J.F.G

Él era olvidadizo, él era tierno, salvaje, sensual, un puto, me hacía desearlo. Me decía que le encantaría comerse un chocolate conmigo, ya que en Francia eso hacían las personas que se gustaban. Creo que era lo que yo quería en mi puta vida, jamás me había sentido asi… Yo era fría, calculadora, muy hija de puta, muy sin *corazón*, no era feliz, pero tampoco estaba mal, no buscaba a nadie. Solo buscaba aventurarme y conocer el mundo con una mochila, pero tambien soñaba con ese patán    – Chico malo con un lado tierno que solo me enseñaría a mi. Y ahí estaba el maldito, le pedía a dios que lo alejara y sacara de mi vida a aquellas personas que podrían hacerme daño, ya que no quería volver a caer en aquel inmenso y profundo vacío del cual me había costado tanto salir, pero el mismo dios lo acerco mas a mi vida dejándome aquel sentido de duda y amargura, ¿no entendía lo que sucedía? ¿acaso dios quería que se quedara? ¿acaso solo era para que me diera una lección? El me hería, me hacía sentir una estúpida, tan mierda, una idiota, pero como lo mismo estaba ilusionada, jamás había sentido eso, era raro en mi… ¿Que significaban aquellas noches de insomnio? ¿Que significaba esperar tanto aquel momento en que me dijera que me deseaba… dejando en mi una sonrisa momentánea para luego arruinarlo, como siempre creo que ya estaba acostumbrada a que si no lo hacía ya era algo raro. Y mi maldito masoquismo entre mas lo hacía mas me gustaba, ¡mientras mas me hacía emputar, mas lo quería..! Me encantaba la forma en que era tan odioso y antipático, a veces me hacía pensar que en su asqueroso corazón había un espacio para mi. ¡Me había montado en una nube de la cual tuve oportunidad de bajarme y aun asi decidí permanecer allí para luego tener la peor caída! ¡Creo que era amor! ¡Pero no de amar! solo mi primera ilusión, aquello que procuraba que no sucediera. ¡Él era una mierda, igual que yo! ¡y eso era lo que más me gustaba! Jamás me había sentido asi, creía que los dos llegaríamos a ser algo mas, un par de idiotas que se convertirían en unos triunfadores juntos. Pero nunca logre entenderlo, siempre me hacía preguntas que solo el entendía y cuando pedía una explicación me decía que lo olvidara” nunca me dejo conocerlo y creo que eso era lo que mas adoraba de él, siempre me han gustado los retos y creo que él era el mío. Me ilusione, siempre hay una primera vez. ¿Que si dolió? ¡Sí! ¡un poco! pero no seriamos humanos si no sintiéramos dolor. Creo que marco mi vida, aprendí un poco mas y se lo agradezco, lo hubiese querido mas que esas putas de antes pero se marchó”… de hecho aún lo quiero pero hay que aceptarlo con un poco de dignidad… ¡Pero debo decir que lo quise mas de lo que debía!

Prosa original de Aletse.

No sé por qué soy tan flojo, si se debe a una causalidad genética, a mi temperamento flemático, a una alimentación precaria o simplemente a una desbordada capacidad imaginativa que me sustrae de la realidad y me sitúa en otros mundos, en otras dimensiones de la existencia.

Fragmento de El flojo por Eugenio Aguirre.

Tantas inseguridades que no me dejan liberarme. Necesito liberarme. Necesito un mundo más ficticio: como en el que vivo, el real me ahoga. Me atrapa dentro de los renglones y no me deja volar. Que me escriban solo era el deseo de experimentar, sin embargo ya una vez dentro, no es lo que esperaba. Necesito una salida de esta triste hoja blanca. Necesito ser recreada, necesito ser otro personaje, que me reescriban. Pero no hay tiempo, el deber nuevamente llama, sumergida nuevamente dentro de lo que no puede ser; mi realidad.

Necesito despertarme de esta eternal realidad, sumergirme dentro de los más puros y profundos sueños; de esta forma me reencuentro y me libero, hasta aquella mañana donde nuevamente la realidad me carcoma tanto a mí, como a ellos. 

Prosa poética original de Likeitornot.

“No es mala persona… Solo que a mí me tocó conocer esa parte suya que hace daño.”

Es ahí,cuando desconoces a esa persona, pero estás engañado, esa es su realidad, se ha caído su mascara, se ha mostrado tal cual es, y te ha herido, maltratado, usado y dejado, entonces me pregunto: ¿Aún hay personas que valga la pena conocer, o al menos alguien a quien llamar amigo?”

Prosa original de Infinityfeelings.

Cree que con sus piernas velludas le sería imposible conquistar a los hombres; ha tenido que aprender a usar las trampas que usan las demás mujeres, sabe maquillarse y activar el movimiento de caderas, sabe montar escenas de soledad y carencia en los cafés.

Fragmento de Perfil de mujer por Rowena Bali.

Puede que la verdadera felicidad esté en la convicción de que se ha perdido irremediablemente la felicidad. Entonces empezamos a movernos por la vida sin esperanza ni miedos, capaces de gozar por fin todos los pequeños goces, que son los más perdurables.

Fragmento de El árbol por María Luisa Bombal.

¿Donde estas?

Te busco en las palabras que alguna vez escribiste, te persigo por infinitos callejones intentando que te muestres como eras. Cambiaste y se me hace difícil entenderlo, y no sé si estoy resistiendo por valiente o por necio. Grito en las noches tu nombre en silencio, abrazo tu lugar vacío en mi cama y sonrío cuidando nuestros recuerdos, que ahora supongo son solamente míos. Insisto en cruzarme en tu camino, me arrodillo a tus pies y rozo tu tobillo suavemente con mis dedos, para darme cuenta que están fríos. Como vos. Por favor, enviame una postal de aquel lugar donde estás ahora, firmala con un beso y pedime que no intente cruzar los siete mares para encontrarte una vez más. 

Prosa original de Improductivo.

El día que me sienta mal no me pongo en manos de nadie. Me boto yo mismo en el cajón de la basura.

Fragmento de la novela El coronel no tiene quién le escriba por Gabriel García Márquez.