Loca

“Loca, libre, frágil y fuerte 
así disfruto verte

Es por eso que no estoy acá para convencerte
de que a mi lado esta tu suerte

Me queda confiar en ese caos
que me llevo a conocerte

Si tu libertad y la mía se cruzan nuevamente
te invitaría a enredarte en mi locura
y así poder conocer la tuya…”

Poesía original por Esos demonios.

Sol de medianoche
Crisol de corazones
Sonriente cuarto menguante
Creciente de pasiones
Llena de placeres
Nueva de fuego
Vocera del amor
Espero con ansias que regreses…

Luna por Néstor Martínez.

Hilo Blanco.-

Cuando un hilo pende desde un punto a otro en su trayecto,
En una noche de fría narcosis, enciendo la luz de mi alcoba.
… el alba se descarría para no ver la siguiente estela de luz
Y genero en una ilusión nuestro propio reluciente amanecer.
¿Acaso es inevitable la agonía para serenar la desnutrida existencia?
¿Es inapelable la inexistencia para resolver los defectos del pasado?
¿Es la locura un engorroso trastorno sin fondo de un mundo ordinario?
Fraguando los palpitantes pensamientos se aprende a discernir.
Sea mi suerte como una moneda hospedada al costado de una vereda
E imponeme a besarte los pies porque así lo dicta la Jurisprudencia.
Reflejo saturado como el retrato de una roca en el fondo del océano
¿Dónde eyacula la libertad, que mi alma no deambula sin mi cuerpo?
Es preciso precisar lo imprescindible para marcar la linea del límite,
Una linea blanca y recta sobre un bastidor blanco.

Prosa poética orignal del usuario We Are Bukowski.

Temblo

Ayer tembló

tembló mi vista, tembló mi oído.

al verte de nuevo,

al verte llegar después de tanto tiempo.

al ver tu cara,

al ver tu cuerpo

y al ver lo lindo que te has puesto,

al ver tus ojos mirar los míos,

y al renacer el sonido de tu voz, en mi oído.

Poesía original de Puerlunae.

Cuando cae la noche en la ciudad

Cae la noche en la ciudad,
nadie queda en la calle,
ningún resquicio de actividad.
Acompañándome tan solo:
la soledad.

Girar en el callejón oscuro
y solo ver oscuridad,
lo mismo que echar a correr
y no poder avanzar.

No estaba todo dormido;
aún quedaba algo de maldad,
lejos de lo seguro,
aún lejos del hogar.

Ahora sé que no volveré
esos pasos a escuchar.
Y mientras se hunde el cuchillo en mi carne,
sé que no volveré a respirar.

Poesía original de Raquelgb.

Rincón II

La roca es mi trono:
donde me siento,
en donde reposo.
No ataca el viento
donde me escondo.

Me engaño y pienso
que me hayo solo.
Veo vida y miento:
yo lo soy todo.

Rodeado por el mundo,
inerte y frio al tacto
que yace mudo,
respirando entrecortado,
y naturalmente desnudo,
esperando justo a mi lado.

El bullicio que no veo:
el ajetreo que no siento.
Me pregunto si estoy ciego.
Porque sé que existe
aunque siempre lo niego
¿Alguna vez lo viste?

Estoy harto de esconderme,
Así que escalo aquel muro
que separa la luz de lo oscuro,
y me encuentro con el cielo.

Tengo miedo de perderme,
pero es algo que anhelo
desde antaño hasta el presente.

El futuro me atropella,
las maravillas se queman.
Todo lo que deseo arde,
se esfuma y se pierde.

Mi alma no se mueve,
quizás ya sea tarde.
No soy nada y lo era todo.
¡No me digas que estoy loco!
¿Tú no ves el bosque arder?

Poesía original de Raquelgb.

Rincón I

La roca es mi trono:
en donde me siento,
en donde reposo.
No ataca el viento
donde me escondo.

La luz no me quema,
tímida entre las hojas;
se asoma sin fuerza
y en el verde se ahoga.

La tierra me moja,
húmeda por la lluvia.
Aún resbala en la hoja
una gota sin furia.

El árbol es viejo,
arrugada su corteza;
pero aún guarda vida:
a la que se aferra.

Mi cúpula arbórea,
mecida por la brisa,
produce sonidos
que son como risas.

Las hojas aguardan,
muertas en el suelo,
a convertirse en polvo
y resucitar de nuevo.

Todo tan tranquilo
y todo en silencio,
alejado del bullicio.
Si supieras lo que digo:
morirías por verlo

Ese es el lugar
que descubrí hace tiempo,
buscando algo nuevo,
mientras me alejaba 
del aburrimiento.

Poesía original de Raquelgb.

Tú y yo

Yo te necesito tanto como tú a mí.

Digamos que podría ser un poco complicado de argüir,

Pero escucha bien mis razones para ésto sentir.

Sin tu respirar,

Sin tu mirar,

Sin tu presencia en este mar

Y tierra llena de infinidad.

Yo no sabría, ni como sobrevivimos acá.

Pues aunque no te haya conocido,

Ni tú una palabra me hayas dirigido.

Tengo claro que mi destino,

No hubiese sido jamás el mismo.

Sin tus toques tenues al camino,

Ninguno de nosotros hubiese vivido esta vida del modo en que lo hicimos.

Sin mi presencia en este mundo, debes saber que un momento hermoso,

Jamás hubieses presenciado, mi querido amigo;

O amiga, si me permites filosofar en deriva

Sobre tu desconocida biografía.

Con mis pensamientos, no te quiero fatigar.

Pero te digo, que sin ti no vería las veredas igual,

Los amaneceres no serian tan luminosos,

Y mis amores, no hubieran pasado nunca por mis ojos.

Te agradezco tanto, como espero que me agradezcas a mí.

Porque el solo hecho de que no estés aquí,

Cambiaría muchas vidas, de las cuales te aseguro

Ni sabrías.

Así que aunque no te conozca y tu no me conozcas,

Espero que al vernos como extraños en los caminos de hoy en día,

Me sonrías a mí, a él, a ella, a todos los extraños que pasen por tu vía.

Yo haré lo mismo, no lo dudes

Y si no me crees, no guardes inquietudes

Te prometo que mi palabra durará

Tanto como el tiempo mismo se prolongará.

Con esta promesa, espero de verdad

Que lleguemos a cambiar,

En los corazones de senderos fuera de este lugar.

Días

Semanas

Meses

Y vidas.

A desconocidos lejanos de nuestras poesías.

Poesía original de P.