I

en este mundo de
sobreabundancia
de placeres
efímeros
de diversión
insípida
sólo nos queda
creer es nuestra
capacidad para
disfrutar de
los instantes
irrepetibles
anegados
de belleza

II

el movimiento
que te lleva
a crear
algo bello
se conecta
con tu capacidad
para perderte
en algún sitio
luminoso
sombrío
no importa
dónde te
pierdas si
vuelves con
una sonrisa
o una lágrima
para ofrecerle
a alguien

Poesía original de Santiago Navarro

Eine Geschichte.

Solo hay algo en lo que puedo ser inequívoca: si tiro de la tapa de la pluma y la poso en el papel esta dejará su huella. Lo que no podré saber nunca con certeza es que tan insondable será.

Es como cuando caminas en la playa: algunas huellas tienen más ímpetu que otras; algunas son más profundas, otras más contrastadas, más uniformes.
Pueden durar un sol, un atardecer, un anochecer, pueden durar una luna… o pueden durar una ola de mar, un guiño, un beso.

Abro la pluma con la esperanza de dibujar con palabras todo eso que surge del alma, aunque a veces “todo eso” puede ser simplemente un suspiro o un parpadeo.

Abro la pluma para dibujar un segundo y ese segundo puede terminar convertido en horas, en meses… en años. Segundos que tienen el poder de un giratiempo, que te devuelven a esos momentos que algunas vez fueron y jamás serán.

«En los mismos ríos entramos y no entramos, [pues] somos y no somos [los mismos]»

Abro la pluma para esbozar una letra, y esa letra termina convertida en un nombre. Un nombre que quiso ser frase y que no contento con eso se extendió hasta ser página.

¿Página?…No. Páginas.
Un capítulo.
Imágenes, recuerdos…

Un cuento.

Prosa poética original de Colibrí de los Corales, Krisa Giraldo.

Vestigios de noches solitarias.

La lluvia cae para terminar este domingo, 
                  

                                           Caigo
en esta cama solitaria, 
desde mi ventana escucho estruendosas campanas,

 sonidos extraños,

y mis plegarias que nadie escucha,

                                           Caen,
mis párpados 
Las manecillas del reloj,
mi silencio 
                                             (Y)
                    también
                                            Caerán
                                            Mis sueños 

Poesía original por Mónica Olivares.

Parachutes

“Tengo un par de pies que ansían tocar el piso,
que ansían por un momento dejar de divagar.”

Me he puesto un paracaídas para evitar que en el salto al vacío mi cabeza se estrelle contra el suelo de una manera brusca.

El problema es que él se ha humedecido con tus aguas y en vez de caer con gracia hacía el suelo
-como gota de lluvia-,
vuela hacia el firmamento
-cual pluma que lleva el viento-
-cual burbuja de aire que ansía volver a la superficie-
como mis pies,
después de que mis ojos caen en picada hacia la profundidad
– que sin timidez-
despliegan los tuyos.

Poesía original de Colibrí de los Corales, Krisa Giraldo

Tenerte es como tener toda la primavera para mí sola.

Dicen que ojos que no ven,
corazón que no siente.
Discrepo.
El corazón siente aunque no vea.
En mi caso ni fu ni fa,
pero cuando se trata de no verte a ti
el núcleo de mi corazón manda una orden
a todo mi organismo para que te eche de menos.
Para que sufra.
Herida, como un soldado cuando vuelve de la guerra
lleno de vendas que protegen sus heridas,
solamente puedo pensar en volver a casa.
Y mi casa es llegar y tumbarme a tu lado.

Habéis llegado al punto de que no sabéis
diferenciar entre que os cambien la vida
y os cambien a vosotros.
A mí me cambió la vida enseñándome que
el paraíso no es el Caribe,
el paraíso es dormirme en su cuello.
Que viviendo en una sonrisa,
en la suya,
también puedo ser feliz.

Encontrar al amor de tu vida es como dar por casualidad
con la canción que sonó una vez en la radio
y llevas años buscándola.
Yo encontré mi canción en tu risa y aprendí que
lo realmente importante es enamorarse de las pequeñas manías y
no siempre de las virtudes.
Aprendí que no es amor si no te despides a besos
unas diez veces mínimo.

He aprendido muchas cosas de ti, Amor,
pero la más importante es que
tenerte es como tener toda la primavera para mí sola,
sea la estación que sea.

Poesía original del usuario Mellamanrockandroll.

Poema Anti Romántico

Quizá resulta
que en el amor
no se conquista invadiendo,
ni devastando, ni quemando…

Tampoco es una guerra
en la que para ganar
debas dejarte vencer.

De ese modo,
posiblemente sólo acabes siendo
una persona dulcemente sometida
por alguien amargamente imprescindible;
y con el tiempo,
todo tu romanticismo acabará mutando
en odio al sexo opuesto.

No debes buscar que alguien te idolatre,
sólo porque tú no creas en ti mismo.

No debes arrodillarte ante dioses o diosas postizos
que pueden mandarte al infierno
mientras ruegas que te salven.

Todo eso no es amar;
es necesitar.

Porque se trata de tomar de la mano,
no de colgarse del brazo.

¿Y cómo encontrar el amor entonces?

LUCHA POR TUS METAS,
acaba los estudios,
encuentra un buen trabajo,
disfruta de la noche…

¡Y museos, cine, libros, música…
que revienten de arte tus sentidos!

Vívela y créala si quieres…

… pero sobre todo,
no te pares;
no te pares derrotado en medio del camino
a esperar que alguien te recoja;
porque te aseguro que entonces la vida te atropella.

Sólo cuando tomes fuertemente las riendas de tu vida
podrás cabalgar sobre tus miserias…

Sólo así podrás quitar el polvo
a todas esas melodías enterradas
que son tus viejos sueños.

Aunque suene paradójico,
creo que hasta que no aprendas a estar sólo,
no podrás estar con alguien…

… Porque después de todo,
quizá resulta
que en el amor se conquista siendo libre;
quizá resulta
que en el amor se conquista liberando.

Poesía original de Eros Ignem.

14

Perdón por la manera en la que a veces actúo, por ser tan egoísta y quererte siempre para mi, perdón por intentar robarme tu tiempo, por querer poseer tus labios y tus besos, por intentar filtrarme por la rendija de tus pensamientos, por querer ser humo en tu sonrisa, por querer balancearme en tus lágrimas, por querer hacer ruido en tu silencio y querer callar lo que gritas, por querer morir en tu noche.

Perdón por no acostumbrarme a tu ausencia, a estar sin ti, perdóname por no saber compartirte y negarme a negociarte, perdón por no quererte a la mitad, sino quererte completo. 

Te pido me perdones por querer ser parte de tus triunfos y saborearlos como si fueran míos, por tener miedo a dejarte solo, por hallarme también en soledad, por ser brusca, bruta, tonta y arrebatada, por ser tan impulsiva y tan sin estabilidad. 

Por soñar a lograr contigo lo imposible, algo así como incendiar con nieve, como ahogar con nubes, como escribir con agua o lograr un compromiso, como lograr cautivarte, como desear ser deseada, como una noche durmiendo contigo, como volar haciendo el amor con la mirada, como lograr que te arriesgues, quitarte el miedo a perder, a irte al carajo conmigo. 

Y es que me está consumiendo la soledad y la añoranza, el deseo y el sentimiento, el recelo y la incertidumbre, toda esa mezcla que se conjuga con el miedo. Miedo a no tener con quién mojar las canas en el café, con quién compartir las sábanas y el calor de las brazas, el humo de mis cigarros, lo imperfecto de mi ser, el porcentaje tan desgastado de mi mirada, el aliento de mis labios, el beso de mi alma, ver la mitad de ti con la mitad de mi, con quién vivir de muerte y morir de vida. Juego con letras y me trago palabras, inventando oraciones que transmitan, que te digan, que te griten, que pujen, que giman, que vomiten. 
Y si lo preguntas, sueño despierta.

Prosa poética original de María.

La mujer de papel.

No me guardes en un estante junto a mas libros,
porque un día lluvioso volverás a leerme
y la nostalgia te abrazara tan fuerte que gritaras mi nombre.

No me obsequies que yo le pertenezco a mi autor,
a ti.
Porque soy tuya y viceversa.

No me quemes en aquellas fogatas que solíamos hacer para no sentir nuestro frió,
para no sentir el helado viento de un falso te quiero, no.
No me quemes que mis cenizas te harán llorar.

No intentes editarme,
que sé de memoria todo lo que escribiste en mi.
Y una palabra menos o una más no cambiarían nada.

No intentes destruirme o arrancarme las hojas,
que aunque lo hagas no me olvidaras.

No llores junto a mi,
que si me mojas podría cambiar los versos.
Y podría volver junto a ti.

No cambies la portada, porque ya todos saben que este es nuestro libro.

No inventes finales felices,
porque lo nuestro termino en un asesinato, sin sangre.
Pero nos rompimos tanto que solo hoy quedan memorias.

No fingas que no existo,
no podrías taparme ni con 100 libros mas.

No me olvides, que eternamente seré tuya.

Poesía original de Jazmín Angela Palomino G.

27

Que muera la poesía en mi caja torácica
que ya no soporto el dolor al abrazarme tan fuerte a mi misma
Estabas allí antes de nacer, mucho antes 
Te veo difuminado
arrastrando tus extremidades hacía mi, aletargado
¡qué dolor! cómo separarme, cómo impedírmelo
Efusivamente necesito tu aliento
te quiero cálido e imperfecto, te quiero mudo con ojos de cocodrilo
quiero que los límites los ponga la gravedad, no la desazón
equiparando el amor con el drama, siempre, 
que no se borran estos dolores de palabras
que no ves
que no vestirse
qué esculpido está el destino si uno confía en las maldiciones
tantas jodidas bromas infinitas
conquisté para mi reino cada centímetro imprudentemente de tu cuerpo.

Poesía original de Soraya Oliva

Mi realidad

No hay ningún poeta que pueda alterar su realidad sin la ayuda de las drogas (o el alcohol en algunos casos)
Por ejemplo yo, que he intentado tenerte junto a mi con Krokodil, y aunque su efecto es corto no me deja ver ni tan siquiera tu silueta
Shabú, que me estimula las ganas de escribir, pero no las ganas de olvidarte
Ketamina, que me hace un loco paranoico que no piensa en otra cosa que apoderarse de tus ojos, tu sonrisa y tus manos, y aunque me deja al borde de un ataque cardiorespiratorio tu recuerdo me hace latir el corazón
Estramonio, que mas allá que dicen que es letal, no se asemeja ni un poco a lo que me genera tu ausencia
Metilfenidato, que me causa trastornos y me mueve el piso (nunca mas que tu), además de eso causa una severa perdida de la memoria, y aun así, guardo en mi mente todos los momentos junto a ti
Aunque
No vivo cerca a ti, tampoco cerca a este mundo
Y ya no escribo, ya no me lees ni me recuerdas
Siempre que me acuesto, cierro los ojos con el miedo que sea la ultima vez que lo haga y no alcancé a verte una vez mas
Y en la madrugada que estoy mas lejos de este mundo que de ti, recibo amenazas constantes del corazón, puede que este cerca mi final, un poeta que no dejo legado alguno, ni amor, ni poesía
No se si recuerdas nuestros miércoles de abril, aquellos en los que el mundo nos veía juntos y hacia llover
Los pasos que dimos caminando en círculos (de la 22 a la 27, de la 27 a la 22) ni yo me quería ir ni tu te querías quedar, pero igual juntos, empapados en agua y en emociones
Sin lugar a celos, ni ausencia, ni desconfianza
Un cuento feliz, un pasado mejor
Siempre viví con la esperanza de darle un buen final, de ser tu Rey y tu Peón
De un futuro juntos.
Tal vez no te importe, pero tengo varios diagnósticos: trastorno por déficit de atención con hiperactividad, síndrome de taquicardia ortostática postural y narcolepsia
Me dicen que no tengo remédio
Pero yo se que si
Tu, tus lábios y tu sonrisa
En su defecto, tu presencia
Pero no pasa de una ilusión, que es mas utópica que lógica
Estoy al borde de un abismo, y tu recuerdo sigue en mi regalándome un profundo y nada agradable decaimiento
Aunque te escucho sonreír lloro, porque no es conmigo
Los versos mas tristes me suenan a tu nombre, las palabras mas agrias me saben a ti y la oscuridad te refleja en mi vida
Y la verdad ya no importa, ni que esta noche cierre los ojos por ultima vez , ni que la madrugada te lleve mis letras en forma de sueño, ni que tus próximos miércoles de abril sean mas felices junto a alguien mas, ni que camines en círculos jugando al olvido
Nunca podre alterar mi realidad si no estas a mi lado

Poesía original de Santiago Rincón, Bogotá.