stahv:
olvidarte.
yo te amé. yo te quise ver bien. yo confíe en vos y ahora, no se que hacer. no se cuanto daño estas dispuesto a hacerme; no se cuánto dolor te causé. mi intención siempre fue quererte, amarte con pureza. mi intención al irme era extrañarte con frecuencia, y eventualmente volver. pero mi cuerpo dejó de pensar en vos. mis brazos se olvidaron de los tuyos y tus ojos, cambiaron su color. ya no te conocía, y tampoco me conocías vos. sé que mi cambio después de lo nuestro fue atroz, me volví mejor persona. y no, no me sometí a ningún tipo de evaluación; me di cuenta porque hasta conmigo misma estoy mejor y en las mañanas, cuando abro los ojos, sonrío. sonrío sin vos, algo impensable hace seis meses. porque seis meses atrás vos eras mi alegría, la única compañía que valía la pena. cuando en realidad ahora tu imágen me congela, tu recuerdo me atemoriza y tu sonrisa, ya no me anima. como tampoco me anima hablar de vos; tu historia ahora es distinta. separamos nuestros caminos y el mío se transformó en alegría; espero que el tuyo haya podido mejorar. o esperaba. porque yo sabía que te gustaba hablar, que te gustaba contar cosas ajenas, siempre lo hiciste. siempre lo hiciste conmigo. y cuando decidí que no lo hacíamos más, cuando me di cuenta de que estaba mal, me fui sin miedo. me fui sin culpa ni remordimiento, me fui queriéndote y buscando quererme también a mi. tu promesa declaraba discreción y aunque se que mi partida te rompió el corazón, yo confiaba. confiaba en vos, y en tu palabra. confiaba en tu tristeza y en tu enojo; confiaba en tu alma y en cuánto todavía me amabas. pero ahora esa confianza se perdió. fue la rabia que invadió, pero más la lástima. y es que me das pena. me entristece como tu dañada cabeza transformó tan rápido amor en dolor, y dolor en odio. como tus ojos me miran con rencor cada vez que te cruzo y como tus labios pierden su uso cada vez que me ves. porque no decís una palabra. no me hablás ni me mirás, sólo me saludás. y a mis espaldas gritás lo que yo escondo, trapos viejos que enterré hondo, para nunca volverlos a sacar. vas contando de a poco mis secretos, aquellos que tanto prometiste guardar. y me daña, me lastima; me hace mal. vivo con miedo a tu boca que, de lejos, me asesina. me mata el dolor por haber confiado con los ojos cerrados; por haber creído que, de mi confianza, eras merecedor. y lloro. me inundo en lágrimas que caen de rabia. me duele y me enoja saber que con el tiempo tu maldad no cambia y que ahora, aún estando lejos, me afecta a mi. ¿tanto daño te hice para que me odies así?
de repente mi mente se queda en blanco por un momento, ya no quiero pensar más en vos. ya no quiero que me tiemble el corazón de tristeza, ya no quiero que mis ojos se enceguezcan de dolor. solo quiero sacarte de mi cabeza, e intentar, una vez más, sacarte de mi vida. quiero olvidar tu nombre y que tu recuerdo, se pierda en esta rima.
-stahv
Poesía original de @stahv