Ustedes los que adoran e idolatran el juicio de algún pulgar anónimo sin cara ni conciencia, no comprenden el peso de una letra plasmada.
Nosotros, los que nos masacramos y usamos nuestra sangre para dibujar con precisión los ángulos y aristas de cada letra, comprendemos la agonía del artista.
Ustedes, lanzando metáforas recicladas tras el escudo de la innovación y el ingenio espontáneo, están lejos de entender lo que supone escribir genuinamente:
Despojarse de ropa, piel y huesos para ver qué queda al final.
Qué saben ustedes de una esencia si se cobijan de autoengaño, si a sus pies apilan los cumplidos que resaltan cualidades que recién se fabricaron.
Nosotros, los que nunca llegamos a ser lo suficientemente buenos, comprendemos que no existen parámetros, pero sí autenticidad.
Ustedes, que idiotamente reconocen al arte por sus números, en ventas, en admiradores, en espectadores y publicaciones
son todo aquello que existe y no existe en el mundo, todo, menos arte.
Cada vez me resulta más difícil escribir,
porque ya he dicho muchas veces que,
con ella, en el cielo estaba la tormenta;
porque ya no se me ocurre
cómo contaros otra vez de nuevo
las mil formas en que me arrastró entre los diamantes;
cómo se clavó, piadosa y bífida,
escondida en aquella belleza
tan llena de malas hierbas.
Ya he descrito hasta la náusea
cómo desde entonces
el silencio ya no suena igual;
cómo desde entonces
me atormentan por igual
los dientes de la lluvia
y el fantasma del Sol.
Al final es siempre
el mismo juego de palabras y pasiones: apenas hay poema
en el que no empuje a la Luna
a la cumbre de mis versos,
con unas ideas limitadas,
pero a veces muy bien disfrazadas,
que giran sobre sí mismas una y otra vez.
Pero , ¿qué podría hacer si no?
Ya sé que mi talento se ahoga contra el anochecer;
contra los mismos recuerdos,
ideas y nostalgias
que se aferran a la pluma
embravecidas e inmutables.
Ya sé que no soy Hermann Hesse,
y mis suspiros enferman de envidia
cuando leo cómo habla de Gertrudis
o de Demian.
¿Y qué, si la llama se apaga desde dentro?
¿Y qué, si mis escritos
son siempre lo mismo,
o mudan el pellejo
tan sólo levemente?
Porque al final, esto es lo que soy yo:
-Vértigo.
Vértigo al seguir pegado
contra el suelo,
y no poder volar.
-Sombra
Soy una sombra dentro de mí,
una mustia turbulencia
tendida entre las grietas secas
de un ayer prostituído y ultrajado.
Pero esta sombra refleja un fuego
que no se desploma
ante nada ni ante nadie.
Esta sombra emergerá de ti
lesionada pero invicta.
-Hombre
Porque con casi cuarenta años
entenderás que en mí
ya no hierve la inocencia
que movía mis impulsos,
mis patéticos llantos o mis súplicas.
El deshielo ahora
se produce gota a gota;
no puedo consentir
que un hechizo
cantado con la piel y con los labios
pueda endemoniar mi yugular
tan fácilmente.
-Y libre
Porque no necesito ni deseo
estar contigo;
me conformo con tan sólo
someter tu recuerdo
a la purga necesaria
para eliminar de él
cualquier parte de ti.
No soy nada más,
ni sólo eso…
Pues soy más que tú
pero nada sin ti…
Soy feliz llevándote conmigo
siempre y cuando no estés más conmigo.
Y por fin me he dado cuenta de que no tiene por qué hacer tanto frío debajo de las canciones y los versos.
Por fin me he dado cuenta de que no es buena idea tratar de calentarse debajo de tu nombre.
Porque ahora por fín disfruto en soledad de los incendios que pulsan en cada melodía, o de las esmeraldas negras y punzantes que se retuercen en la cuerda de un violín, o de mis pequeños micromundos, que burbujean incinerados en la tinta.
Porque ahora el universo ya no tiene las costuras desgastadas al haber quedado medio roto entre tus labios.
Porque ahora puedo sonreír salvajemente cuando la Luna se arranca las cadenas y mi alma pierde el control.
Ya no te necesito ni en el pasado ni en el futuro; y mucho menos en el presente.
bailamos drogados en una pista vacía.la luna llena nos acaricia. enamorados.estrellas. estrobos iluminan nuestros miedos. bailamos. bailamos olvidando la alarma diaria. bailamos junto con los klaxons. junto con las bombas. bailamos fuera de este sistema que no se cansa de golpearnos. arriba.abajo.a un lado. al otro. lento. rápido. bailamos. en el suelo. en el cielo.en las nubes. en el pavimento.beso-beso-beso y ve eso que te palpita por dentro. confieso. tengo miedo de romperlo.miedo al progreso.miedo a los fantasmas.miedo a las arañas. miedo a que termine la madrugada. miedo a no ser lo que quieres. baila con tus peores pasos. dime lo que sientes. mientras te beso. basta.ya. ya me duelen. los labios. ya me duele el alma de tanto que me la muerdes.ya. ya me duelen los besos que mañana me harán falta. los besos que no podré olvidar. los besos que discriminan.humillan.hacen bullying. a todos mis otros besos. humedos.secos.fríos.cierra los ojos pide un deseo.estrella fugaz.tormenta.lluvia de ideas.macho alfa.beta.gama.delta.el amanecer inminente. negro.azul.rojo.naranja.amarillo.llegó el momento de despedirnos.adiós. mañana seremos desconocidos.buenas noches.mesero.por favor. traigáme otro de sus besos.