UN MINUTO SIN PRIMAVERA

marioditifet:

Asomo la nariz al balcón. Hay sol, aire, ganas de llover a veces. Todo normal. Miro de cerca mis plantas y, de lejos, las de las vecinas. Tampoco está ahí el tema. Voy directo al calendario. La fecha no engaña. Miro luego el reloj y me quedo más tranqui porque ya sé lo que pasa. Es eso, se me ha caído un minuto de la primavera.

Encogido por un invierno de agua caliente y centrifugado.
Con claustro en fobia estrecha y sin oxígeno. Con el semen confuso estrellado en el váter buscando la piel que le debo. Con la música en silencio, el baile en paro, las piernas sin andar. Con el corazón latiendo mudo, empujando sangre de arena. Barriendo vena. Sin ganas sin tiempo sin dinero. Sin conformarme. Sin entender por qué no me conformo.

No, qué va! Mal no estoy, no es eso.
Cómo te explico.. Soy justo una pestaña pegada al moflete azucarado de un niño que tiembla en lo más alto de la noria gigante de un parque de atracciones situado al borde de un precipicio sobre la ciudad más grande del mundo. Y soy común, vecino, normal. Respiro con calma y alma como una ballena entre tsunamis.

Coleccionando letras que sirvan de testigo cuando el minuto pase. Tejiendo memoria y Ipad en forma de rebeca, que luego refresca. Inventando un tatoo electrónico que me recuerde que todo son ratos. Que no es para tanto.
Que la paciencia es lenta.
Que la vida es perra
Y que yo soy peor.

Ditifet.

Prosa poética original for Mario

Ditifet.

Plegarias nocturnas.

A la deriva de un sueño resplandece tu recuerdo, tu silencio es el cántico nocturno del ave de paso, llega el susurro, se filtra por la rendija de la puerta, la posibilidad de un regreso, pienso en el mecanismo para detener el tiempo, sin embargo fallo una y otra vez, nada sucede.

Prosa poética original de Monica Olivares.

Por ahora no, gracias no ando buscando una relación sólo un poco de soledad y enfocarme en lo que a la larga no me va a dejar sola, en mi futuro y en mi, porque llevaré una relación conmigo misma toda la vida… Claro que todos necesitamos 
una cucharadita de caricias
y una mordida en los labios ya de vez en cuando, pero en estos momentos paso a decir no. Agradezco tu interés, 
pero por ahora no, gracias. Me estoy recuperando de una ausencia inesperada
de un resfriado de conflictos que me bajaron las defensas de eso que casi no se recupera 
tiempo y dignidad
por ahora no, gracias. Algo poco común es que uno
 aprenda a quererse en su soledad
y apenas saboreo dicho placer, por ahora no, gracias.
No es que no lo quiera intentar, ni que tema los negocios del corazón, pero es que no ando buscando nada
que me distraiga de mis metas, de mi estado emocional, de mi salud, que me desenfoque. Puedo darte mi compañia a ratos, mi amistad sin que esperes que lo dé todo.

Pero, ¿Necesito a alguien?

Por ahora no, gracias, muchas gracias por querer estar ahí, por hacerme ver que valgo la pena, pero si hay algo que quiero darme es ese mismo valor que tu me das, dármelo yo. Y cuando esté preparada, si aún así deseas y yo esté estable, te invito un café y a compartir un tiempo juntos.

Prosa original de Ricura Pura.

Descanso.

En la Luna me recuesto,
miro al cielo y veo destellos,
eres tú, mi amado cielo,
sucede que en la vida,
la soledad es tu mejor verso.

Poemas y sueños,
deseos inmensos;
de vivir, de reír…
pero solo,
como un soneto…
Pero uno sin dueño

Pienso y hablo,
canto y callo,
con los ojos cerrados,
mirando lo vago,
de este vacío,
tan escondido.

Dime mi niño,
cuánto ha pasado,
desde que tus sueños,
siguieron su vuelo,
y tus ojos, 
cerrados sonrieron.

Prosa poética original de Fer Cardona.

Sabor a chocolate

Sabor ah chocolate

Des Ubicado, tratando de encontrarte en lugares donde no estas, lugares destruidos por luces extrovertidas que juegan con la piel del amanecer en nuestras miradas, me gustaría estar y compartir cada momento, sentir como nos dislocamos por el campus del desorden mental, de la incoherencia de nuestra existencia, somos incapaces de creer que esto acabo pero con sangre sacrifique todo mi amor y escrito a quedado en los pergaminos sagrados de china, allí tras la muralla están todos los momentos bellos y tristes que vivi a tu lado, ahora busco en lugares impertinentes lo que nunca encontrare si no era con tu amor ademas de tu cuerpo a mi lado. Entre luces y sonidos fuertes que rompen mi cabeza, sin dar respuesta a mis problemas creo poder olvidarte pero es tan imposible como describir la existencia divina. Acaso dios hace seres humanos para que sufran y entiendan lo importante y verdadero de vivir, todo esto a través de dolor, amor, odio y cada sentimiento que lleva a caminar la oscuridad, denominada así por la humanidad pero aceptada por dios. Mi amor ah llegado a ser tan maldito que nunca podré sentir satisfacción con otro cuerpo sin sabor alguno a chocolate.

Prosa poética original de Justo Hernández.

Luna

jossrca:

Mujer, puedo ver que la soledad se apodera de ti, nunca has aprendido a estar en esta posición, en esta agonía profunda, no sabes lidiar con la nostalgia ni la desesperanza. Mujer, esos ojos tristes me conmueven, esa mirada perdida me estremece.
Sé que en esos pensamientos no estoy yo; sé que esas lágrimas no son por mí, tal vez crees que no puedo ayudarte, también creo yo que mi presencia puede llegar a incomodarte, pero pienso que tal vez puedo hacer algo, en realidad estoy seguro que así es. Mujer, voy a regalarte lo más preciado que tengo, algo que siempre te acompañará y desde este momento jamás volverás a sentirte sola. Mi regalo para ti es la Luna, tal vez creas que es un obsequio tonto, por que es algo que no puedes tener en tus manos. Quiero que reflexiones y claro que yo te voy a ayudar. La Luna no es cualquier cosa y es el mayor obsequio que alguien te puede dar. Sé que te preguntarás por que te estoy regalando a ti la Luna y por que estoy hablando con tanta locura. Y te responderé. Mujer, escúchame bien, la razón por la que te estoy dando lo más valioso que tengo en mi vida, es por que tú también lo eres, por que para mí tú eres la Luna, cada vez que te veo fijamente a los ojos, puedo verla reflejada. Cada parte de tu cuerpo me recuerda a la Luna, cada sentimiento y sensación que provocas en mí, también me recuerda a ella. Tu sonrisa misteriosa y encantadora, tu forma de pensar, tu forma de analizar, tu forma de amar, hasta tu forma de imaginar, absolutamente todo lo que puedo percibir en ti, lo percibo en la Luna.
Así que ese es el regalo que te doy, la Luna, que es el regalo que me doy cada noche de mi vida, el único lugar y tiempo donde puedo estar junto a ti, es cuando me acompaña la Luna. No es necesario que estés a mi lado físicamente, eso es lo de menos. Cada vez que veo la Luna, cada vez que cierro los ojos y subo a visitarla, ahí estás, en mi mente puedo tocarte y puedo besarte. Así es mujer, tú eres mi Luna.

-Josué Cabrera.

Un inicio después del final

jossrca:

Abro los ojos y me encuentro en un lugar extraño que me resulta familiar. Ya no soy lo que alguna vez fui, no he estado aquí antes, pero creo haber soñado con esto. Ahora estoy recorriendo este campo verde, estoy corriendo por el impulso del miedo que alguna vez lleve en mis hombros pero ya no más, ya no existe ese temor. Puedo sentir un sueño que en varias veces deje de creer. De repente llegan a mi mente recuerdos, imágenes de mi estancia pasada, un niño refugiado en los brazos de una madre que algún día llamó vida, esa vida que ya quedó atrás, ese corto tiempo que estuve allá, por fin ha acabado, de repente cambia la escena y me encuentro en un lugar lluvioso, sólo, no es extraño para mi, pero estos recuerdos no se van, estoy atrapado en este triste lugar, las gotas de lluvia pueden confundirse con las ultimas lagrimas que derramaré, por último vienen los recuerdos más importantes, los instantes mas gratos de mi vida pasada, pueden reflejarse en mis ojos. ¿Será una trampa? Entonces todo parece acabar, pero una última imagen es reflejada en mi mente, lo mas valioso que he tenido, el sentimiento mas lindo que tuve en mi vida pasada hace que esboce mi ultima sonrisa. Se acabó, regreso a ese campo verde, con el Sol penetrando en mis cabellos, vuelvo a correr pero esta vez sin parar, hasta que encuentro este enorme lago azul, es el ultimo paso, me quito la ropa que tanto tiempo me estorbó y momentos después me deshago de cada parte de mi cuerpo, empiezo con mi piel, puedo ver tantas cicatrices, después me despojo de cada parte restante, dejando al final estos ojos, que tantas cosas vieron y me quedo con una sola imagen, esa imagen que perdurará por una eternidad. En un solo instante salto al lago, me sumerjo hasta el fondo y de repente puedo ver como todo cambia de color, ya no estoy en ese lago, de hecho ya no estoy en un solo lugar, todo aquí es diferente, puedo ser y hacer lo que yo quiera. Estoy recorriendo cada luz, cada color y cada sensación, puedo tocar cada una de estas estrellas. Mi mente es el único lugar al que pertenezco ahora. Después de anhelarlo tanto, mucho tiempo soñando este momento, este instante que ahora es eterno. Ya no tengo ningún límite, al fin soy libre.

-Josué Cabrera.

Prosa poética original de Josué  Cabrera.

Pueblo Abandonado (Memorias de un cadáver de piedra).

Campanas de hierro insomne
pero enfermo,
perdidas en el purgatorio,
más volcadas ya
en el réquiem que en la misa;
que tosen más que vibran;
de pulmones que se apagan
bajo el sollozo
de un paisaje inmerso
en la agonía crónica.

hay lugares que han cerrado las puertas del tiempo,
cargados de ruinas diabéticas,
muros en los que aún se palpa el tumor
de las rencillas pendientes,
de viejos amores;
el eco fosilizado
de añejas emociones en la piedra.

Algunas ovejas pastan solitarias
en tierras donde ya no queda pastor ni lobo,
donde sólo la hierba y sus balidos
hacen los coros al canto olvidado
que partía la noche por amor a la luna.

Algunos hombres se fueron a buscar tesoros en el mapa equivocado,
y volvieron para poner su cuerpo a remojo
en los arroyos de la muerte;
para ser los últimos fantasmas
que azorasen aturdidos en la niebla;
el último suspiro de una aldea muerta.

Debe de ser muy triste para ellos
que los últimos vestigios de tu vida y tu memoria
acaben en el vientre de los páramos.

Por eso algunas noches
sus lúgubres y áridos quejidos
trepan por esas tierras,
buscando a Dios de la mano del diablo.

Poesía  original por Eros Ignem.                                                      

aquienmequieraleer:

Somos personas. Personas que viven siguiendo el camino que la sociedad les marca, sin siquiera preguntarse el por qué lo siguen. Personas cuya existencia se ve supeditada a una opinión, y no la suya propia, sino la de terceros; opinión que consideran válida, que condiciona sus creencias, su forma de ser, vestir, actuar, desde el momento en el que nacen. Comportamientos que simplemente no podemos justificar por qué los llevamos a cabo. Modifican nuestros gustos, nuestros actos y su influencia en la vida de los demás. Básicamente vivimos a base de “bien quedas”. Asistimos a lugares a los que no queremos ir, con personas con las que no queremos estar para hacer o presenciar cosas que no realizamos a gusto. Todo ello para mantener una imagen, ya sea la propia o la de los nuestros. Acudimos en representación de o como representados, poniendo nuestra mejor y más hipócrita expresión para una vez finalizada la actuación, llegar a nuestras casas sin ningún tipo de sensación de satisfacción. Y es que, no sé si por suerte o por desgracia, todos tenemos un papel asignado en este gran teatro que es el mundo.

Prosa original de María Sánchez.