Yo te necesito tanto como tú a mí.
Digamos que podría ser un poco complicado de argüir,
Pero escucha bien mis razones para ésto sentir.
Sin tu respirar,
Sin tu mirar,
Sin tu presencia en este mar
Y tierra llena de infinidad.
Yo no sabría, ni como sobrevivimos acá.
Pues aunque no te haya conocido,
Ni tú una palabra me hayas dirigido.
Tengo claro que mi destino,
No hubiese sido jamás el mismo.
Sin tus toques tenues al camino,
Ninguno de nosotros hubiese vivido esta vida del modo en que lo hicimos.
Sin mi presencia en este mundo, debes saber que un momento hermoso,
Jamás hubieses presenciado, mi querido amigo;
O amiga, si me permites filosofar en deriva
Sobre tu desconocida biografía.
Con mis pensamientos, no te quiero fatigar.
Pero te digo, que sin ti no vería las veredas igual,
Los amaneceres no serian tan luminosos,
Y mis amores, no hubieran pasado nunca por mis ojos.
Te agradezco tanto, como espero que me agradezcas a mí.
Porque el solo hecho de que no estés aquí,
Cambiaría muchas vidas, de las cuales te aseguro
Ni sabrías.
Así que aunque no te conozca y tu no me conozcas,
Espero que al vernos como extraños en los caminos de hoy en día,
Me sonrías a mí, a él, a ella, a todos los extraños que pasen por tu vía.
Yo haré lo mismo, no lo dudes
Y si no me crees, no guardes inquietudes
Te prometo que mi palabra durará
Tanto como el tiempo mismo se prolongará.
Con esta promesa, espero de verdad
Que lleguemos a cambiar,
En los corazones de senderos fuera de este lugar.
Días
Semanas
Meses
Y vidas.
A desconocidos lejanos de nuestras poesías.
Poesía original de P.