de lo que era y de lo que fui desde ese momento.

-Me devastó-

Parecía que todo lo que había dicho hasta ese punto se
esfumaba en el aire, se perdía en el horizonte.

¿Qué era esa sensación? ¿Acaso existía?

¿Acaso de un momento a otro se me escapaban las
explicaciones metafísicas de lo que sea que es el amor?

Ella con una sola mirada derrumbó todos mis
argumentos.

Con una sola frase me convenció de estar equivocado,

Que todo lo que había escrito hasta ese momento eran
mentiras, que no hay poesía fuera de su cuerpo.

Hoy sé que el amor existe, porque la amo.

Yo solo amé una vez

Y es la vez que sigo amando hasta ahora

Porque desde el primer día no dudé nunca para decir: Es aquí

Si el amor resulta ser un relato no quiero escribir
otro, no quiero saber de fabulas o historias. Sólo de realidades, de amar cada
segundo que la tengo a mi lado.

Tampoco quiero pensar en finales, en más finales. Ella bien sabe que ya hemos intentado
ponerle a esta historia punto final, pero siempre termina siendo un punto
seguido.
Siempre sigue, siempre vuelve.

Tal vez el amor no encuentra, y somos nosotros, como
yo la encontré, porque sí. Porque es lo único que se interpone entre la
realidad yo.

Y la realidad es lo único que se interpone entre lo
único que quiero tener y no tengo, es decir ella.

Nunca había deseado tanto lo mejor para otro como lo
hago con ella, tener el imposible deseo de poner el mundo a sus pies y bajarle la
luna que ya tiene entre las pupilas.

Esas ganas de decirle que estaré hasta el final, si es
que el final existe después de ella.

Ese deseo de contarle entre mis escritos que si el
amor finalmente es posible, estoy dispuesto a hacer lo imposible
para estar con ella.

Prosa poética original de @poesiasantiagorincon

Haces que la luz se encienda en mí, que vuelva a sentir la experiencia vívidamente, que me olvide unos minutos de él. Que ya no me parezca tan importante su ausencia, porque es alguien de mi pasado. Poco a poco, me has ayudado, sin querer, porque no te lo he hecho saber, que me alegras los días, me haces reír y aunque no tengamos una relación, ni creo que te interese algo así conmigo, has logrado lo que pocas personas pueden conmigo, reír, reírnos a diario con las cosas más convencionales, pero más lindas que me han pasado últimamente.

Alterno Amor.

Entre los ojos tenía dos lunas, dos lunas llenas, dos lunas que alumbraban la vida de cualquiera. Sus lunares eran constelaciones que entre sí formaban magia universal. Con las manos construía horizontes, futuros difuminados, pintaba atardeceres. Entre los brazos guardaba esperanza y vida y abrigaba unas ganas indelebles de ser amada. Sus pestañas formaban huracanes que derrumbaban querellas enteras y movía mares solo con su aliento. Tenía entre los labios la canción que a nadie incomodaba, la música más bonita. Dibujaba con su boca una sonrisa que dejaba al descubierto cada uno de sus dientes, que ante la oscuridad brillaban como nada y siéndolo todo, se llevaba al hablar cada posibilidad de encontrar a alguien con la mente más linda, más llena de luz, tan misteriosa y grande como el universo mismo, ese universo que brillaba con ella.

Poesía original de @alexterieurdelarealite

La música no tiene dueño, pues los que van a ella no la poseen nunca. Han sido por ella primero poseídos, después iniciados.

Fragmento de Antes de la ocultación por María Zambrano.

¿Por dónde pasa la vida?

noctambulodelarte:

Estoy frente a ti ahora, en alguna parte de no sé adonde, me pierdo en tu pequeño par de espejos, hago muecas con disimulo y me detallo en tu mirada, encuentro en mí esa gracia que no poseo, que sólo en tus ojos suelo encontrar al mirarme en ti. Tengo una hermosa vida ahora mismo, en alguna parte de no sé adonde, pero justo frente a tus ojos.

Personas caminando en sentidos opuestos circulan por donde ya pisaste, hay humo y polvo que el aire arrastra, mismos que seguro te hicieron cubrir la nariz y quisieron contaminar tu piel. Y sin embargo, atraviesan con valentía la brumosa selva de concreto y hormigón, resisten un día más de batalla entre bestias de metal que rugen en los semáforos con prisa; avanzan por esas calles apuradas que incitan a omitir lo hermoso que es cada minuto vivido, pero él o ella lo saben, saben que la vida es bella, así que continúa amando y aferrándose a disfrutar el vivir, pues sin importar su entorno gris, ahí en sus pasos lleva la vida. Pero amor, la mía, mi vida, camina junto a ti

aunque atraviese diferentes aceras de las que pisaste

en alguna parte de no sé adonde, de verdad, no sé en que parte, pero siempre camina junto a tus huellas.

Es de mañana aquí y en alguna parte más, el sol se ha renovado en un amanecer más, que ciega algunos párpados recién despegados de las pestañas, las manos ayudan a hacerse sombra sobre la expresión somnolienta del rostro atropellado por rayos de luz dorada. Es el despertar de cualquiera en alguna parte; de él o ella, o también de ellos, en alguna parte. Su vida es ese amanecer, ese momento que corta su letargo por las embestidas calurosas del sol mañanero. Pero mi vida, la mía, pasa por mirar los bellos de tu piel hacerse dorados por el manto de luz amarilla. La misma luz que despega párpados en alguna parte de no sé adonde.

Hay alguien, en alguna parte, desconozco su nombre o su apellido, pero lo hay, una persona, un corazón latente. Pero no sé quien sea, piensa en quien ama, en quien lleva su amor y porta en su esencia sus cavilaciones más románticas. Es él o es ella, carga en su pecho las respiraciones de su amor como el regalo de su vida, ahí, abrazándose a su propio ser atesora con recelo el sentimiento entregado, ahí en su pecho abraza a la vida, a su vida. Ahí o allá, en alguna parte de no sé adonde. Y mientras tanto mi vida, la mía, pasa por estas coherentes incoherencias a las que llamo amor y te dedico en mis ratos de locura. Por aquí pasa la vida, la mía, digo yo.


— Noctámbulo del Arte.

Prosa poética original de @noctambulodelarte

I hate you 7.

Cada vez me importa menos tu opinión. Ya no me interesa que te sientas orgulloso de mí, no me importa si estás bien, me da igual si te sientes triste.

Tus lagrimas, ya no me hacen ni cosquillas al corazón. Tu dolor, solamente me irrita. 

El peso que cargas en tus hombros, espero que ampolle tu piel; que sangres. Que el sol queme tu nuca, que tu boca esté seca y tu mente nublada.

Espero que caigas de rodillas, sobre hojas de acero afiladas. Que no puedas levantarte y que nadie nunca te de la mano.

Poesía original por @libroabierto-bmar

Callejeron

Caminando
por la vereda de grandes baldosas marrones y cuadradas que cada tanto se
encontraban quebrajadas, me encontraba entre el suelo y los tejados que me
impedían mirar el cielo, se sentía la gente encerrada en sus casas con mentes
apagadas y secas como pasas. Yo caminaba sin todavía ver la luz, economía empobrecida
reflejada en lo que se decía. Más marrón que el suelo era el río por donde
barcos cruzaban sin amigos, solo mulas de carga para dónde yacía la luz, ya ni
se creía en Jesús. En aquel exterior era todo mas luminoso a mar abierto se
proclamaba lo grandioso, dinero y nobleza a puro ocio. Grandes islas en las que
se hacían los negocios, de la que nosotros solo éramos los mozos. El ambiente
dentro de nuestro habitad no era enfermizo, pero solo ahí se notaba el sucio
piso. Ocultos bajo un inmenso puente no nos permitían abrir las mentes ni el
sol ver sonriente, y lo que menos se veía era esa risa justamente. Decidí huir
como un cobarde sin cambiar dónde crecí como hombre y viví hambre, solo pensé egoístamente
en a mi cambiarme. Me esperaba soledad y peligros nadie salía a pasar la maldad
que se vivía, muy peligroso allá afuera, lo desconocido es lo que nos encierra.
Siempre las historias frecuentaban sobre los aventureros que allí cruzaban, se
dividía por un libre sendero que al parecer para pasar siempre había un pero,
PERO me di cuenta que mi pero valía por esos sesenta que esclavos de rentas
necesitaban libertad a la que no apuestan. Ha de ser por que el número sesenta
se restaba y si salían iban a ser cincuenta. Así fue por años que de miles solo
quedaron hermanos de lo muertos en vano. Y ahora decidí dejar en mis manos el
escalofriante acto de salir a ser humano.

Prosa poética original por @dobarro

Mujer en cierne (Sayulita mi amor)

Delicada, suave y efímera. Te vi caminando entre las rocas, el mar agonizaba por tus curvas. Las olas se rompían con cada paso que tú dabas. Amazónica y espléndida, eras de otro mundo. Florecías majestuosamente ante los rayos del sol, Sayulita, mi amor. Eras la erosión de mi éxtasis. Tú cabello áureo me seducía suavemente, aterciopelado con el reflejo del Sábado. Te hacías una con las olas, te deslizabas entre el mar y te convertías en sirena. Y tu cuerpo, no se diga de tu cuerpo: atezado y moldeado por Praxíteles en el Olimpo. Seductora de las olas y los dioses. Tú risa resonaba en las nubes y el cielo, estrepitosa y orgásmica, las estrellas se alinearon en tu nombre. Los astros nos abrazaban a las dos cálidamente. Con la fogata de mi ukelele te inmortalicé en el eco de la playa. Resonaremos eternamente hasta que se opaque el bello cielo. Mujer, eras un paraíso dentro de otro, abriendo puertas al infierno, dos amantes sin acercarse, dos mujeres sin tocarse. Sayulita mi amor, escapémonos a Chapala y embriagemonos con nuestros labios. Sayulita mi amor, vivamos en Bellas Artes y hagamos el amor con pinturas y cinceles. Sayulita mi amor, recorramos la Republica mexicana de nuestros cuerpos que ansían por ser descubiertos. Te llevo en mi mente, mujer en cierne que crece en mis vértebras, como albur esporádico. Alcoholizada por tu recuerdo, montamos olas como peces en verano pérdidas en este océano que llamamos vida. Mujer en cierne, creces día a día dentro de mi, te llevo hasta el día que nací.

Prosa poética por @trisiaf