Lo que somos vos y yo

Quiza lo nuestro sea una tregua que se da en tiempos de guerra, de lejanía, de ausencias. 

Una paz que se busca dentro pero que llega desde fuera, sin invitación, sin llamado previo, y que luego ya no puede ser dejada. 

O quizás sea una mano que te llama desde el otro lado, ahí donde nunca se ha estado antes, invitandote a saltar prometiendo atraparte y acunarte en sus brazos. 

Pero puede que sea más una voz viciosa que se espera oír antes de dormir, un somnífero no recetado que cada noche te duerme.

Prosa poética original de Sebastian Gonzalez.

Letanía II

Sí, yo también lo fui…

Fui feliz aquella tarde noche,
cuando la luz de la ciudad
sudaba bajo el peso del verano;
cuando las nubes empezaban a sangrar un ocaso
incendiado por el riesgo de tormenta.

Ahora lo veo tan vaporoso e irreal…

Ella y yo sentados en la puerta de un bar;
tan adolescentes, tan vitales, tan fuertes.
En mis ojos vibraba su rostro como nunca.
No puedo negar
que el alcohol cincelaba sus facciones
con pericia divina,
convirtiendo su belleza en una jodida bomba de flores.

Mirarla era como huntar mi piel de gasolina;
el placer viscoso de sentir la juventud
latiendo en mis cojones,
y mi polla, temblando nerviosa.

Es la última vez que rebosé inmortalidad;
la última vez que fui feliz.

Y me he dado cuenta
de que siempre busco una canción
que me haga oler de nuevo aquella tarde;
de que siempre busco en el aire
un calor que temple mi piel o mi pasión del mismo modo…

… de que siempre busco recuperar esa inocencia
que murió apaleada entre sus brazos.

Se ha ensuciado el color opaco y delicioso
con que veía yo las cosas…
porque era un negro sin negrura;
melancolía sin arrugas;
sombras que no tenían (casi) manchas.

Pero es ya un imposible…

20 años después, todavía
me pregunto qué ha pasado.

Al menos me ha servido para entender…

Ahora entiendo
que la entrada del Infierno
está en el Paraíso.

Poesía original de Eros Ignem.

Humo.

Quien fuese.

Eran bonitos sus labios,
con ese cigarrillo entre ellos , 
quien fuese ese cigarrillo , 
Quien fuese él.

Quien fuese el humo que se le escapaba calada tras calada ,
el que recorría por dentro de su cuerpo e infestaba sus pulmones negros .

Quien fuese el domador de su pelo , 
que nadie consiguió domar .

Quien fuese dueño de esa mirada perdida , 
De esos ojitos rojos pidiendo su dosis diaria de locura .

Estaba loca , 
Volvía loca a la gente , 
Revolucionaba corazones sin querer .

Te tocaba y sentías un escalofrío que te recorria toda la columna ,

Te abrazaba y sentías un oasis en el corazón ,

Te faltaba el aliento , cada vez que te suspiraba al oído.

Y sus susurros … 
De esos que erizan la piel ,
Dicen que son cantos de ángeles encerrados en el cuerpo del pecado .

Parece mentira que ,
Con solo una sonrisa echaba un maleficio , 
El tan forzoso vicio , 
De ser humo.

Quien fuese humo.

Poesía original de Cardio.

El dolor de tu adiós

Sé que tú me quieres,
siento tristeza en mi corazón
por el dolor de tu adiós.

Donde tú estés,si te llega mi voz,
al ponerse el sol me recordarás;
sigo estando en ti
aunque ya no estás.
Nuestro destino es volver a empezar.

Nada es igual sin ti,
ya todos mis días se visten de gris.

Donde tú estés,
si te llega mi voz,
al ponerse el sol me recordarás;
sigo estando en ti… como tú en mí.

Poesía original de Marcela Morelo.

Simulaciones volátiles

Una vez intente acercarme a mis miedos,
les hable de ti,
de tu sonrisa,

Ayer sentí que volaba
desperté y era el silencio
que deja alguien cuando se va de tu lado

hoy el vacío son viejas promesas
se disfraza la agonía y baja lento en mi rostro
En cada parpadeo siento dolor

Mañana sé que vendrás por tus pertenencias
espero esta vez
no olvides nada en mi maldito cuerpo

En unas semanas todo seguirá su rumbo
tu seguirás hundido en un estúpido recuerdo

Los ciclos tienden a repetirse
una y otra vez
es histórico.

Poesía original de Mónica Olivares.

Le temo al fracaso.

Mas que a la muerte y los insectos, me aterra fracasar. Mi cerebro esta harto de tanta preocupación y no puedo con mis nervios. Mi cuerpo se la pasa cansado y aun así, siento que no trabajo lo suficiente. No tengo fé en nadie, no confío en nadie y no quiero amar a nadie.

Es mi turno de sacrificarme; de abandonar mis sueños y cambiar mis metas. Es mi deber como la mayor, no tengo opción.

Quiero llorar mucho pero no tengo tiempo ni para eso. Quisiera poder irme… Ojalá todo fuera tan fácil.

Mi vida es una rutina y soy infeliz, de igual modo no puedo abandonarlo porque tengo que sobrevivir.

Ojalá mi país no fuera tercermundista y las oportunidades no fueran tan cerradas. Ojalá hubiera nacido talentosa o muy inteligente… Solo esos sobresalen fácil; ¿pero yo? Yo estoy en el limbo esperando un milagro sin creer en Dios. Luchando sin espada, como esclava intentando respirar. Como pez de mascota; atada a 4 paredes, con deseos de nadar en el océano pero atrapada en un cristal.

Prosa original de BMAR.

NORTHERN LIGHTS

La perfección es etérea.
No toca la puerta para notificar su advenimiento, 
no hace anuncios, 
es sigilosa.
Es como el viento,
que aparece y te besa los labios sin mirarte previamente a los ojos, 
simplemente te besa.

Es tan fugaz, que si no se está atento, 
no puede uno percatarse de que ella estuvo ahí.
Nace de lo inesperado y llega al alma de manera directa 
-en el silencio, 
como un susurro,
como un estruendo- .

En ocasiones aguarda y hace pupa hasta que el tiempo le permite florecer,
y entre más aguarda, 
más pulcra y perenne es.

La perfección vive en las alas de una mariposa, que con picardía, vuela hasta el amanecer finamente coloreado de agua y otoño;
el cielo azul de una tarde soleada de septiembre;
un bosque reflejado en la laguna de tus ojos;
el olor del pasto recién cortado;
tu piel perlada;
la luna bañada en miel;
tus labios de néctar;
los suspiros;
los segundos;
un Re perfectamente afinado;  
tu sonrisa;
el tiempo…
cuando estás tú.

Poesía original de Krisa Giraldo.

Sin prisa.

Una vez me dijeron que era como
los trenes de alta velocidad:
que a veces hacía parada en las estaciones
y otras pasaba de largo y daba vértigo subir a mi tren.
¿Qué le voy a hacer si tengo una vida que no cabe en los andenes
y solo quiero descarrilar para poder echar a andar
sin banderas ni fronteras?
Necesito a alguien sin prisa a mi lado.
Que sea capaz de esperarme
pero no a esperar nada de mí.

Estoy sentada mirando a que lleguen noticias del sur
para así poder irme de aquí
y perder el norte.
Soy mucho de olvidar mi rumbo
y luego no saber dejar de correr.
Que si viene lluvia no pasa nada
que mojarse limpia el alma
y luego te sientes con menos peso en la espalda.

He pintado de blanco la pared de mis fracasos
para darme una oportunidad
y volver a empezar.
La vida es un cambio de aires constante,
y aquí ha venido un vendaval.
Pienso dejarlo todo atrás
y volver a empezar.

Poesía original de Alba González