Fusión

Raro el día, no era ayer, tampoco mañana, solo era jueves, un sol nuevo brillante sorprendía, encandilando pájaros que con cantos alegres y alas nuevas iniciaban su partida, volando bajo pero contento, no hay para que volar sin aliento – dijo el ancestro; hay cosas que hacer y es el tiempo correcto. Escuchando sus palabras me convenzo que los pájaros tienen 7 vidas y que al ancestro le quedan muchos vuelos. Por otro lado el nuevo día hizo descansar al gato, dormir hasta tarde era su anhelo, los últimos días conoció al filo la mañana, cansado por la poca costumbre era el día perfecto para dormir sin mañas, despertó goloso, tranquilo y sin apuro,pero se acordó que tenía viajar al lugar donde zarpan los sueños, a jugar con ratas sin veneno y gatos contentos, perros callejeros y guías del vuelo; -a todo esto queda poco tiempo y ya salen los buses de mar, así que seré breve con este pensamiento-. El ave en la rama, el gato en la cama miraron  el ayer y el mañana que extrañamente estaban en la misma dirección, siguieron mirando hasta tal punto que sus miradas se cruzaron, con el corazón extraño chocaron,con una explosión de luz buena se cegaron, sus cabezas se soltaron y se fusionaron. Ahora entiendo por que me siento contento sin ver claramente lo que tengo, solo se que lo tengo y que es verdadero, que hay que luchar como un guerrero, buscando equilibrio en los cimientos,encontrando paz en los pensamientos, liberando amor en cada abrazo y beso, y mas importante aun creyéndose el cuento pero lo que mas que me tiene mas contento es que por fin entiendo por que tengo cola, dos alas y un pensamiento.

Narración original de Patijlslesda.

THE END.

Una tarde fría. Me encuentro en una casa total mente vacía y una mesa grande en donde al frente se encuentra una ventana; puedo observar un cielo completamente nublado y gris, pareciera que el mundo siente mi dolor y el clima me comprende un poco, a mi derecha se encuentra el reproductor de música reproduciendo You & I de John Legend.
Me ayudaría un café, pero me da pereza prepararlo, me animaría un helado, me sanaría unas caricias. 

¿Desde cuándo me convertí en esta persona? La vida fue tan difícil y en ocasiones llegué a caer muy bajo, sin embargo, sacaba fuerzas de algún lugar y me levantaba de nuevo, pero así fueron derrotas, tras derrotas, ¿Desde cuándo me marchité?, ¿Acaso fue en el momento en que empecé a guardar mis sentimientos y no pensar en ellos?, No pensar realmente me ayudaba, no me juzguen, el dolor era insoportable cada día y lo que me ayudaba era no pensar ni sentir, quizá reprimir tanto dolor me fue marchitando poco a poco, la verdad no lo sé.

Empieza a sonar el cielo, son unos truenos realmente fuertes y en ocasiones me asustan un poco… Acto seguido empieza a llover y yo lentamente me dejo derrumbar con pequeños gemidos reprimidos y lagrimas calientes empiezan a bajar por mis mejillas, mi cuerpo está temblando y ya no me importa guardar más el dolor, tengo que dejarlo salir de alguna manera, porque ya no aguanto esta pesadez en mi pecho.

Actúo como una maniática, gritando y golpeando la mesa con las palmas de mis manos, en mi cabeza sólo hay una pregunta: ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¡¿POR QUÉ?! 
Dejo caer mi cabeza en la mesa, mientras las notas de Love Will Remember inundan el lugar, cada letra de esa canción son como pequeñas puñaladas en mi corazón y simplemente no es justo, y lloro, lloro y lloro…

Lloro por un amor reprimido, lloro por esta maldita soledad, lloro por lo idiota que soy, lloro por todo el daño que he causado y que me han causado, lloro por la distancia, lloro por los recuerdos, lloro por él, pero no me atrevo a pensar en ello porque duele, maldita sea, duele como el infierno y esa es la razón por la que ya no puedo salir de aquí, de este lugar oscuro, mis días han sido una constante tormenta y ya siquiera puedo sonreír. Regreso a llorar desconsoladamente.

¡Joder! Llorar no me ayuda, pensar en el dolor no me ayuda, intentar avanzar no me ayuda, ¿Qué es lo que necesito? Mi corazón me grita fervientemente: Él, él, él, él. Ya no lo soporto más, su ausencia en mi vida, la detesto, detesto toda esta mierda, todo el daño que nos he causado, todo el sufrimiento, es mi culpa, todo es mi culpa….

Despierto y todo está oscuro, no sé en dónde estoy, lo último que recuerdo es la manera en que lloré y los sentimientos que dejé salir, las preguntas sin respuestas (como siempre) y el dolor que no va a desaparecer. Me resigno (de nuevo) es lo único que me queda la resignación. 
Voy reaccionando de a poco y me doy cuenta que estoy en una habitación, huele bastante bien y siento que ya he estado aquí, el aroma que inunda la habitación es embriagador, me trae recuerdos de hace unos dos años atrás, para ser más específica me encuentro en una cama grande, por alguna razón sé que a mi izquierda hay una mesita de noche con una lampara y la enciendo, el lugar se ilumina solo un poco con la luz amarilla algo tenue.

Reconozco el lugar, ya he estado aquí antes y como ya lo mencione, dos años atrás, mi corazón empieza a palpitar muy fuertemente y miro el reloj que está al mi lado derecho: 2:10 A.M.
¿Qué mierda?, ¿Cuándo llegue aquí? Hace unas horas estaba en mi apartamento y ahora estoy en otro lugar de la nada, me levanto, el sonido de una guitarra muy suave logro escuchar, ha de ser del cuarto de música en el segundo piso. Salgo de la cama algo apurada y voy al baño, mierda, mi aspecto luce fatal: tengo ojeras y la nariz un poco roja y mi pelo está alborotado, bueno, siempre es así, pero en esta ocasión mucho más, intento arreglar un poco mi aspecto y dirigirme hasta el sonido de aquella guitarra melancólica.

Empiezo a bajad las escaleras, toda la casa está oscura, realmente extrañaba estar aquí, el cuarto de música se encuentra un poco iluminado y allá me dirijo, cuando estoy pasando por el umbral de la puerta le veo, Jared se encuentra envuelto en una melodía melancólica con su guitarra, siempre me ha gustado como toca y la manera de su pasión y concentración en ello, parece que está cantando muy, muy bajito, casi ni se escucha y abre solo un poco los orificios de su nariz y entrecierra sus ojos y sus cejas se arrugan, se ve realmente lindo, como lo recuerdo, me quedo parada observándolo estar en su propio mundo, él levanta la mirada y sus grandes ojos verdes se conectan con los míos, aún la sensación de intimidad y nervios no ha abandonado mi cuerpo cuando él me mira de esa manera, nos quedamos en un largo silencio y él no deja de tocar su guitarra. No entiendo porqué después de todo esto tiempo, cuando le vuelvo a ver sucede en estas circunstancias tan raras.

Narración original de Sara López.

Aunque parezca inimaginable, hubo un tiempo anterior a la
televisión. Nací en esa época.

Fragmento de Afrodita: Cuentos, recetas y otros afrodisíacos de Isabel Allende.

Sálvame

En un día lluvioso el joven Claudio estudiaba para su próximo examen acompañado de un café, pero la campanilla de la entrada lo distrajo. Una mujer con el cabello humedecido se quitaba su abrigo y buscaba desesperadamente una mesa. A Claudio se le paro el corazón por un segundo al encontrarse con los enormes ojos color miel de aquella muchacha y mientras luchaba con el dilema entre acercarse a la joven o quedarse ahí observándola, la muchacha desapareció. La cafetería estaba llena y la joven no consiguió mesa. Decepcionado Claudio prosiguió a seguir estudiando.

De vuelta a casa a Claudio le carcomía la mente llena de dudas sobre aquella chica. A pesar de que no la conocía Claudio ya estaba enamorado.

Meses después…

De vuelta en aquella cafetería Claudio recordaba aquel día en el que vio por primera vez aquella muchacha dueña de su corazón y como si todo hubiera vuelto a pasar la campanilla timbro y la muchacha de los ojos color miel entro a la cafetería. A Claudio le tomo unos segundos asimilar la situación, pero esta vez no dejo ir la oportunidad, se armo de valor e invito a la muchacha a tomar un café.

21 años después…

Siempre me ha gustado recordar la historia de cómo mis padres se conocieron. Siempre pensé que su amor era verdadero y duraría para siempre.

Pero todo ha cambiado desde que Guillermo, mi hermano, descubrió que mi papá engañaba a mi mamá desde hace ya un tiempo con Sandra; una pelirroja de unos 22 o 23 años.

Desde ese momento mi vida ha cambiado, ya no vivo de la manera que lo hacía antes. Vivir con mi mamá y hermano es como vivir sola, mi mamá pasa sus días deprimida, encerrada en su habitación y Guillermo nunca se encuentra en casa. Veo a mi papá dos o con suerte, tres sábados al mes y esto es porque si no está en la clínica cubriendo alguna cirugía, se encuentra con Sandra disfrutando de la vida como que si él fuera tan joven como Sandra lo es.

Ya no sonrió ni disfruto lo que hago. Ir al colegio y regresar a casa ya no me molesta como antes. Solía salir con mis amigos, pintar en las tardes, bailar y cantar cuando me sentía feliz. Pero ya no es así, ya nunca estoy feliz. Mi familia esta desintegrada y yo muero por dentro.

Extraño salir a caminar con mi papá por las mañanas y a charlar con mi mamá por las tardes. Extraño a mi hermano y sus ocurrencias. Extraño mucho mi antigua vida. Pero no importa, porque nada nunca volverá a ser igual. Ni mi papá volverá, ni mi mamá volverá. Él está perdido en el deseo de ser joven otra vez y ella está perdida en la amargura y la decepción.

Guillermo esta peor, mi hermano mayor esta perdido en las drogas y el alcohol. Guillermo ahora odia a mi papá, no habla con él, ni de él. Es como que si lo hubiera borrado de su memoria.

Solían ser muy unidos, claro que esto fue mucho antes que Guillermo descubriera lo que pasaba entre mi papá y Sandra, solían salir a jugar futbol y platicar sobre autos. Les gustaban las mismas cosas y confiaban mucho el uno con el otro. Siempre envidie un poco el tipo de relación que ellos llevaban.

Guillermo quedo destrozado; se lleno de odio y decepción, el hombre que el mas admiraba le mostro su otra cara y el alma de Guillermo no perdona. Pero si sufre. Y sufre mucho.

Guillermo estaba en la universidad y fue fácil para el escoger amigos con los cuales le era permitido desconectarse del mundo. No lo supe hasta después de unos meses cuando yo misma lo vi inhalar un polvo bblancuzco una noche en la que el creyó estar solo. Me rompió el corazón verlo así. Guillermo me descubrió y reacciono violentamente hacia mí. No solo me lastimo físicamente pero también me marco sentimentalmente. Había perdido a mi hermano y no podía recuperarlo.
No podía salvar a nadie sin que alguien antes me salvara a mí.

Acá es donde entra Luca, mi mejor amigo. Lo conocí en primaria y la conexión fue instantánea, yo solía jugar con él y él solía jugar conmigo, hasta los juegos que eran de niñas. El está siempre para mí, y yo estoy siempre para él. Él fue quien me salvo. Cuando mis padres se separaron me aleje de la sociedad, no salía de mi habitación y después que mis lagrimas se habían secado lo único que hacía era pensar, acostada en mi cama viendo hacia el techo, eso era lo único que hacia; pensar. Al principio fui muy buena disimulándolo, aun sonreía y trataba de participar en el colegio. Pero poco a poco desaparecí y empecé a hacer lo imperdonable, cortaba mis muñecas horizontalmente y las dejaba sangrar. No me dolía, me liberaba. Hacía que la cara de mi mamá, hundida en su miseria no se viera tan lastimada, hacia que la falta de la presencia de mi papá no doliera tanto y por supuesto me hacia olvidar que mi hermano estaba perdido. Luca pronto lo noto, él decía que el brillo de mis ojos desapareció, que yo ya no estaba, que me estaba consumiendo. El me demostró amor y apoyo cuando más lo necesitaba, él fue la razón por la cual mis cortes no eran verticales. Él me salvo. Y salvo a mi hermano.

Pues solo así tuve el valor para enfrentarlo y poder ayudarlo. Fue muy difícil pues él aun creía que yo solamente era una niña, inmadura y sin sentimientos. Creyó que yo no entendía y que no podía ayudarlo. Pero lo hice. Guillermo ya lleva dos años sobrio y limpio. Ambos ayudamos a mi mama a salir de su miseria, cuando al fin comprendió que no fue su culpa que mi papa fuera un completo sin vergüenza, que no es que ella no fuera suficiente para mi papá, pero que ella era mucho más que lo que el merecía. Pronto se disculpo con nosotros por haber estado ausente mientras todos moríamos lentamente.

Sandra dejo a mi papa por un modelo más joven, mi papa regreso pidiendo perdón. Yo lo perdone, Guillermo también y mi mama también. Pero ninguno lo acepto de nuevo en casa. Ahora llevamos una buena relación de padre e hija, claro, no es como antes y nunca lo será, pero me conformo con esto. Lo veo más seguido y tengo la confianza de platicar sobre cualquier cosa que me moleste. Para Guillermo fue más difícil, pero no imposible, ambos llevan una buena relación también. Mi relación como hermana con Guillermo ahora es mucho más fuerte. Platicar con mi mama ya no es un desafío. Luca ahora es más que solo mi amigo. Y yo, que ya volví a sonreír, también pinto a veces, ya no deseo desaparecer, ahora veo la vida como algo hermoso y disfruto cada momento de ella.

Cuento corto original de Bárbara Alvarez PM.

Por desgracia pertenezco al tipo de persona que cree en el amor a primera vista y, para colmo, se casa.

Fragmento de Afrodita: Cuentos, recetas y otros afrodisíacos de Isabel Allende.

Como la poesía, el pan es una vocación algo melancólica, cuyo primordial requisito es tiempo libre para el alma.

Fragmento de Afrodita: Cuentos, recetas y otros afrodisíacos de Isabel Allende.

El lenguaje describe, sugiere, excita: las palabras tienen el efecto de un embrujo.

Fragmento de Afrodita: Cuentos, recetas y otros afrodisíacos de Isabel Allende.

Solo contigo

Tropiece, brinque y llore, sonría, maldiga y contradiga. Parpadee frente a la luz del sol de cada crepúsculo; y coloque esos bellos labios suyos a la superficie de todas las manzanas rojas que existan sobre la tierra. Abrace, grite, manipule y atrévase. Recite poemas a la luna, a las estrellas. Baile sin resentimiento alguno bajo la lluvia. Celebre sus triunfos y fracasos; aplauda por sus amigos y también por los que no lo son. Atrape la inigualable efigie del cielo en sus ojos. Saboree todas las gustosas sensaciones de las virtudes, de los placeres y de los pecados… Yo le pido todo esto. Le ruego que cometa todas estas obras y, si se puede, delitos existentes también; sin especificaciones, sin juicios ni reglas. Sin culpas. Sí, puede hacer y ser lo que quiera. Únicamente, tendré el atrevimiento de pedirle un pequeño favor. Es más como una propuesta y me halagaría intensamente si usted la pudiera llegar a tomar en cuenta. Me gustaría -es una idea que revolotea en mi cabeza- que usted, hiciera y deshiciera su vida junto a mí. Por favor, solo conmigo. Quiero ser su cómplice. Quiero ser su pareja, su acompañante. Aceptaré cualquier “rol” que usted me quiera dar. Aceptaré lo que sea, con tal de disfrutar del todo y de la nada con alguien más. Esa persona es usted. Solamente con usted… Solo contigo. 

Prosa poética original de Murillo (TrueColoredBlack).

Ah, el vicio de las palabras… Una vez escapadas de la boca no
podemos recogerlas.

Fragmento de Afrodita: Cuentos, recetas y otros afrodisíacos de Isabel Allende.

BLUD Y EL LIBRO DE BLUD

Blud se aburre un poco, en su soledad sempiterna, esa tela con la que viste su condición de único. Decide, en un momento dado, escribir un libro. Lo titula «El libro de Blud». Todo lo que escribe en el libro es una proyección de sí mismo, por lo que se puede decir que Blud y «El libro de Blud» son el mismo ente, que antes era único y ahora está dividido. Ellos, creador y creado, en íntima simbiosis, dotan poco a poco de significado sus respectivas realidades, que en realidad son una.

Blud comienza por el principio, la creación del universo de Blud, para lo cual establece paradojas y líneas guía, matrices sobre las que se extenderá toda la institución de lo que debiera ser. Después de estos misterios matemáticos y de cualidades, aparecen galaxias Blud, nebulosas Blud, gigantescos campos de gases Blud e infinidad de grandes piezas astronómicas Blud, sustentadas en la línea guía del tiempo Blud. «¡Mirad lo que hemos creado!», exclama la multiplicidad que antes era un único Blud. Sistemas solares y gigantescas novas danzan en una armonía solo imaginada, quizá, por Blud, todo completo, sorprendiendo al mismo Blud sobre lo que escribe, pues la creación es en parte autónoma del creador, y muchas veces toma derroteros que éste último no hubiese previsto nunca. Así, algunas estrellas Blud y planetas Blud colisionan a veces, generando campos de asteroides Blud que dibujan lo creado con su bello movimiento en el espacio Blud sin fin.

En los planetas Blud que mantienen su integridad más o menos intacta, se condensan gases Blud bajo los cuales afloran formaciones de distintos tipos de rocas Blud, de cuya aparición depende la densidad Blud, profundidad Blud, tensión Blud a la que son sometidas, calor Blud, cristalización Blud…

Todo tiene su propia consciencia autónoma de Blud, Aunque todo lo que va tomando forma y tiempo es un modelo de Blud. Mientras los soles y luminarias Blud van poblando el vasto campo interestelar Blud, en algunos cuerpos Blud aparecen combinaciones de elementos Blud originando particularidades Blud más complejas, dotadas de cierta esencia Blud «inquieta». Blud lo llama «vida Blud», una novedad importante en todo su plan para «El libro de Blud».

La vida Blud comienza como el propio Blud, única, y es sometida al mandato Blud de crearse a sí misma. Así, lo único se copia a sí mismo y se auto divide en sucesivas vidas Blud que van recombinándose, generando novedades y extrañezas únicas y semejantes. Blud sonríe, contento de su modelo Blud en el que plasma su esencia, la cual le permite auto conocerse y comprenderse, dotando su existencia de sentido, tanto en el momento como en lo último, que a Blud no se le escapa nada de sí mismo excepto lo que tiene autonomía propia por ser Blud en modelo y semejanza bajo la apariencia de muy diversos tapices. Quién desvelará este sentido último, solo Blud lo sabe, o quizá no, y dentro de su improvisación constante todo se vaya viendo según sucede y se establece.

La vida Blud va generando nuevas formas de generar vida Blud, lo mismo que la materia Blud antes se generaba a sí misma, quizá de la esencia misma que las páginas del libro de Blud. Poco a poco todo va ganando en complejidad Blud, la cual compite con la armonía Blud, dos de las líneas guía Blud más esenciales. Todo es una gran pieza musical donde nacimiento Blud, búsqueda Blud, pérdida Blud, muerte Blud, alimento Blud, putrefacción Blud y defecación Blud se combinan sin parar. Materia animada que da lugar a materia inanimada, pagando su deuda de existencia, formando parte del elixir de Blud.

Un grito lejano llega de los mundos habitados en el libro de Blud a los oídos de su creador. Blud se siente extrañado e interesado, y se pregunta: «¿De dónde proviene este clamor? ¿Cuál es su naturaleza, qué lo origina, qué vivirán para sentirse así?». Algo de la creación de Blud ha traspasado sus páginas, asaltando al mismo Blud por sorpresa. Lo animado, en su autonomía, y como buen modelo de Blud, cada vez más complejo, intentando mantener la armonía original, haciendo malabares en la creación de Blud, se expresa, salvaje e intuitivamente.

Aparece, por fin, la inteligencia en lo animado. Otra vuelta de tuerca, otro algoritmo más, otra forma más de ser Blud. Nada queda atrás, todo coexiste: materia Blud, Vida Blud, Inteligencia Blud. Plantearse qué dentro de Blud se parece más a Blud resulta una discusión baladí, pues todo es creado para ser su modelo, representándose de distintas formas para conocerse mejor. Pero tras el sentido original, hay algo que al mismo Blud se le ha escapado y que terminará por darle sentido, al fin.

La inteligencia Blud genera modelos Blud increíbles: sociedades Blud, construcciones Blud, utensilios Blud… Todo va sucediéndose, una situación Blud genera a la otra, y la lógica Blud se va depurando, compitiendo con el instinto Blud. Se alzan sistemas de gobierno Blud para, con el tiempo, desaparecer, lo mismo que imprerios Blud y dirigentes Blud. Nace la escritura Blud, donde las criaturas Blud pueden escribir libros Blud pensando e imaginando a Blud. Todos estos libros Blud son en parte ciertos y en parte modelos, y sirven para lo mismo que «El libro de Blud», en principio. Con el tiempo todo se va complicando, cayendo una vez más en la paradoja. Por ejemplo, una de las criaturas llamada Michael Ende Blud escribe un libro Blud llamado «La historia interminable Blud» donde un niño Blud lee un libro Blud protagonizado por un niño Blud que no es otro que el mismo niño Blud que lee el libro Blud. Al final, el contenido de ese libro Blud sale del mismo dentro del libro Blud de Michael Ende, cuyo contenido también sale de él, y esto es un misterio. Blud, al escribir esto, comprende, mientras los gritos se suceden y él se interroga más y más sobre su naturaleza.

La vida de las especies Blud aflora y se extingue sin cesar, incluida la de las inteligentes. La misma vida Blud es barrida en ocasiones de la faz de los mundos Blud debido a las más variopintas cuestiones Blud. El universo Blud va bajando de temperatura y los cuerpos celestes Blud están cada vez más distanciados y fríos. Mientras el libro de Blud va llegando a su fin, y con él los últimos gritos lejanos saliendo de sus páginas, el mismo Blud va muriendo poco a poco, solo dentro de la gruta de su montaña, alejado. Decide, antes de morir y de terminar el libro, y como último propósito, averiguar qué es lo que origina el clamor de los seres animados Blud, y para ello traza un último plan.

Al fin, termina el libro. Al fin, muere. Y, llevado de la mano de su última voluntad, se vive a sí mismo en todas y cada una de las formas Blud de «El libro de Blud» para experimentar por sí mismo la gloriosa condena de la existencia Blud.

Cuento corto original de Alejandro Sánchez Manzaneque.