La vergüenza de gritar

erosignem:

Corre el tiempo,
lleno de rincones a los que tienes miedo de volver.
Se van quedando viejos y oscuros,
los quieres olvidar…

Pero los tienes dentro,
manchando una parte de tu alma,
sin parar de roer y dar forma a tu carácter,
e incluso a tu mirada,
aunque tú ya no te enteres.

A veces son como aullidos atascados en la garganta de un lobo,
una rabia muda que debería de salir;
otras veces asemejan los quejidos de un piano maltratado,
con el corazón lleno de música torcida y olvidada
que nunca se tocó.

Te da miedo gritar, ¿verdad?

Los gritos guardan plumas escondidas;
plumas quemadas y heridas de alas rotas…

¡Y No! ¡Ya basta!
Que vuelen, aunque sea muertas;
que vuelen, aunque estén de luto;
que sean arrastradas por la noche más temible
y se peguen en la Luna.

Atrévete a volver al cementerio…
siente el golpe gélido
al pisar sobre las tumbas…
pero al menos, la piedra ya no quema;
al menos, los muertos
ya están en el infierno.

Y entonces, podrás bailar con los cadáveres;
sentir el estruendo azucarado
al pisar los versos viejos
y sentir que los poemas ya no pinchan.

Porque ha llovido demasiado…
Y yo al menos,
estoy cansado de que mis sueños
no sepan nadar.

Eros Ignem (2018)

Poesía original de @erosignem

unapoetahablandode-vos:

Quisiera tener el don y el toque que tienen los escritores, los poetas, los locos, para vivir su vida, porque no solo pueden escribirla sino vivirla con una pasión plena, sin miedo y con ganas de más y más, sin importar si lo que viven es bueno o malo porque fue eso lo que decidieron. Puede que yo tenga un toque de loca, pero siempre he deseado más tener el de poeta, para entenderte y verte en forma de rima en mi mente, para saborear tus recuerdos y convertirte en el poema perfecto. Es una labor difícil, pero a su vez, hermosa. En el intento de pasar mi vida a la poesía he comprendido que los tachones y reinicios deterioran la viabilidad de lo pensado, de lo esperado. Que las comas, los puntos seguidos y hasta los suspensivos son necesarios, porque incrementan la fe en que será una buena composición artística. Que los signos de exclamación escritos son sólo el resultado de las preguntas que no han tenido respuesta y que el nivel de su impacto puede variar dependiendo del tiempo en que lo has guardado en tu corazón. Que todo esto pierde un poco de sentido si ha sido creado a base de un imaginario, de un engaño, y que si a la mitad de una estrofa pones un punto, haces que el resto quede sin rumbo, sin una continuidad, sin una razón. Los locos intentan no sentir, no aferrarse, no quieren vivir amando. Los escritores pueden inventarse mil comienzos y cambiar mil veces sus finales para encontrarse, sanarse y saciarse. Los poetas quieren sentir, aferrarse al amor para poder vivir porque esa es su única razón. Pensándolo bien, no quiero ser loca porque te olvidaría, no quiero ser escritora porque de ser necesario te eliminaría una y mil veces de mi relato. Quiero ser poeta porque buscaría la manera de llevarte hasta el final, tacharía y borraría lo malo y las preguntas que crearía serían sobre qué sería de mí sin ti, para que las exclamaciones sean un resultado de la felicidad de construir cada verso junto a ti.

Adriana Vidal

por @unapoetahablandode-vos

Una vida sin ti

poesiasantiagorincon:

Desde que te fuiste ya no soy el mismo
Y eso para nadie es novedad.
No es novedad para la lluvia ni para la poesía
No es novedad para el dolor ni para la soledad

Tampoco para la tristeza,
Que siempre se empeña en ahondar tu ausencia con tus recuerdos.
Cada mañana salgo a trotar calculando el tiempo excato para no encontrarme contigo
Despues vuelvo a casa y desayuno nutritivamente como me lo recomendaste
Luego escapo con las pocas ganas que me quedan de vivir a malgastar mi tiempo esperando que se consuma otro día en el que no estás
Y vuelvo en la noche a enfrentarme con el imsomnio que normalmente puede más que las ganas de dormir sin soñarte.
Ante cada caida solo me levanto porque a pesar de saber que volveré a caer, cada caída es diferente.

Digamos que no todo está tan mal
Dejé de fumar; para hacerme daño me basta con tus fotos.
Llevo una dieta adecuada, limpio mis zapatos, plancho la ropa
Visito nuestros lugares comunes sin sentir que me falta medio mundo porque no estás tú.
Te escribo, por si me lees y por si no también, poemas mediocres que se acumulan en la papelera
Porque sin ti no hay poesía que valga

Y ahora que no estás
Estoy tratando de rehacer mi vida
Porque aunque me cueste, acepto la derrota
Acepto que me ganaste
Que no hay alternativa
Acepto que te vas y tiras la puerta
Acepto que tendré que mentirle al mundo y mentirme
Para seguir con lo que algunos llaman vida, tratando que fluya…

Pero es que sin ti, nada vale la pena…
No vale trotar si no es para después descansar en tus brazos
No vale tratar de nutrirme si no es con tu saliva en mis labios
No vale confrontar el imsomnio si no es para dormir a tu lado
No sirve de absolutamente nada dejar de fumar si tu aliento es el verdadero vicio que me va a terminar matando
No vale la dieta si no puedo devorarte
No sirve limpiar mis zapatos si no es para caminar adonde tú estás
No importa planchar mi ropa si no es para después arrugarla contigo
No funciona visitar los lugares que sólo son comunes cuando estás en ellos

Y sobre todo
No sirve para nada
En absoluto
Escribirte poemas para acumularlos en la papelera
Si no se acumulan mejor en tu buzón…
…En ti.


-Una vida sin ti es casi como cualquiera. Pero me la paso evitando la muerte, por si después de que llegue no estés tú-.

por @poesiasantiagorincon

stahv:

olvidarte.

yo te amé. yo te quise ver bien. yo confíe en vos y ahora, no se que hacer. no se cuanto daño estas dispuesto a hacerme; no se cuánto dolor te causé. mi intención siempre fue quererte, amarte con pureza. mi intención al irme era extrañarte con frecuencia, y eventualmente volver. pero mi cuerpo dejó de pensar en vos. mis brazos se olvidaron de los tuyos y tus ojos, cambiaron su color. ya no te conocía, y tampoco me conocías vos. sé que mi cambio después de lo nuestro fue atroz, me volví mejor persona. y no, no me sometí a ningún tipo de evaluación; me di cuenta porque hasta conmigo misma estoy mejor y en las mañanas, cuando abro los ojos, sonrío. sonrío sin vos, algo impensable hace seis meses. porque seis meses atrás vos eras mi alegría, la única compañía que valía la pena. cuando en realidad ahora tu imágen me congela, tu recuerdo me atemoriza y tu sonrisa, ya no me anima. como tampoco me anima hablar de vos; tu historia ahora es distinta. separamos nuestros caminos y el mío se transformó en alegría; espero que el tuyo haya podido mejorar. o esperaba. porque yo sabía que te gustaba hablar, que te gustaba contar cosas ajenas, siempre lo hiciste. siempre lo hiciste conmigo. y cuando decidí que no lo hacíamos más, cuando me di cuenta de que estaba mal, me fui sin miedo. me fui sin culpa ni remordimiento, me fui queriéndote y buscando quererme también a mi. tu promesa declaraba discreción y aunque se que mi partida te rompió el corazón, yo confiaba. confiaba en vos, y en tu palabra. confiaba en tu tristeza y en tu enojo; confiaba en tu alma y en cuánto todavía me amabas. pero ahora esa confianza se perdió. fue la rabia que invadió, pero más la lástima. y es que me das pena. me entristece como tu dañada cabeza transformó tan rápido amor en dolor, y dolor en odio. como tus ojos me miran con rencor cada vez que te cruzo y como tus labios pierden su uso cada vez que me ves. porque no decís una palabra. no me hablás ni me mirás, sólo me saludás. y a mis espaldas gritás lo que yo escondo, trapos viejos que enterré hondo, para nunca volverlos a sacar. vas contando de a poco mis secretos, aquellos que tanto prometiste guardar. y me daña, me lastima; me hace mal. vivo con miedo a tu boca que, de lejos, me asesina. me mata el dolor por haber confiado con los ojos cerrados; por haber creído que, de mi confianza, eras merecedor. y lloro. me inundo en lágrimas que caen de rabia. me duele y me enoja saber que con el tiempo tu maldad no cambia y que ahora, aún estando lejos, me afecta a mi. ¿tanto daño te hice para que me odies así?

de repente mi mente se queda en blanco por un momento, ya no quiero pensar más en vos. ya no quiero que me tiemble el corazón de tristeza, ya no quiero que mis ojos se enceguezcan de dolor. solo quiero sacarte de mi cabeza, e intentar, una vez más, sacarte de mi vida. quiero olvidar tu nombre y que tu recuerdo, se pierda en esta rima.

-stahv

Poesía original de @stahv

whalien52lpzworld:

A veces me preguntaba, en medio de la incertidumbre que mi mente creaba, cómo era que las demás personas se relacionaban de forma tan sencilla y por qué para mí era jodidamente difícil decir un simple “hola, ¿Cómo estás?

—Versos de una chica solitaria

pumpumita:

Perdona que no me levante a saludar.

Me pesa la voz en la garganta

Y se me ha enredado un hola entre las cuerdas vocales.

Cuán inesperado es tu regreso.

Mejor te hubieras quedado en las sombras de la noche en las que te imaginaba perdido cuando ya eras solo un fantasma.

Y ahora? Qué hago ahora que te despojaste de la sábana y saliste a la luz de la mañana?

Te prefería como un pensamiento enfermizo, casi único, borroso entre mis lagrimas.

Ya no estaba en mis planes

verte tomar forma de ángel

ante mis ojos caídos.

© Paula Julia

Poesía original de @pumpumita